Aforismos propios



atenea

Atenea pensativa
Fotografía tomada de la Wikipedia





A lo largo de la vida resulta inevitable cruzarse con gente malvada, o con gente estúpida. Pero la peor situación posible es aquella que corresponde a tropezar con un malvado que se comporte estúpidamente, o bien con un estúpido que pretenda comportarse como un malvado.



Amaneció al fin el día en el que el Hombre vio desvelarse ante él los misterios del universo. Nunca habría ya otro amanecer; el Día del Juicio había llegado.



Amemos y respetemos la tradición; ella es el único vínculo que nos une con nuestros más ancestrales recuerdos perdidos.



La audacia es patrimonio de los imbéciles.
La prudencia es privilegio de los sabios.



El azar jamás repite sus propias jugadas.



El caminante que, encontrándose frente a una encrucijada, opte por uno cualquiera de los caminos que se abren ante él, podrá acertar o no en su elección.
Quien, por el contrario, decida retroceder sobre sus pasos, tendrá garantizado el fracaso.



Ciencia y religión son las dos concepciones del universo que, a lo largo de los siglos, han enfrentado a los hombres que no supieron comprender que la ciencia era una religión y que la religión podía llegar a convertirse en una ciencia.



Confío en las personas.
Desconfío de la gente.
Temo a la humanidad.



Creo en el hombre, pero no en la humanidad.



¡Cuán pequeño es el hombre y cuán grande el Universo!



Cuando contemplo la majestuosa serenidad de las milenarias estrellas, me avergüenzo de pertenecer a la mísera estirpe humana.



Cuando los imbéciles alcanzan la mayoría, la imbecilidad se convierte indefectiblemente en ley.



Cuando se ha alcanzado la Luz, resulta extremadamente penoso retornar a las tinieblas.



Cuando somos jóvenes, creemos ser capaces de comernos el mundo, pero según envejecemos vamos siendo cada vez más conscientes de que deberíamos conformarnos con que no sea el mundo quien nos devore a nosotros.



Cuanto más profundizo en la razón, más solitario me encuentro.



Dale a un tonto un lápiz y se creerá Cervantes. Dale una batuta y se creerá Beethoven. Dale una bata y se creerá Einstein. Dale una corona y se creerá Napoleón.



Cuidado con las banderas, pues las carga el diablo nacionalista.



¿De qué sirve ser un dios si no tienes a nadie para adorarte?



La democracia es una mala herramienta para pastorear borregos.



Una desigualdad puede ser justa o puede, por el contrario, ser injusta.
Una igualdad siempre será injusta.



El dia que descubrimos que el verdadero sentido de la vida consiste en sobrevivir a la mediocre sociedad en la que estamos sumidos, es cuando se puede decir que por fin hemos logrado madurar como personas.



Dicen que el pueblo que olvida su pasado está condenado a repetirlo, pero no menos cierto es también que aquel otro a quien no le resulte posible liberarse del dogal de sus recuerdos está asimismo condenado a ser su prisionero perpetuo.



Un Dios para cada hombre.
Un hombre para cada Dios.



El dominio de la religión comienza allá donde termina el de la ciencia.



¿Dónde acaba lo real y dónde comienza lo fantástico? ¿Acaso no seremos sino unas pálidas sombras incapaces de percibir el fenómeno que las produce?



Él, el hombre más importante del mundo, con suficiente poder en su mano como para destruir todo el planeta, se sintió repentinamente solo. Y lloró.



En esencia, el nacionalismo no es sino el fruto de una unión incestuosa entre la paletería y el fascismo.



En el seno de esta sociedad cada vez más mediocre, el escepticismo y el cinismo son los únicos refugios posibles para la inteligencia.



En tiempos de bonanza, la humanidad acostumbra a ser mediocre.
En tiempos de adversidad, se transformará en mezquina.



En el transcurso de la milenaria pugna entre la fe y la razón, siempre será la segunda de ellas la que corra el peligro de ser derrotada, ya que mientras un pensador siempre estará dispuesto a admitir la posibilidad de estar equivocado, nadie podrá convencer jamás a un fervoroso creyente de la imposibilidad metafísica de estar en posesión de una verdad absoluta.



En el transcurso de su milenaria historia el hombre no comprendió nada, hasta que llegó al fin el día en el que nada hubo ya que comprender.



En verdad, en verdad os digo, que quien comprenda al universo podrá comprender a Dios.



La envidia, en sí misma, es siempre un defecto intrínsecamente repulsivo. Pero cuando a ésta le acompaña además la estupidez, lo único que alcanza a inspirar es conmiseración hacia quien tiene la desgracia de padecerlas.



Escucha el silencio.
Vislumbra la noche.
Contempla la nada.



Existe un momento en la historia del hombre a partir del cual el concepto del bien y el concepto del mal comienzan a perder todo su significado.



Existe un universo mágico en el que todo, hasta lo imposible, puede ser realidad. Son los dominios del infinito, inabordable concepto que no tiene principio y tampoco tiene fin, pero que sin embargo existe.



Había nacido cuando la galaxia era joven y su vida, su larga vida de miles de millones de años, también tendría un fin, ya que ni siquiera los dioses eran eternos.



Hablar mal de un enemigo muerto es mezquino; hablar bien de él, idiota.



Hay infinitos caminos. Pero es preciso encontrarlos.



Hijo mío, cuanto más porfíes en comprender la Verdad, tanto más te hundirás en la sima de la ignorancia. Déjate guiar por la intuición; ella te dará la llave de la sabiduría.



Hijo mío, pronto comprenderás que no sólo las cosas hermosas han sido hechas por las manos de Dios.



El hombre perfecto, hijo mío, es aquél que tiene mente de científico, alma de artista y corazón de poeta.



Honremos y respetemos a nuestra historia, herencia recibida de nuestros antepasados a la par que espejo que nos permite evitar posibles errores futuros; pero hagámoslo de forma que el amor al pasado no nos ciegue convirtiéndonos en prisioneros suyos y cerrándonos el camino hacia el porvenir.



La humanidad es a modo de un simbólico iceberg, en el que tan sólo una exigua minoría, responsable de la práctica totalidad de los avances de la civilización desde el mismo momento de su origen, sobresale del mar de la mediocridad en el que el resto de sus congéneres permanecen permanentemente hundidos.



Una injusticia nunca convertirá a su víctima en alguien bueno, sino tan sólo en una víctima.



La libertad dista mucho de ser un derecho al que se pueda acceder de forma universal e indiscriminada. La libertad, muy al contrario, es una grave responsabilidad que no todos, ni mucho menos, están capacitados para asumir.



Un loco aislado es una aberración.
Varios locos compartiendo una misma locura, son una extravagancia.
Una multitud de locos hermanados en sus delirios son, con toda seguridad, un ejemplo que muchos otros se verán impelidos a seguir.



Llegará al fin un día glorioso en el que el saber y el creer no serán ya antagónicos. Habrá comenzado entonces una nueva Edad de Oro en la que ciencia y religión se habrán fundido de nuevo para formar la única verdad existente en el universo.



La muerte es siempre triste cuando llega antes de su hora.



Los nacionalismos son el eslabón intermedio entre la tribu y el fascismo.



Nada es eterno, excepto Dios. Todo en el universo tiene su principio y también tiene su fin, a veces incluso antes de haber comenzado siquiera a existir.



Nada nos impide creer que, velados por las densas brumas del pasado, no hayan podido existir otros hombres, otros sabios, otros dioses.



Nadie es irremplazable.
Ni tan siquiera Dios.
Nadie es perfecto.
Ni tan siquiera Dios.



No existen ni un cielo ni un infierno, sino un infinito número de ellos. Cada uno de nosotros cuenta con su particular Más Allá en función de lo que espera encontrar allí.



No pretendo convencer a nadie de lo que pienso. Lo único que pretendo es que piensen.



No pretendo ser mejor que nadie. Tan sólo pretendo ser yo mismo.



Nuestra vida es un misterio tendido entre dos infinitos.



Nuestro destino es el olvido.



Pero los grandes misterios del infinito y eterno universo eran demasiado inaprensibles, incluso para un dios.



Puede que Dios, pese a todo, sí exista.
Puede, también, que nosotros seamos tan sólo el fruto olvidado de un antiguo juego suyo con el que intentara en su día distraer su aburrimiento eterno.



Puedo disculpar cualquier cosa excepto la estupidez.



El puritanismo no es en realidad sino la burda máscara de la hipocresía.



Que algo no sea real, no significa que no pueda llegar a existir.



¡Qué triste resulta ser clarividente en una tierra de mediocres!



Quien desdeña orgulloso los misterios del universo, o es un necio o es un dios.



Quizá el universo no sea sino un inabarcable tablero donde los dioses caprichosos vienen jugando infinitas partidas de ajedrez desde los albores del tiempo.
Quizá el hombre tan sólo sea el insignificante peón de unos juegos a escala cósmica que jamás podremos llegar a entender.



Quizá el universo no sea sino el tablero de juego en el que un Dios inmortal intenta combatir su tedio infinito.
Quizá el hombre no sea sino el fruto accidental de una partida cualquiera de este inconmensurable ajedrez cósmico.



La religión podría llegar a ser realmente importante si no fuera tomada demasiado en serio.



Saber es lograr.
Lograr es buscar.
Buscar es querer.
Querer es amar.
Amar es vivir.



Saber poco es peligroso.
Saber demasiado, podría llegar a serlo todavía más.



La sabiduría es la fuerza.



Sé pacífico, pero no seas pacifista.
Sé tolerante, pero no seas sumiso.
Sé respetuoso, pero no seas servil.
Sé sociable, pero no seas gregario.
Sé educado, pero no seas débil.
Sé persona. Sé tú.



Se puede ser superior en algo, pero jamás se podrá ser superior en todo, ya que la superioridad absoluta es algo que no sólo no existe, sino que además no puede existir. Por esta razón, quien se considere como tal o yerra de buena fe, o es un necio, o se encuentra cegado por su propia soberbia.



Si de verdad deseas ayudar a alguien, abstente de decidir por él; déjale decidir por sí mismo y luego apóyale en su decisión.



Si Dios existe y es en esencia eterno no puede ser inmortal, y si fuera de naturaleza inmortal nunca podría ser eterno, ya que no sólo la vida y la muerte, sino también los conceptos antagónicos de no-vida y no-muerte, están sometidos de forma inexorable a la férrea dictadura del tiempo.



Si en algún lugar, o en algún tiempo, existe o ha existido el Edén, éste ha de ser buscado en el infinito e inabarcable universo.



Si existe algo frente a lo cual me considero incapaz de luchar, es contra la estupidez.



El talón de Aquiles de la democracia radica en la concesión de sus libertades y sus derechos a aquellos individuos y sociedades que no están dispuestos ni a asumirlos ni a respetarlos, pero sí a aprovecharlos en beneficio propio sin ninguna contrapartida a cambio.



La teología es tan sólo una filosofía al servicio de la religión.



Lo terrible, lo espantosamente trágico, es pensar que tras la muerte tan sólo pueda existir el más absoluto e infinito de los vacíos.



Todo es posible. Hasta la existencia de Dios.



Venerar los despojos de una persona ilustre en lugar de preservar su memoria, es tan ilógico como creer que la esencia de una larva pervive en la cáscara vacía de la crisálida y no en la grácil mariposa que surgiera de ella.



La verdadera tolerancia no consiste en aceptar lo que te gusta, sino en respetar todo aquello que no te agrade.



Y vi mostrarse ante mí la eterna gloria de los dioses. Montados en carros de fuego ascendieron al cielo estrellado para no volver nunca más con los hombres.



Yerran quienes piensan que un sabio es aquel que posee grandes conocimientos sobre un tema concreto, ya que la verdadera sabiduría consiste en saber, aunque sea tan sólo un poco, de muchas cosas distintas.



Publicado el 29-5-2011
Actualizado el 15-6-2017