Las fuentes complutenses (II)
Fuentes ornamentales



Antes de continuar he de advertir que utilizo el término fuente ornamental para describir aquéllas que carecen de elementos escultóricos y basan su estética en los juegos creados con los surtidores de agua combinados, en ocasiones, con efectos luminosos. Aunque no todas las descripciones que he consultado coinciden en esta definición, pienso que resulta útil para diferenciar entre éstas y las fuentes que incluyen algún elemento escultórico, que cuentan con su propio artículo.

Éste está dedicado a su vez a las fuentes ornamentales, de las cuales fue predecesora la desparecida fuente luminosa de la plaza de los Santos Niños que, pese a su modestia, encandiló allá por los ya lejanos años sesenta a mis ojos infantiles. Lamentablemente, pese a todos los esfuerzos que he realizado no me ha sido posible conseguir una fotografía suya.

A estas dos categorías he sumado una tercera agrupando a las que he denominado fuentes de pequeño formato, con independencia de que éstas incorporaran o no los aludidos motivos artísticos. Es posible que esta última división pueda parecer arbitraria, pero he de reconocer que no se me ha ocurrido otra mejor y, sobre todo, resulta sencilla y práctica.




Fuente de la plaza de la Paz



Recibe este nombre la glorieta situada en el cruce de la avenida de Miguel de Unamuno con la de la Alcarria y la de José María Pereda. Aunque no puedo determinar la fecha en la que se inauguró, fue probablemente una de las primeras junto con la de la plaza de las Veinticinco Villas que veremos más adelante.

Esta fuente es un ejemplo clásico de fuente ornamental tal como las he definido.




Fuente de la avenida de Miguel de Unamuno



Cercana a la anterior, y también en la avenida de Miguel de Unamuno, se encuentra una glorieta sin nombre en la que confluyen las calles Rafael Alberti y Alejo Carpentier, alzándose también junto a ella el parque El jardín del Parnaso.

La fuente que la decora tiene una historia curiosa. Ya entrado el siglo XXI, al construirse la rotonda, se levantó en ella una especie de “ arco triunfal” -de alguna manera tengo que denominarlo- de hormigón que más bien parecía el encofrado de una obra, debajo del cual brotaban unos modestos surtidores de agua. Pasado el tiempo el resultado no debió de gustar demasiado a los responsables del ornato urbano puesto que, en el verano del 2011, ésta fue desmontada instalándose en su lugar una nueva fuente esta vez sin elementos “artísticos” salvo los propios chorros de agua, esta vez de mayor empaque que los anteriores.




Fuente de la avenida del Doctor Marañón



Bajando en dirección al Chorrillo nos encontramos con la fuente que adorna la rotonda en la que confluyen la avenida del Doctor Marañón, la avenida de los Reyes Magos y las calles Alejo Carpentier y Nuevo Baztán. Aunque el menor tamaño de la rotonda condicionó también el de la fuente, ésta no deja de mostrar un agradable aspecto con el vaso en forma de trébol lobulado y los caños de agua como único adorno.




Fuente de la plaza de las Veinticinco Villas



Una de las más veteranas de Alcalá, está situada en la plaza de las Veinticinco Villas, en la que confluyen la Vía Complutense y la avenida de Madrid.




Fuente de Núñez de Guzmán - Alfonso de Alcalá



Aunque el barrio de Reyes Católicos no es muy pródigo en fuentes, nos encontramos con ésta en la rotonda sin nombre situada en la congruencia de la avenida de Núñez de Guzmán con la calle Alfonso de Alcalá, muy cerca de Complutum.




Fuente de la glorieta de Arganda



Continuando por la avenida de Madrid llegamos a la glorieta de Arganda, donde ésta se cruza con la avenida de Roma, que conduce al puente Zulema, y la de Carlos III, que lo hace al barrio de la Garena.




Fuente de la plaza de Antonio Rodríguez de Hita



Esta plaza, dedicada al compositor nacido en el cercano pueblo de Valverde de Alcalá, se forma en la confluencia de la avenida de Juan de Austria con la de Lope de Figueroa. De forma ovalada está ajardinada, alzándose en su centro la fuente ornamental. Al igual que ocurriera con la fuente de la avenida de Miguel de Unamuno la primitiva, mucho más modesta, fue sustituida en 1997 por la actual.




Fuente de la Puerta del Universo



Recibe este rimbombante nombre la glorieta en la que se cruzan la Vía Complutense y la calle Ávila, a la salida de Alcalá en dirección Guadalajara. También aquí hubo un reemplazo de fuente ya que la original, construida en 1997, fue sustituida por la actual tras la construcción, entre 2004 y 2005, del paso subterráneo que la atraviesa. A diferencia de la fuente primitiva, que contaba con unos elementos decorativos consistentes en un arco partido y bajo él un ciprés y un olivo como alegorías de Don Quijote y Sancho Panza, la actual cuenta tan sólo con juegos de agua.




Fuente de la rotonda de Adolfo Suárez



En junio de 2014, apenas tres meses después de su fallecimiento, el Ayuntamiento complutense rindió homenaje al ex presidente Adolfo Suárez dedicándole una de las dos rotondas del Chorrillo recién construidas, concretamente aquélla en la que confluyen las calles de Torrelaguna y San Ignacio de Loyola con la antigua carretera de Daganzo.

Su diseño es sencillo, y consta de una fuente de vaso triangular con tres surtidores rodeada por dos rótulos, uno de ellos con la frase La concordia fue posible y el otro con su nombre y con las fechas de su nacimiento y su muerte, 1932 y 2014.




Fuente de la plaza del Viento




Vista general y cascada central


La plaza del Viento, situada en Espartales Norte, es un amplio rectángulo casi cuadrado de aproximadamente 130 × 120 metros de lado, lo que equivale a una superficie de 15.600 metros cuadrados, algo más de hectárea y media. Como comparación la plaza de Cervantes, sin contar la Capilla del Oidor ni la plaza de Rodríguez Marín, no llega a una hectárea, lo que da una idea de su tamaño. Diseñada según ciertas tendencias urbanísticas de moda, que parecen olvidar que Alcalá está situada en mitad de la meseta castellana y no en el norte de Europa, gran parte de la superficie de la plaza está pavimentada, por lo que cabe suponer que en pleno verano no debe resultar un lugar demasiado agradable para pasear.

Además de las zonas ajardinadas situadas en las cuatro esquinas, en dos de ellas se alzan los elementos singulares de la plaza, el auditorio en la esquina noroccidental y la fuente en la opuesta. Esta última presenta un diseño único en Alcalá, ya que cuenta con un largo muro de piedra en cuyo centro brota una cascada. El vaso, por su parte, tiene forma alargada y se dobla en sus dos extremos, de cada uno de los cuales brota un pequeño surtidor. La fuente, aunque sencilla, es de un tamaño notable y contribuye al ornato de la plaza.




Ver también:
Las fuentes complutenses (I). Fuentes escultóricas
Las fuentes complutenses (III). Fuentes de pequeño formato


Publicado el 26-11 -2020
Actualizado el 5-2-2021