Los Santos Niños en España
La vidriera de la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona





Vidrieras de la basílica de la Sagrada Familia. A la derecha, la dedicada a los Santos Niños
Fotografía de Montserrat Rajadell



Hasta hace unos días, la única referencia que tenía sobre la presencia de los Santos Niños en Barcelona era su parroquia, uno de los principales templos medievales de la Ciudad Condal y al cual ya dediqué en su momento un artículo1.

De ahí mi sorpresa al recibir un correo electrónico de Justo Martínez, con el cual ya he tenido la satisfacción de intercambiar en varias ocasiones información y fotografías sobre nuestro tema de común interés, los Santos Niños, por el que me informaba de la existencia de una vidriera dedicada a los mártires alcalaínos en la barcelonesa basílica de la Sagrada Familia, algo que yo desconocía por completo.

En realidad esto no es de extrañar, puesto que su colocación en el todavía inconcluso templo data de enero de 2012, tal como nos comunicaba -primero a él, y por mediación suya también a mí- Montserrat Rajadell, una inquieta guía turística que ya en su momento tuvo la amabilidad de proporcionarme información sobre la parroquia de la cercana localidad de Sant Just Desvern.

Según indica Montserrat, que gracias a su profesión conoce al dedillo la emblemática obra de Antonio Gaudí, el interior de la basílica cuenta con un total de cincuenta y dos columnas, a las que el propio arquitecto bautizó con los nombres de otros tantos obispados y arzobispados españoles. Asimismo Gaudí diseñó las vidrieras asignándoselas a santos y santuarios relacionados con sus respectivas diócesis. Lamentablemente los desmanes de la Guerra Civil se llevaron por delante estos bocetos, aunque sí se pudo salvar la relación de nombres correspondientes a los mismos.

En 1999, según se indica en la propia página web del templo, le fue encargada al vidriero Joan Vila-Grau la realización de las vidrieras, tarea para la que ha contado con la colaboración de la empresa especializada de Josep María Bonet, y la cual al día de hoy todavía no está terminada. Este artista respetó la relación de nombres y su distribución establecida por Gaudí pero no así el estilo modernista del templo, optando por unos diseños abstractos.

Aunque no he conseguido encontrar ningún plano que indique los nombres de todos estos santos así como su colocación en la nave de la basílica, gracias a Montserrat sabemos que la vidriera de los Santos Niños está colocada en la zona correspondiente a Aragón, junto a las de san Atilano, natural de Tarazona, y del zaragozano, y también niño, santo Dominguito del Val, mientras justo debajo de ella se aprecia la de san Urbez, o san Urbicio.

Ésta es, pues, la razón de su ubicación allí en vez de encontrarse junto a otros santos originarios de lo que hoy es Castilla, como pudiera parecer más lógico; recordemos que, según la tradición, fue san Urbicio quien, en tiempos de la invasión musulmana, trasladó las reliquias de los Santos Niños desde la todavía denominada Compluto hasta Nocito, al norte de la actual provincia de Huesca, lugar desde el que su culto radiaría por todos los Pirineos, Aragón, Cataluña e incluso el sur de Francia, llegando hasta la ciudad de Narbona. De Nocito pasarían a finales de la Edad Media a la iglesia de San Pedro el Viejo, en Huesca, donde todavía se conservan buena parte de las mismas y de donde partieron, en 1568 las que se veneran en la Catedral-Magistral complutense.




Vidrieras de la basílica de la Sagrada Familia. Detalle del óculo dedicado a los Santos Niños
Fotografía de Montserrat Rajadell


Como puede apreciarse en las fotografías cada conjunto está formado por dos elementos diferenciados, la propia vidriera de forma alargada y rematada en un arco de medio punto, y un óculo circular situado encima de ésta. Es precisamente en estos óculos donde aparecen escritos los nombres de los santos a los que están dedicados, única indicación que nos permite descubrirlos ya que los diseños de las vidrieras, al ser completamente abstractos, no pueden considerarse como una representación iconográfica reconocible de los mismos.

Y eso es todo. Tan sólo me queda agradecer a Justo Martínez y a Montserrat Rajadell la ayuda recibida, sin la cual no hubiera resultado posible escribir este artículo.





1Ver también: Los Santos Niños en España. La parroquia de Barcelona


Publicado el 29-2-2012