La presencia de Cervantes en Madrid
Otros elementos decorativos



Finalizo la exposición de motivos cervantinos madrileños con este cajón de sastre donde irán incluidos todos aquellos que no tengan un acomodo fácil en ninguno de los apartados anteriores.

En primer lugar, habremos de dirigirnos al Madrid cervantino para encontrarnos con un medallón del autor del Quijote que campea en el frontón que remata la portada del Ateneo, en la calle del Prado y muy cerca de los anteriores lugares cervantinos de las calles Huertas y Lope de Vega. Como se puede apreciar en la fotografía nuestro escritor está acompañado por Velázquez y Alfonso X, sin que exista inscripción alguna salvo su propio apellido.




Lápidas de la portada del Ateneo (arriba) y detalle




El antiguo palacio de Santoña, situado en la confluencia de las calles Príncipe y Huertas, es uno de tantos edificios históricos madrileños cuyo interior suele ser muy poco conocido. Construido en el siglo XVI y remodelado en varias ocasiones, la última en el siglo XIX, es hoy la sede de la Cámara de Comercio de Madrid. Entre las obras de arte que atesora se cuenta la monumental escalera de entrada, profusamente decorada con esculturas y pinturas. En la parte alta de la misma se alzan doce medallones, tres por cada lado, dedicados a insignes artistas y escritores españoles, siendo uno de ellos Cervantes. El medallón, rodeado por una historiada orla en cuya parte inferior figura el nombre del autor del Quijote, reproduce su busto en posición frontal.




Medallón del palacio de Santoña




Otro palacio madrileño, el de Linares, fue construido en la confluencia del paseo de Recoletos con la calle Alcalá, en plena plaza de la Cibeles, por José de Murga y Reolid, primer marqués de Linares. De estilo neobarroco fue obra de los arquitectos Carlos Colubí, Adolf Ombrecht y Manuel Aníbal Álvarez, su construcción se inició en 1877, prolongándose hasta 1900. Tras la muerte de los marqueses, en 1901 y 1902 respectivamente, el palacio pasó por varias manos acabando cerrado y en un preocupante estado de abandono hasta que, tras una profunda restauración que le devolvió su pasado esplendor, fue reabierto en 1992 como sede de la Casa de América.




Retrato del Palacio de Linares.
Arriba, vista general de la biblioteca. Fotografía de David Alonso Rincón (libertaddigital.com)
Abajo, detalle del cuadro (www.instazu.com)


En su interior, no menos fastuoso que el exterior, se encuentra la antigua biblioteca, actual sala Julio Cortázar, decorada con retratos de ilustres escritores españoles. Preside la sala el de Cervantes desde su privilegiado lugar sobre la chimenea, un trampantojo en el que el busto del escritor alcalaíno aparece en un marco oval, dentro de una composición de la que también forman parte un puñado de libros, una espada y una rama de laurel como atributos suyos, al tiempo que una figura alada, posiblemente una alegoría de la literatura o quizá de la inspiración, se muestra en actitud pensativa mientras se apoya en un libro abierto sosteniendo una pluma en su mano derecha. Lamentablemente, no he podido averiguar quien pudo ser su autor, aunque sin duda debió de tratarse de un importante pintor de la época.




En el tramo de la plaza de Canalejas comprendido entre la carrera de San Jerónimo y la calle del Príncipe, con fachada a la plaza y a la primera de estas dos calles, se alza la espectacular Casa de Allende, todo un alarde decorativo del que destaca el impresionante torreón. El portal de acceso al edificio, al que corresponde el número 3 de la plaza, cuenta con una artística rejería metálica forjada en estilo neoplateresco, y en ella campean sendos medallones con el conocido busto de Cervantes, uno en cada una de las dos hojas. Los medallones, que parecen estar inspirados en el famoso -y falso- retrato de Jaúregui, no son idénticos sino que presentan ligeras diferencias entre ellos, encontrándose además enfrentados.



Portal del número 3 de la plaza de Canalejas. Vista general (arriba) y detalle de los medallones



Publicado el 28-3-2007
Actualizado el 29-10-2018