Confusiones fluviales





Tan fácil como consultar un plano



Pese a que ya lo he comentado -y criticado- en más de una ocasión, me veo obligado a denunciar de nuevo el bajísimo nivel de conocimientos geográficos que suelen mostrar los periodistas no ya en lo referente a lugares exóticos sino a la propia España, con el agravante de que se trata de accidentes geográficos sobradamente conocidos para alguien con un mínimo de conocimientos, o al menos así era cuando los estudiaba yo.

Para mayor escándalo en este caso el gazapo -si es que se puede denominar así al puro y duro desconocimiento- apareció publicado en la sección Madrid del diario EL PAÍS e involucraba a dos de los principales ríos de la provincia, el Jarama y el Henares, por lo cual no cabe la menor disculpa. Y, aunque han transcurrido más de quince años desde entonces ya que apareció en la edición impresa del 22 de febrero de 2004, mucho me temo que el tirón de orejas sigue siendo válido puesto que el nivel de conocimientos -lo que toda la vida se ha conocido como cultura general- de estos profesionales es cada vez más bajo, sin que ni siquiera algo tan inmediato como una consulta en internet sirva para paliar sus lagunas.

El artículo en cuestión se titulaba El accidente de un camión en la N-II causa un atasco kilométrico, y se refería a un espectacular accidente -el camión, de gran tonelaje, quedó colgando- ocurrido en el kilómetro 16 de la A-2 a la altura del puente de San Fernando, antaño también conocido como puente de Viveros.

Hasta aquí, todo correcto. El problema consistía en que, al ampliar los datos del accidente, se afirmaba lo siguiente:


“El tráiler quedó colgado del llamado puente de San Fernando, bajo el que discurre el río Henares, tras llevarse por delante parte del muro de contención.”


Lo cual, en mis tiempos, le habría supuesto al redactor un suspenso fulminante en geografía española. Como es fácil comprobar si no se sabe, bien consultando cualquier mapa de la zona bien haciéndolo en Google Maps, el río que discurre bajo este puente no es el Henares, sino el Jarama. Ciertamente el Henares no pasa demasiado lejos de allí, pero lo hace siguiendo un curso paralelo al trazado de la autovía, por lo que no la cruza en ningún momento desde Guadalajara hasta su confluencia con el Jarama, algunos kilómetros al sur del puente de San Fernando en las cercanías de la localidad de Mejorada del Campo.

Aunque el error, vuelvo a repetirlo, está injustificado, en esta ocasión es fácil deducir su origen. Como ya he comentado el puente se conoce con el nombre de San Fernando en alusión a la cercana localidad de San Fernando de Henares, pese a que en realidad está más cercano a Coslada o al barrio madrileño de Barajas que al propio San Fernando, cuyo único vínculo con este puente es la pertenencia a su término municipal de los terrenos situados en la margen izquierda del Jarama, mientras su casco urbano se encuentra a varios kilómetros de distancia.

Pero sin duda no fue esto lo que motivó el despiste del periodista sino el propio apellido de San Fernando, que hace alusión al Henares pese a que este río, aunque también discurre por su término municipal, lo hace todavía más lejos que el Jarama. Esta paradoja se debe a que San Fernando de Jarama, que éste era su nombre primigenio, pasó a llamarse San Fernando de Henares en 1916, sin que haya podido conocer los motivos del cambio y sin que, evidentemente, éste estuviera en modo alguno justificado al estar, vuelvo a repetirlo, el Jarama mucho más cerca de San Fernando que el Henares.

Así pues, cabe suponer lo que pasó por la mente del periodista: El puente se llama de San Fernando y San Fernando se apellida de Henares; ergo el río que pasa por debajo es el Henares. Y se quedó tan campante.


Publicado el 4-10-2019