2006-2016. Diez años ya





Ésta fue la cabercera original de mi página


Parece que fue ayer, pero ya han pasado diez años desde que el 1 de enero de 2006 colgué en Internet la primera versión de mi página web. En realidad la coincidencia con el año nuevo fue casual, ya que llevaba preparándola desde hacía meses y aproveché las vacaciones de navidad para rematar los detalles y subirla; pero gracias a ello pedo recordar con facilidad la fecha exacta de su estreno.

Era esta página primitiva muy reducida de extensión en relación con la actual, y básicamente recogía los artículos de historia de Alcalá de Henares que durante años había venido publicando en la prensa local, así como los enlaces a mis colaboraciones en diferentes páginas dedicadas a la ciencia ficción, la mayor parte de ellas, por desgracia, ya desaparecidas.

En cuanto al alojamiento, opté por una opción gratuita bastante popular entonces, la desaparecida GeoCities, dándose la circunstancia de que, debido a las severas restricciones de espacio que se aplicaban en ella , me vi obligado -paradójicamente no había una restricción similar en cuanto al número de alojamientos posibles que podías registrar- a abrir varios, según se me iba agotando el espacio, repartiendo el contenido de la página entre todos ellos. Aunque el sistema funcionaba gracias a una red de enlaces entre los distintos alojamientos, no dejaba de ser un engorro, máxime según la página iba creciendo cada vez más. Llegó un momento, cuando iba ya por el quinto o el sexto alojamiento, en el que este corsé era ya tan incómodo, que opté por contratar un alojamiento de pago -y de paso el dominio www.jccanalda.es- en el cual aún hoy continúo. Y tuve suerte, puesto que poco después Yahoo cerró GeoCities evitándome así una forzosa mudanza.

En cuanto al contenido y el diseño de la página, ambos han evolucionado lógicamente con el tiempo. A las dos secciones iniciales -Alcalá de Henares y ciencia ficción- se les fueron sumando otras más hasta alcanzar en la actualidad alrededor de una docena, y en su conjunto no han hecho más que crecer tanto con nuevos artículos como con las actualizaciones de muchos de los antiguos. También el diseño sufrió cambios notables, principalmente por el paso del primitivo sistema de marcos, habitual a mediados de la década pasada pero tosco y anticuado conforme a los criterios actuales, por otro mucho más actual basado en capas y hojas de estilo, lo cual dicho sea de paso me supuso un esfuerzo tan considerable que espero no tener que volver a repetirlo en mucho tiempo. Conservé, no obstante, el estilo sencillo de la página ya que estoy convencido, parafraseando a Baltasar Gracián, de que lo bueno, si claro, dos veces bueno, por lo que procuré y sigo procurando huir de diseños complicados y barrocos.

La página conserva también la estructura arborescente con la que le doté desde un principio, ya que otras opciones posibles como la de los populares blogs nunca me han convencido, al resultar incómodo buscar en ellos un dato antiguo. En mi página, por el contrario, la complejidad fruto de su crecimiento se compensa, al menos eso espero, con un sistema de menús desplegables que permiten navegar por ella, hacia delante y hacia atrás, con tan sólo unas pocas pulsaciones de ratón, existiendo además las alternativas del mapa o el buscador. En cualquier caso, siempre estoy abierto a los posibles retoques dado que, junto con la información, doy prioridad también a la comodidad a la hora de obtenerla, algo que parecen no tener demasiado en cuenta diseñadores de mucha más talla que un simple aficionado como yo, capaces de perpetrar páginas farragosas, incómodas y antipáticas aunque, eso sí, repletas de florituras innecesarias de toda especie.

Por supuesto me he quedado atrás en el imparable avance del diseño de las páginas web. De hecho, sigo utilizando lenguaje html puro y duro apoyado en algo ya tan clásico como las hojas de estilo; nada de xml, php, javascript -salvo una única excepción- o cosas todavía más complicadas. Tampoco recurro a esa plaga visual en que se han convertido las animaciones en flash, bastándome las pocas veces que he necesitado ilustraciones dinámicas con los vetustos, pero eficaces, gif animados. No utilizo bases de datos ni formularios, ni tampoco la página es interactiva; si alguien quiere ponerse en contacto conmigo tiene a su disposición mi correo electrónico, con el cual basta ya que nunca pensé en ella como un foro de debate ni nada parecido.

En resumen, mi página, aunque modesta en sus pretensiones y, por supuesto, limitada en sus prestaciones, creo que cumple con la misión con la cual fue ideada, la de hacer públicas mis inquietudes de diversa índole. Y, permítaseme la presunción, tras diez fecundos años de evolución y desarrollo, puedo asegurar que estoy razonablemente satisfecho de ella.

Disfrútenla, está a su disposición. Y si tienen algo que decirme respecto a ella, ya saben donde encontrar mi correo electrónico.

Gracias por hacer posible con su interés que esta ilusión mía se mantenga viva.


Publicado el 1-1-2016