Las rotondas “informativas”



Las cada vez más numerosas rotondas que salpican la trama urbana alcalaína suelen presentar diferentes aspectos conforme haya sido el tratamiento urbanístico recibido. Algunas están adornadas con motivos escultóricos, otras lo son con fuentes, otras se presentan ajardinadas, otras están simplemente abandonadas... existiendo también un último grupo a las que podríamos denominar, de una manera un tanto forzada, “informativas”, dado que su elemento principal suele ser un texto con independencia de que éste pueda ir o no acompañado por otros tales como fuentes, plantas, etc., o de que tengan asimismo -aunque no siempre- un carácter conmemorativo o de recuerdo.

Es a éstas a las que está dedicado este artículo, dado que las rotondas con monumentos o con fuentes ornamentales han sido ya consideradas en los artículos correspondientes, mientras el resto de ellas no presentan, a mi modo de ver, suficiente interés como para fijarnos en ellas.


Rotonda de la avenida de Madrid




Rotonda de la avenida de Madrid. Vista desde el lado de la Puerta de Madrid


El principal grupo de estas rotondas “informativas” es el formado por las tres que, en diferentes entradas de Alcalá, recuerdan su condición de Ciudad Patrimonio de la Humanidad. A principios del otoño de 2010 se construyó la que está situada en la confluencia de la avenida de Madrid con la calle Demetrio Ducas, a mitad de camino entre la Puerta de Madrid y la glorieta de las Veinticinco Villas. El motivo elegido para su decoración, inaugurada en octubre de ese año, fue un texto, labrado en piedra, que recuerda la ya citada condición de patrimonio de la humanidad de la ciudad. El texto, idéntico por ambas caras, es el siguiente:


ALCALA PATRIMONIO
DE LA HUMANIDAD




Rotonda de la avenida de Madrid. Vista desde el lado de la plaza de las Veinticinco Villas


En los cantos del rótulo están grabados, respectivamente, el escudo de Alcalá y el logotipo de la Unesco que así lo avala.




Rotonda de la avenida del Doctor Marañón




Rotonda de la avenida del Doctor Marañón. Vista general


Apenas un año después, en mayo de 2011, el ayuntamiento complutense inauguró tres rotondas situadas a lo largo del tramo urbano de la antigua carretera de Camarma, hoy avenida del Doctor Marañón, concretamente en sus intersecciones con la carretera de Daganzo, de la cual arranca, con la avenida de los Reyes Magos y con la avenida de Miguel de Unamuno, justo antes del puente mediante el cual cruza por encima de la autovía A-2. De las tres rotondas tan sólo la última de ellas recibió una ornamentación escultórica, alusiva asimismo, como en el caso anterior, a la condición de patrimonio de la humanidad. No obstante su diseño es muy diferente al de ésta, consistiendo en un prisma de base cuadrada en forma de monolito flanqueado por dos medallones asimismo cuadrados, todo ello labrado en piedra.

Las cuatro caras laterales del monolito muestran un total de tres diferentes frases, ya que una de ellas está repetida tanto en la cara que mira a la avenida Miguel de Unamuno, como en la opuesta que queda del lado del colegio Pablo Neruda. Ésta reza simplemente:


ALCALÁ DE HENARES




Rotonda de la avenida del Doctor Marañón. Detalle


La cara del lado del Chorrillo, orientada hacia el centro de la ciudad, dice a su vez:


CIUDAD PATRIMONO DE LA HUMANIDAD


Y la opuesta a ésta, que recibe a los vehículos que llegan desde la autovía o desde la carretera de Camarma:


CIUDAD DE LAS ARTES Y LAS LETRAS


Por último, los dos medallones reproducen el escudo de Alcalá y el logotipo de la Unesco.




Rotonda de la carretera de Daganzo




Rotonda de la carretera de Daganzo. Vista general


La tercera rotonda alusiva a este galardón está mucho más alejada del casco urbano, ya que se trata de la que se encuentra en la confluencia entre la carretera -o avenida- de Daganzo y la calle de México, junto al Polígono del Olivar y en plena zona industrial de la ya citada avenida de Daganzo. Desconozco la fecha en la que fue decorada, aunque cabe pensar que ésta sea reciente dado que la propia rotonda también lo es. En esta ocasión los elementos decorativos, que se alternan con unos añosos olivos minuciosamente podados, son varias antiguas tinajas, posiblemente de vino, en las que se pintaron sendos rótulos, imitando pergaminos, en los que reza la consabida frase:


Alcalá de Henares
Ciudad Patrimonio de la Humanidad




Rotonda de la carretera de Daganzo. Detalle


El conjunto, aunque modesto en comparación con sus dos compañeras, no deja por ello de tener atractivo.




Rotonda de El Olivar




Rotonda de El Olivar. Vista general


Muy cerca de allí, unida a la anterior por la calle de México, se encuentra la plaza de El Salvador, otra rotonda que, a diferencia de su vecina, sí cuenta con nombre propio. Puesto que se encuentra en el interior de un polígono industrial ya no está dedicada, como cabe pensar, al galardón de la Unesco sino al propio polígono, como rezan las letras del escueto letrero que da la bienvenida a los visitantes procedentes de la carretera de Daganzo:


EL OLIVAR




Rotonda de El Olivar. Detalle


El resto de la ornamentación de la rotonda consiste en un cuidado ajardinamiento y en una tinaja similar a las de la anterior rotonda, cuya rotulación hace alusión en este caso al complejo hostelero homónimo situado muy cerca de allí.




Rotonda de Adolfo Suárez


En junio de 2014, apenas tres meses después de su fallecimiento, el Ayuntamiento complutense decidió rendir homenaje al ex presidente Adolfo Suárez dedicándole una de las dos rotondas del Chorrillo, concretamente aquella en la que confluyen las calles de Torrelaguna y San Ignacio de Loyola con la antigua carretera de Daganzo. A causa de la crisis económica el monumento resultó modesto, una fuente de vaso triangular con tres surtidores rodeada por dos rótulos. El primero de ellos, orientado hacia el centro de la ciudad, reproduce el epitafio de la lápida que cubre la tumba de Adolfo Suárez en la catedral de Ávila:


LA CONCORDIA FUE POSIBLE




La fuente de Adolfo Suárez vista desde la calle Torrelaguna


El segundo rótulo, situado al lado opuesto en dirección a la salida de Alcalá, se limita a reproducir el nombre del desaparecido mandatario junto con los años de su nacimiento y fallecimiento:


ADOLFO SUÁREZ 1932 - 2014




La fuente de Adolfo Suárez vista desde el Chorrillo


Es una lástima que no se haya podido incluir algún motivo escultórico que realzara a la fuente tal como ocurre con la de Lázaro Cárdenas, razón por la que sería de desear que, cuando la situación económica haya mejorado, se incorporara a ella bien una estatua o busto de Adolfo Suárez, bien alguna escultura alegórica que sirviera de recuerdo de su importante labor en pro de la implantación de la democracia en nuestro país. Pero por el momento, y conforme a los criterios que he expresado, le corresponde este apartado.




Rotondas de la calle Diego de Urbina




Arriba: rotonda de la confluencia de la calle Diego de Urbina con la Vía Complutense
Abajo: rotonda de la confluencia de la calle Diego de Urbina con la avenida de Juan de Austria


Si hubiera que considerar de alguna manera a 2019 en lo referente a lo acontecido en Alcalá, probablemente habría que conocerlo como el año de las rotondas, tal fue la cantidad de ellas que construyó el Ayuntamiento en numerosos cruces de la ciudad y no siempre con acierto, ya que algunas de ellas generaron desde el primer día atascos y retenciones donde nunca los había habido. Pero ésta es otra historia.

En general estas rotondas, muchas de de las cuales son de pequeño tamaño e incluso minúsculas, fueron decoradas de manera espartana, razón por lo cual no hay motivo para reseñarlas incluyendo aquéllas en las que se instalaron unos tubos metálicos a los que cuesta mucho esfuerzo considerar una escultura ni tan siquiera abstracta, ya que lo único que semejan son postes informativos en los que se hubiera olvidado colocar los correspondientes rótulos. No obstante, al menos dos de ellas sí cuentan con una decoración que, sin ser en modo alguno un alarde de imaginación, es preciso recoger aquí dado que también cumplen la condición -arbitraria, pero no se me ocurre otra mejor- de aportar algún tipo de información, aunque ésta se refiera únicamente al callejero.

Éstas se encuentran en los dos extremos de la calle Diego de Urbina, el de la Vía Complutense y el de la avenida de Juan de Austria. Son muy similares -aunque no idénticas- en su diseño, con un rectángulo abierto a modo de marco acompañado por una espiral descendente, todo pintado de vivo color rojo. En el borde superior del marco figura el nombre de la vía principal, diferenciándose ambas en el extremo de la espiral que, mientras en la de la Vía Complutense termina en punta, en la de Juan de Austria está rematado por un tramo rectangular en el que está escrito el nombre de la calle de Diego de Urbina.




Rotonda de la Vía Complutense con Navarro y Ledesma




Rotonda de la confluencia de la Vía Complutense con las calles Navarro y Ledesma y Eras de San Isidro
Vista general y detalle


Ya en enero de 2020 el Ayuntamiento decidió adornar una de las rotondas construidas el año anterior, la situada en la confluencia de la Vía Complutense con las calles Navarro y Ledesma y Eras de San Isidro, con un motivo alusivo a la ciudad de Complutum cuyo nombre ostenta la principal vía urbana de Alcalá.

El motivo, aunque sencillo, resulta efectivo, imitando a un poste indicador formado por cuatro prismas triangulares apilados en vertical y girados respecto a los contiguos de forma que las caras laterales se alternan con los vértices. Cada uno de ellos reproduce un texto que se repite en las tres caras. El del bloque inferior alude a la condición de ciudad romana de Alcalá, mientras los tres restantes indican, a modo de los miliarios romanos, las distancias y las direcciones a las que se encuentran Complutum (2,6 kilómetros) y las dos ciudades entre las que discurría la calzada que la atravesaba, Caesar Augusta (Zaragoza) a 282 kilómetros y Emérita Augusta (Mérida) a 372 kilómetros.


Publicado el 25-10-2014
Actualizado el 29-1-2020