Menos centralismos mentales



El pasado día 23 de diciembre, y dentro de la sección de este diario denominada Madrid, era publicado un artículo firmado por Ana Marcos, con el título de Bocaidentes y milindres, en el cual se abordaba, entre otros, el tema de los conventos de religiosas enclavados en la provincia en los cuales se elaboraban diferentes tipos de dulces. A este artículo, y más concretamente a la columna subtitulada Dulces caídos del cielo, corresponde el siguiente párrafo que copio de forma literal:

En Madrid, cuatro conventos de clausura se dedican a la repostería. En pleno centro cocinan las salesas del convento de la Visitación -en la calle de San Bernardo- y las jerónimas del convento del Corpus Christi, en la plaza del Conde Miranda. A las afueras están las dominicas, en Loeches, y el convento de las Beatas de San Diego, en Alcalá de Henares.

En relación a lo afirmado en este párrafo, me gustaría hacerles una aclaración: El convento de las clarisas de San Diego no está a las afueras de ningún sitio, como afirma su redactora, sino que, por el contrario, no puede estar situado más en el centro... de Alcalá, claro está, que mientras no se demuestre lo contrario continúa siendo un municipio independiente a la par que una ciudad perfectamente consolidada. Y por supuesto, con las dominicas de Loeches sucede algo completamente similar en relación a esta villa.

Y es que en estas ocasiones un poco menos de centralismo, siquiera mental como en este caso, podría ser bastante beneficioso para todos.


Publicada el 20-1-1994 en EL PAIS