La presencia de san Diego en Italia



De todos los santos vinculados con Alcalá probablemente sea san Diego el más universal ya que, pese a ser su canonización relativamente reciente -en 1588-, su culto se extendió no sólo por España, sino también por toda la América española incluyendo territorios hoy norteamericanos como California, una de cuyas principales ciudades lleva el nombre de San Diego en honor precisamente de nuestro santo. Tampoco es de extrañar que lo hiciera también por Italia, puesto que durante varios siglos buena parte del territorio italiano formó parte de los dominios de la monarquía española, al tiempo que el resto del mismo experimentó también una notable influencia de la que entonces era la mayor potencia de todo el orbe. Así pues, y sin pretensiones de ser exhaustivo, voy a intentar dar fe en este artículo la presencia del santo franciscano en la vecina y hermana república.


San Diego intercediendo por el hijo de Juan Enríquez Herrera, de Annibale Carracci. Vista general del retablo y detalle del cuadro
Fotografías tomadas de la Wikipedia (izquierda) y del libro de Maria Cristina Terzagui (derecha)1


Para empezar, conviene recordar el lienzo y el ciclo de ocho frescos dedicados a la vida de san Diego con los que el pintor Annibale Carracci (Bolonia, 1560 - Roma, 1609) decoró la capilla Herrera, perteneciente a la iglesia de Santiago de los Españoles, la cual estaba ubicada en la céntrica Piazza Navona de la capital italiana. Tras el abandono de la capilla los frescos fueron pasados a lienzo a mediados del siglo XIX y hoy se conservan repartidos entre el Museo del Prado y el el Museo Nacional de Arte de Cataluña, mientras el cuadro fue trasladado a la iglesia romana de Montserrat de los Españoles, donde preside el altar de una capilla. Dado que tanto el cuadro como los frescos están descritos en el artículo correspondiente, remito a éste para su lectura2.




San Diego curando a los enfermos, de Camillo Procaccini,
conservado en la iglesia de Sant’Angelo de Milán
Fotografía de Giovanni Dall'Orto tomada de la Wikipedia


Pasando de Roma a Milán, ciudad muy vinculada históricamente a nuestro país, nos encontramos en la iglesia de Sant’Angelo con una capilla -la segunda del lado izquierdo, o del Evangelio-, dedicada a nuestro santo. El altar está presidido por un cuadro, pintado a principios del siglo XVII por Camillo Procaccini (1551-1629), que representa a san Diego curando a los enfermos.




La Asunción de la Virgen con san Juan Bautista, san Diego y Santa Isabel de Portugal,
de Jacopo da Empoli. Basílica de Santa Margarita de Cortona


Menos conocida que Milán, Cortona es una ciudad de 23.000 habitantes situada en la provincia de Arezzo, al sur de la Toscana. Una de sus más de veinte iglesias es la basílica de Santa Margarita, templo que hunde sus raíces en el siglo XIV pero cuyo edificio actual data de una reconstrucción decimonónica en estilo neorrománico. Aunque su principal patrimonio artístico es la tumba de la santa titular, santa Margarita de Cortona (1247-1297), lo que a nosotros nos interesa es el cuadro de Jacopo Chimenti, o Jacobo da Empoli (1551-1640) que se custodia en su interior. El cuadro, pintado hacia 1606, lleva por título Assunta tra i santi Giovanni Battista, Diego ed Elisabetta, y representa la Asunción de la Virgen contemplada por san Juan Bautista, san Diego -que aparece de rodillas mirándola de frente, al tiempo que sostiene en una mano el crucifijo- y santa Isabel de Portugal ataviada con el hábito de clarisa, orden en la que ingresó tras enviudar del rey don Dinis. Resulta llamativa la reunión en un mismo cuadro de tres santos tan dispares, a lo que se une el hecho poco habitual de que san Diego no es aquí protagonista, sino tan sólo un acompañante.




Fachada de la iglesia de San Diego de Canicatti. Fotografía tomada de www.corriereagrigentino.it


Canicatti es una población de 35.000 habitantes situada al sur de Sicilia, en la provincia de Agrigento. Aunque su iglesia principal está consagrada a san Pancracio, el “protettore” de la ciudad -supongo que se podrá traducir como patrón- es san Diego, que cuenta con una parroquia propia. Según un artículo publicado en internet firmado por Diego Lodato, el culto a san Diego en Canicatti surgió inmediatamente de su canonización en 1588, promovido probablemente por los monjes franciscanos que habitaban en el convento del Espíritu Santo. Conviene no olvidar que en esa época Sicilia pertenecía a la corona española, lo que sin duda favoreció la implantación de su culto. Más adelante, ya en el siglo XVII, se asentaría una cofradía de san Diego en la iglesia de San Sebastián, la cual sacaba en procesión su imagen. La devoción a san Diego fue creciendo, sobre todo a partir del terremoto de 1693, al librarse Canicatti de la destrucción que asoló a otras poblaciones vecinas.




Imagen de san Diego de la fachada. Fotografía tomada de Google Maps


La iglesia cuya advocación acabaron compartiendo san Sebastián y san Diego tuvo que ser demolida a mediados del siglo XVIII por encontrarse en mal estado. En 1770 se comenzó la construcción de un nuevo edificio sobre su solar y, aunque las obras concluyeron en 1782, el templo no adquirió su aspecto actual hasta 1865, aunque la torre no estuvo terminada hasta 1880 y la estatua de san Diego que preside la portada está fechada en 1912. Su interior consta de tres naves decoradas con frescos del autor local Pietro Guadagnino. Un incendio ocurrido en 1932 destruyó el presbiterio, por lo que con posterioridad a esta fecha hubo de reconstruirse el altar mayor y la imagen de San Diego que lo preside.




Interior de la iglesia. Al fondo, retablo del altar mayor presidido por la imagen de san Diego
Fotografía tomada de www.solfano.it




1 Caravaggio, Annibale Carracci, Guido Reni tra le ricevute del banco Herrera & Costa. Maria Cristina Terzagui. L'Erma di Bretschneider. Roma, 2007.
2 El ciclo de pinturas sobre san Diego de Annibale Carracci


Publicado el 9-3-2017