Canalda




De siempre había oído decir en casa que Canalda era un apellido catalán, pese a que mi familia por ambas líneas tiene raíces castellanas en su práctica totalidad. La “culpa” de todo ello la tuvieron mis bisabuelos que, a principios del siglo XX, llegaron a Alcalá de Henares procedentes de Gandesa, provincia de Tarragona, asentándose en mi ciudad natal y creando una familia de notable extensión tras el paso de varias generaciones. De hecho, hoy en día la mayoría de los Canalda de Alcalá, aunque no todos, estamos unidos por vínculos de parentesco en mayor o menor grado.




Portada románica de la parroquia de la Asunción, de Gandesa
Fotografía tomada de la Wikipedia


Puesto que mi bisabuelo era tan sólo un modesto jornalero, siempre me he preguntado por las razones que movieron a un trabajador catalán, venido del delta del Ebro, a desplazarse hasta una pequeña ciudad castellana de poco más de diez mil habitantes sin prácticamente industria ni comercio, con una economía basada fundamentalmente en la agricultura y a la cual le faltaban todavía muchos años para convertirse en receptora de emigrantes que además no fueron, por lo general, catalanes... pero lo cierto es que llegó, y aquí se quedó.



Origen del apellido Canalda

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El origen del apellido Canalda es fácil de determinar, ya que se trata de un gentilicio proveniente del topónimo de una pequeña aldea del Pirineo leridano perteneciente a la comarca del Solsonés y cercana a la localidad de Solsona, de la que le separan apenas doce kilómetros. Pese a que a mediados del siglo XIX llegó a contar con cerca de 300 habitantes, en la actualidad su población ha quedado reducida a tan sólo 34, a causa de la feroz despoblación experimentada durante las últimas décadas por la gran mayoría de las comarcas montañosas españolas.




Mapa de Canalda


Administrativamente es una entidad municipal menor (o entidad municipal descentralizada, según la terminología catalana) perteneciente al municipio de Odén, situado a unos cinco kilómetros. El escudo, que representa un cardo de tres flores de oro sobre un campo de gules (rojo), proviene de las armas de los Cardona, a los cuales pertenecía el desaparecido castillo de Canalda. El nombre de la localidad proviene, dependiendo de las fuentes consultadas, bien de “Kanavita”, una palabra de origen prerromano cuyo significado es el de “garganta”, bien del término latino “canalis”, canal en castellano, pero también utilizado en catalán para definir a un barranco encrespado. En cualquier caso, es evidente que alude a la áspera topografía del lugar.




Escudo municipal de Canalda


Su principal patrimonio histórico es la iglesia parroquial de San Julián, consagrada por Nantigis, obispo de Urgel, en el año 901, aunque ya es citada en un documento del año 839, con ocasión de la consagración de la catedral de la Seo de Urgel. El templo actual consta de dos ábsides prerrománicos, el campanario, la portada y la nave central del siglo XII, y la sacristía y el crucero del siglo XVIII. De la fábrica original de los siglos IX y X tan sólo se conservan algunos vestigios. Asimismo es notable la riqueza paisajística de su término, con rincones de gran belleza y numerosas cuevas que fueran habitadas durante siglos, siendo muchos los excursionistas que se acercan hasta allí para practicar senderismo.




Parroquia de San Julián de Canalda
Fotografía tomada de la Wikipedia


Pese a su pequeño tamaño Canalda cuenta con página web, a la cual se puede acceder desde esta dirección: http://canalda.ddl.net/. Es de allí de donde he tomado las ilustraciones anteriores, aunque hay en ella bastantes fotografías más de interés.



El apellido Canalda en España

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Y ahora vayamos al apellido, que curiosamente no es frecuente ni tan siquiera en la propia Cataluña. Como ya he comentado, el origen de mi rama familiar es el delta del Ebro, justo en el otro extremo de la región; esto se debe, con toda probabilidad, a los movimientos demográficos que acarreó, a lo largo de la Edad Media, la repoblación de los territorios reconquistados por los diferentes reinos cristianos españoles, mediante la cual muchos montañeses de los montes cantábricos o de los Pirineos acabaron asentándose en los territorios situados más al sur. Cabe suponer que, en algún momento de la Edad Media, un grupo de personas procedentes de Canalda se asentaran en el reconquistado delta del Ebro, y aún hoy consultando las guías telefónicas se encuentra que este apellido menudea en poblaciones tales como Gandesa, Tortosa o San Carlos de la Rápita.

Según me comunicó amablemente Pedro Martín, un historiador que ha investigado en los archivos parroquiales de Rubielos de Mora, el apellido Canalda aparece con cierta frecuencia en las partidas de bautismo y de matrimonio de esta localidad turolense entre los años 1541 y 1631, lo que indica el asentamiento de al menos una familia de este apellido durante casi un siglo. Pedro Martín sospecha además, basándose en los nombres de los padrinos -o de los compadres, como se decía entonces-, que estos Canaldas turolenses pudieran haber pertenecido a la clase adinerada de la población.

Nada sé de lo que pudo haberles acontecido a sus descendientes a partir de 1631 pero, aunque aquí tan sólo puedo especular, me llama la atención el hecho de que, pese a que Rubielos de Mora está bastante al sur del delta del Ebro, su condición de limítrofe con la provincia de Castellón la sitúa en la frontera lingüística entre el castellano y el catalán, por lo que cabe presumir que, o bien pudo haber una repoblación medieval con colonos procedentes del Pirineo catalán -lamentablemente no existen en España archivos parroquiales anteriores al siglo XVI-, o bien pudo tratarse de una expansión secundaria y más tardía del apellido desde el delta del Ebro. Lo cierto es que, en la actualidad, en la provincia de Teruel -los datos del INE no vienen desglosados por municipios- o no existen personas con este apellido, o están por debajo del límite de los 5 habitantes establecido por imperativo del secreto estadístico.

Volvamos al presente. Visitando la página del Instituto Nacional de Estadística se puede conocer el número de personas que ostentan en España determinado apellido, bien como primero, segundo, o ambos, desglosado por provincias (incluyendo a Ceuta y Melilla) siempre que el número de personas sea igual o superior a cinco; en caso de ser inferior, está acumulado en el apartado “resto”. Los datos corresponden a tres muestreos correspondientes a 2006, 2011 y 2014, siempre referidos al 1 de enero de sus respectivos años, y han sido repartidos en dos tablas en función de la provincia de residencia y de la provincia de nacimiento:


Distribución del apellido Canalda en función de la provincia de residencia

Provincia Apellido 1º Apellido 2º Ambos
2006 2011 2014 2006 2011 2014 2006 2011 2014
Álava 5 6 5 5 5
Alicante 5 5 5 5
Baleares 7 7 7 7
Barcelona 194 189 195 187 185 181
Castellón 20 21 17 18 19 18
Gerona 12 15 15 30 28 32
Lérida 17 19 17 10 13 12
Madrid 86 88 87 58 66 65
Tarragona 203 195 187 197 193 187
Valencia 5 12 11 10
Zaragoza 17 16 15 13 14 15
Resto 9 23 25 18 18 18 7 6
Total 580 572 563 560 564 550 7 6 0

Distribución del apellido Canalda en función de la provincia de nacimiento

Provincia Apellido 1º Apellido 2º Ambos
2006 2011 2014 2006 2011 2014 2006 2011 2014
Álava 6 6 5 5 5
Barcelona 184 190 192 199 200 195
Castellón 8 9 9 13 15 14
Gerona 6 6 6 17 15 17
Lérida 14 15 13 11 14 14
Madrid 75 75 76 62 69 68
Tarragona 235 222 213 210 203 196
Valencia 11 11 11
Zaragoza 23 23 23 13 14 15
Extranjero 16 15 15 8 8 6
Resto 13 11 11 11 10 14 7 6
Total 580 572 563 560 564 550 7 6 0

Como se puede apreciar, esas cifras son bastante reducidas: para un total de 40.564.798 habitantes en 2006, 41.459.826 en 2011 y 41.747.854 en 2014, siempre referidos a la población española ya que no hay censado ningún extranjero con este apellido, somos poco más de mil los Canaldas si consideramos indistintamente los dos apellidos, y menos de seiscientos si tan sólo tenemos en cuenta el primero, sin que se aprecien diferencias significativas (salvo una ligera disminución) en los ocho años transcurridos entre el primer y el último censo: 1.147 y 580 en 2006 y 1.113 y 563 en 2014 con una simbólica presencia de personas apellidadas Canalda por partida doble.

A modo de comparación, contrastémoslas con las correspondientes al apellido más frecuente en España, García. Según datos relativos a 2014 1.476.378 españoles lo ostentaban de primer apellido, 1.492.056 de segundo y 80.896 en ambos, mientras Canalda figura como primer apellido en el lugar número 7.023 entre un total de algo menos de 26.000 que aparecen al menos cien veces, cantidad que se extiende hasta los 75.000 si incluimos también todos aquellos cuya frecuencia de aparición es igual o superior a veinte. Del estudio de estas cifras se deduce que, aunque Canalda es un apellido bastante poco frecuente, dista mucho de poder considerársele raro.

Veamos ahora su distribución por provincias, tanto de residencia como de nacimiento. En lo que respecta a la primera, contamos con datos desglosados de once de las cincuenta y dos (incluyendo a Ceuta y Melilla) provincias; esto no quiere decir que no lo haya en otras, sino que simplemente están agrupados dentro del apartado “resto” por ser menos de cinco personas por provincia, lo que no nos permite saber a cual de ellas pertenecen. En todo caso se trata de cantidades muy pequeñas y, por lo tanto, poco significativas.

En lo que respecta a su variación entre los años 2006 y 2014, vemos que desaparecen de las listas, en la columna correspondiente al primer apellido, las provincias de Alicante, Baleares y Valencia al caer por debajo del citado mínimo de 5, mientras el “resto” se incrementa en una cantidad muy similar, por lo que cabe pensar que buena parte de esta variación se deba precisamente a desplazamientos desde estas tres provincias a otras no tabuladas. En el segundo apellido desaparece Álava, como también lo hace el total correspondiente a ambos.

En los datos de 2014 correspondientes al primer apellido se aprecia que el porcentaje mayor corresponde a la de Barcelona, con algo más de un tercio del total, seguida de cerca por Tarragona, que acumula otro tercio. Del último tercio se lleva Madrid prácticamente la mitad (alrededor del 15 %), mientras el otro 15 % se reparte en pequeños porcentajes entre las otras cinco provincias y el resto no desglosado. Curiosamente las dos provincias catalanas restantes, Lérida y Gerona, cuentan con cantidades pequeñas pese a que el origen del nombre se sitúa en la primera de ellas, presentando Castellón y Zaragoza valores similares mientras Álava completa la tabla con una contribución mínima.

Para el segundo apellido el reparto es muy similar, desapareciendo Álava al tiempo que aparecen, sin significarse demasiado, Alicante, Baleares y Valencia. Por último, los apellidados Canalda por partida doble, que suponían en 2006 y 2001 una aportación simbólica al total, en 2014 desaparecen de la estadística al caer por debajo del límite de 5.

Si en vez de la provincia de residencia nos fijamos en la de nacimiento, vemos la ausencia de dos provincias (Alicante y Baleares) e incluso de una tercera, la de Valencia, si consideramos tan sólo el primer apellido, lo que supone una reducción todavía mayor del área de implantación del apellido. Aunque la distribución, por lo general, es semejante a la del caso anterior, se aprecia respecto a ésta un considerable incremento (casi el 40 %) de los Canaldas de Tarragona, junto con un leve descenso del porcentaje de Barcelona y uno más acentuado en el caso de Madrid. En las restantes provincias la tónica general es la de descenso excepto en Zaragoza, que crece, y en Álava, que se mantiene. La parte sin desglosar tabulada como “resto” es, por último, inferior a la mitad de la correspondiente a las provincias de residencia. Cabe suponer que las variaciones existentes entre las dos tablas se deben en su mayor parte a los grandes movimientos migratorios de los años 60 y 70 del pasado siglo y, también en parte, a los menos acusados de las décadas posteriores.

Un detalle llamativo son los poco más de veinte Canaldas (entre ambos apellidos) que declaran proceder del extranjero; sin duda, se trata de personas nacidas en países hispanoamericanos donde el apellido, sin ser en modo alguno frecuente, también menudea, principalmente en México, República Dominicana, Argentina, Estados Unidos y Filipinas. No obstante todos ellos contaban con la nacionalidad española, ya que en los datos estadísticos del INE no figuraba ninguno de ellos como extranjero.

Si trasladamos a un mapa de España la distribución geográfica del apellido, podremos apreciar, además de su núcleo inicial catalán, cierto grado de irradiación tanto en dirección a las tres provincias valencianas (en especial Castellón, la más cercana a Tarragona) como hacia Baleares y Zaragoza. Eso sí, es necesario advertir que al menos parte de los Canaldas zaragozanos proceden deAlcalá de Henares y no directamente de Cataluña, siendo por lo tanto parientes lejanos míos. Fuera del antiguo reino de Aragón la única aportación significativa es la de la provincia de Madrid, lógica dado su gran peso demográfico, en la que se incluye además la rama alcalaína.

A esta tendencia escapa tan sólo el llamativo caso de Álava. El hecho de que el número de Canaldas alaveses sea tan reducido inducía a pensar que pudiera tratarse de una única rama familiar y efectivamente, gracias a Blanca Olalde Canalda, he podido determinar que el origen de esta rama alavesa del apellido radica en su abuelo Juan Canalda Vidiella, nacido en la localidad tarraconense de Mora de Ebro, que hacia 1900 llegó a Vitoria para cumplir el servicio militar y, una vez licenciado, se quedó a vivir en esta ciudad, fundando una pescadería a la que bautizó con el nombre de Pescados Canalda.

E s una lástima que no pueda disponer de datos acerca de las personas que figuran en ambas tablas bajo el epígrafe “resto” (43 en la provincia de residencia y 25 en la de nacimiento), ya que éstos nos podrían haber proporcionado una interesante información sobre la distribución del apellido en las provincias en las que éste es minoritario. Por ello, tan sólo puedo afirmar que hay al menos un Canalda residiendo en Valladolid, aunque es natural de Zaragoza y procede de la rama familiar originaria de Alcalá de Henares.



El apellido Canalda en el mundo

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Dado que el Instituto Nacional de Estadística sólo da datos demográficos correspondientes a España, los únicos que conocía de otros países eran los pocos que me habían aportado los Canaldas que residían en ellos, una información interesante pero limitada e incompleta. Por suerte esta laguna vino a estar cubierta por la página Forebears (“Antepasados”), una interesante iniciativa norteamericana que proporciona información histórica y genealógica a escala mundial. Uno de sus apartados es similar al del INE, pero complementa a éste proporcionando una distribución de cualquier apellido en los diferentes países del mundo. Veamos los datos correspondientes a Canalda en la siguiente tabla en la que aparece ordenado por países el número de personas que poseen dicho apellido y el orden que ocupa éste en la lista de apellidos más frecuentes.


País Pers. Frec.
1 España 624a 6.665b
2 Filipinas 258 39.199
3 Argentina 239 22.208
4 República Dominicana 144 3.381
5 Inglaterra 27 107.506
6 Estados Unidos 22 534.002
7 Francia 3 184.212
8 Brasil 2 139.444
9 México 1 56.169
10 Uruguay 1 19.533
11 Holanda 1 118.015
12 Suecia 1 77.122
13 Emiratos Árabes 1 83.428

a Según el INE, 563
b Según el INE, 7.023


Para empezar hay que tener en cuenta que, por tratarse de una página anglosajona, tan sólo recoge los datos correspondientes al primer apellido. Asimismo desconozco el grado de fiabilidad de las fuentes a las que ha recurrido, aunque supongo que variará según el país,así como la antigüedad de los datos. Tampoco cuento con información de la nacionalidad, es decir, si se trata de naturales (o nacionalizados) del país o de emigrantes, ya que las estadísticas se refieren tan sólo a la distribución del apellido Canalda (Canalda Surname Distribution). En cualquier caso es la única herramienta de que disponemos, y no deja de tener su utilidad.

En el primer lugar de la tabla aparece, como era de esperar, España, con 624 personas. Llama la atención que este valor exceda en aproximadamente un 10% al correspondiente al INE para 2014, ya que incluso considerando a posibles inmigrantes apellidados Canalda que todavía conservaran su nacionalidad, la diferencia de 61 personas se me antoja demasiado elevada.

La segunda posición, con 258 Canaldas, corresponde a Filipinas, lo cual ha supuesto toda una sorpresa para mí. Ciertamente en Filipinas la gran mayoría de sus habitantes cuentan con nombres y apellidos españoles, pero esto no se debe a la emigración procedente de la metrópoli, que fue suy escasa, sino al hecho de que en 1849 el general Narciso Clavería y Zaldúa, entonces gobernador de Filipinas, promulgó un decreto que obligaba a la población indígena a adoptar apellidos españoles, para lo cual se publicó un catálogo con más de 60.000 apellidos que pudieron ser elegidos libremente por los filipinos. Cabe suponer que el nuestro estuviera incluido en este catálogo y que los Canaldas filipinos actuales descienden de quienes lo adoptaron, siendo por ello lo más probable que éstos carezcan de vínculos genealógicos con sus homónimos españoles.

Tras Filipinas, y casi con el mismo número (239), aparece Argentina, un país que sí recibió importantes aportaciones de la emigración española. En el cuarto lugar nos encontramos con la República Dominicana, en la que hay censados 144 Canaldas. Cabe reseñar que, considerando tanto la población del país como el número total de apellidos existentes en él, Canalda resulta ser el apellido doble de frecuente que en España, correspondiéndole según esta página el lugar 3.381 en el orden de frecuencia frente al 7.023 (según el INE) o el 6.665 según Forebears. Todos los demás países presentan, por el contrario, unos valores mucho más elevados.

De aquí en adelante el número de Canaldas es ya muy inferior. Tras Inglaterra (la página diferencia entre los distintos territorios de Gran Bretaña) con 27, y los Estados Unidos con 22, tan sólo nos encontramos con datos testimoniales: Francia con 3 (aunque buscando por internet he encontrado al menos una cuarta persona), Brasil con 2 y, ya con un único representante, dos países hispanoamericanos (México y Uruguay), dos europeos (Holanda y Suecia) y la nota exótica de los Emiratos Árabes.

Existe también una rama cubana del apellido, que no aparece en esta estadística.



Heráldica del apellido Canalda

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El apellido Canalda cuenta con su correspondiente escudo de armas, aunque es preciso advertir que, en contra de lo que anuncian esas empresas de seudogenealogía que últimamente han inundado el mercado, los escudos de armas, al igual que los títulos nobiliarios, no corresponden a apellidos, sino a familias, de modo que el hecho de que dos familias compartan un mismo apellido no tiene por qué acarrear, salvo claro está, en el caso de que estén emparentadas, que compartan asimismo escudo. Y por supuesto no todas las familias cuentan con escudo heráldico propio, sino tan sólo aquéllas -obviamente una minoría- a las que, en base a determinados méritos, les fue concedida. Huelga decir que la única manera de estar seguro de contar con un escudo familiar propio será la realización de un estudio genealógico lo suficientemente pormenorizado, sin que la simple coincidencia del apellido sirva para apropiárnoslo por muy bien que pueda quedar su reproducción en el salón de nuestra casa.

De todos modos, y aun contando con que es posible que al menos a algunos de los Canaldas no nos corresponda en realidad este escudo -desde luego yo no tengo la menor constancia de que mis antepasados fueran no ya nobles, sino ni tan siquiera hidalgos-, sí está justificado traerlo aquí, ya que lo que sí es cierto es que corresponde a alguna rama del apellido, y éste es un artículo dedicado al apellido, y no a mi rama familiar. Esto es posible gracias a una iniciativa de Arturo Canalda, que es quien lo colgó en la página web dedicada a nuestro apellido común.




Escudo heráldico del apellido Canalda. Cedido por Arturo Canalda


La descripción heráldica del escudo es la siguiente, en palabras del Rey de Armas Vicente de Cadenas y Vicent, en su libro “Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica”:


En plata, tres merletas de gules, puestas dos y una.”


Como en heráldica se utiliza una terminología muy particular, es conveniente explicar lo que significan estas palabras. Según el Diccionario de la RAE, merletas son “cada una de las figuras de pájaros que se representan en los escudos”. Como puede apreciarse en la ilustración, se da además la circunstancia de que estos animales están representados carentes de picos y patas. La posición en dos y una quiere decir que forman un triángulo con el vértice invertido, es decir, dos arriba y la restante abajo. Plata y gules se refieren, por último a sendos colores, plateado el primero y rojo vivo el segundo.



El apellido Canalda en la historia

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Aunque no demasiados, son varios los personajes que han ostentado el apellido Canalda.


Luis Canalda y Bargués

Ingeniero industrial nacido en la localidad leridana de Cervera el 7 de octubre de 1843. Cursó estudios en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona y en la facultad de Ciencias de la Universidad de la misma capital. Desempeñó diversos trabajos tales como el de ayudante de carreteras en Salamanca y el de jefe de estadística en Cádiz en 1870. Retornado a su ciudad natal en 1872, en 1874 fue encargado de la fortificación de Cervera durante la Tercera Guerra Carlista, lo que le valió una condecoración. En 1876 fue nombrado catedrático de la escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona y de su agregada la provincial de Artes y Oficios, y secretario de ambas escuelas.

Fue autor de numerosos trabajos sobre cinemática, termodinámica, astronomía, geología y sobre el cálculo de elementos constructivos de las máquinas, así como de varias memorias sobre geometría cinemática, y estudió el eclipse total de sol del 28 de mayo de 1900. Falleció en 1911 en Barcelona.


Luis Canalda Salomó

Tenor nacido en 1896 en Tortosa, donde tiene dedicada una calle, o según otras fuentes en la cercana localidad de Santa Bárbara. Tras debutar en El Cairo en 1918, con la ópera Tristán e Isolda, cantó en importantes teatros de Europa y América especializándose el repertorio wagneriano hasta convertirse en uno de los más importantes cantantes de su época. Falleció en Barcelona en 1962.


Elías Olmos Canalda

(Silla, 1880 - Valencia, 1961) Escritor e historiador, fue canónigo y archivero de la catedral de Valencia, donde realizó una importante labor de catalogación de sus fondos bibliográficos. Salvó de la destrucción, durante la guerra civil, al Santo Grial que se conserva en el templo. Es autor de varios libros tales como Los refranes del Quijote, Incunables de la catedral de Valencia, Los prelados valentinos, Inventario de los pergaminos del Archivo Catedral de Valencia, Reivindicación de Lucrecia de Borja: notas para la historia de los Borja, Cómo fue salvado el Santo Cáliz de la Cena; rutas del Santo Grial desde Jerusalén a Valencia, Reivindicación de Alejandro VI (Papa Borgia), o la novela Las camareras de Cristo.



Otros Canaldas en España

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Según una investigación realizada por Arturo Canalda en diferentes archivos españoles, tales como el Histórico Nacional, el de la Corona de Aragón o el de la Guerra Civil, es posible documentar la existencia de varias personas que ostentaban este apellido, entre los cuales hay un poco de todo: Ximén Pérez Pertusa y Canalda, natural de Valencia, que en 1591 solicitó ingresar como caballero en la orden militar de Montesa; Lorenzo Canalda Roig Albanell y Alba, natural de Gandesa, que ingresó en 1751 como religioso de la orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén; José Canalda, un carabinero jubilado en 1849; Primitiva Canalda Sancho, afiliada al sindicato CNT en 1937; Alfredo Canalda Claramunt, propuesto para el cargo de secretario dentro de la Delegación Nacional de Servicios Documentales de la Presidencia del Gobierno en 1938, o Andrés Valls Canalda, que fue exonerado de pertenencia a la masonería en 1941. Y como en todas las familias hay siempre un garbanzo negro, podemos reseñar por último a Nicolás Canalda, de profesión bandolero, que en 1588 logró huir de la justicia en Tortosa.

Indagando por internet he encontrado otros dos Canaldas más, ambos vecinos de Tortosa, los cuales tuvieron protagonismo, muy a pesar suyo, en la Guerra Civil y en la II Guerra Mundial respectivamente, aunque por razones diametralmente opuestas. Manuel Canalda Gil, un contable de 45 años de edad, fue asesinado en Vinaroz el 11 de diciembre de 1936 junto con otros trece convecinos suyos, estando sometido actualmente a un proceso de beatificación promovido por el obispado de Tortosa. Juan Mola Canalda, nacido el 12 de marzo de 1906, fue hecho prisionero por los nazis y encarcelado en el campo de concentración de Mauthausen, del que fue liberado por los aliados en mayo de 1945 sin que conozca datos posteriores de su biografía.

En cuanto a los contemporáneos que actualmente ostentan este apellido, también he encontrado a varios. Los más abundantes son los políticos y los deportistas, aunque también existen científicos, intelectuales y empresarios.

Así, dentro del campo de la cultura, tenemos a Guillermo Canalda Palau, autor del libro España y Méjico. El derecho laboral en Nueva España s. XVI y XVII (1968); a Edmundo Canalda, director de la revista uruguaya Editorial Fin de Siglo; a Silvia Canalda i Llobet, coautora del libro Ceràmica i pintura, interrelació entre les dues arts a l'època moderna (Museo de Cerámica de Barcelona, 2004) o a Ferran Mascarell i Canalda (Sant Just Desvern, 1951), historiador, que fue director y editor de la revista de historia L'Avenç entre 1977 y 1984 y coeditor y director de la revista Saber entre 1980 y 1983. Es autor del libro La cultura en l'època de la incertesa (2006).

Ferran Mascarell i Canalda encabeza asimismo la lista de los Canalda políticos, puesto que ha desempeñado varios cargos en la diputación de Barcelona, el ayuntamiento de esta misma capital, del que ha sido concejal de cultura, y en el gobierno de la Generalitat catalana, con el cargo de conseller de cultura. Miquel Salazar i Canalda aparece como director general de Política Financiera y Seguros de la Generalitat catalana, y años atrás hubo también en Barcelona un concejal llamado José Canalda Vilache. Pasando de Cataluña a mi ciudad natal de Alcalá de Henares nos encontramos con la que fuera concejal alcalaína entre 2003 y 2007, Mª Teresa Obiol Canalda (Sant Joan Despí, 1954), con la cual no guardo parentesco, cuyo abuelo materno, Joaquín Canalda Matamoros, era natural de la localidad tarraconense de Ulldecona. Ya en la provincia de Madrid tenemos a Arturo Canalda González (Madrid, 1966), el cual ha desempeñado varios cargos políticos tanto en el ayuntamiento de la capital de España, donde fue concejal, como en diversos organismos de la comunidad autónoma madrileña tales como gerente del Canal de Isabel II, viceconsejero de Sanidad y Consumo o Defensor del Menor. Por último, cierra este capítulo la dominicana Mercedes Canalda, directora ejecutiva de la Asociación Dominicana para el Desarrollo de la Mujer.

El apartado científico y técnico cuenta con personajes tales como el arquitecto madrileño Manuel Canalda Piñana, autor entre otras obras del velódromo de Carabanchel o la playa artificial de Parla, además de un odontólogo catedrático de la universidad de Barcelona, una psiquiatra también barcelonesa, un informático francés, un farmacéutico de la provincia de Tarragona y varios estudiantes y profesores en diversas universidades españolas.

Los deportes están representados por Ramón Canalda, ex-jugador y actualmente entrenador de balonmano; las hermanas Sandra y Mónica Azón Canalda, ambas participantes en los pasados juegos olímpicos de Atenas 2004 en la competición de vela, siendo la primera de ellas medalla de plata; Jordi Reverter Canalda en remo, y el argentino Agustín Canalda en rugby.

El sector empresarial cuenta con la empresa Aceites Francisco Canalda SL de la localidad zaragozana de La Puebla de Alfidén y la empresa de transportes por carretera Jorge Canalda Ferrándiz de Barcelona.

Por último, tenemos a la modelo Mireia Canalda (Granollers, 1983), aunque en realidad éste no es su verdadero apellido sino tan sólo un apelativo profesional; no obstante, en unas declaraciones ella afirmó que lo había tomado de su abuela materna, por lo que algo de Canalda tiene aunque no sea en sus ramas directas. Asimismo nos encontramos con el personaje de ficción Miriam Canalda, una enfermera de la serie de televisión Hospital Central (2000-2012) encarnada en 2004 por la actriz Leticia Dolera.



Otros Canaldas en el mundo

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Gracias a mis contactos por correo electrónico con personas apellidadas Canalda afincadas en diferentes países hispanoamericanos, puedo reconstruir con mayor o menor precisión la evolución de algunas ramas familiares del mismo, originadas en todos los casos por emigrantes españoles. Son las siguientes:

Ricardo Canalda Riba nació hacia 1877 en Barcelona, aunque sus padres Juan Canalda y Dolores Riba Oms vivían en Mataró. Tenía dos hermanas, Manuela e Inés Canalda. Con 17 años emigró a la República Dominicana, asentándose con la familia Brugal en la provincia de Puerto Plata. Casó dos veces, y hoy viven en esta republica caribeña varios descendientes suyos tales como Magda Canalda, Dolores Filomena Canalda, Patricia Musri Canalda y Adamilka Canalda Tejada.


Vicente Canalda y su hijo Osvaldo Antonio Canalda
Fotografías cedidas por Sandra Patricia Canalda Pasquini


Vicente Canalda, natural de Badalona, emigró con catorce años, en fecha indeterminada, a la República Argentina, instalándose en una pequeña población de la provincia de Santa Fe donde ejerció el oficio de panadero. Origen de una nutrida familia, su nieta Sandra Patricia Canalda Pasquini está dedicada hoy a investigar la historia de los Canaldas argentinos. Otros emigrantes a Argentina fueron Sebastián Canalda, que llegó a este país en 1908 asentándose en la provincia de San Luis, y Manuel José Canalda, oriundo de Ulldecona, Tarragona, que fijó su residencia en Buenos Aires.

La rama cubana del apellido procede de Juan Canalda, canario al parecer, y también existen Canaldas en Filipinas y en Francia.



El apellido Canalda en la literatura

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Portada de El obispo leproso


Leyendo la novela El obispo leproso1, del escritor alicantino Gabriel Miró, me llevé la sorpresa de encontrarme con un Canalda, sacerdote jesuita; se trata de una referencia muy breve a la que ni siquiera se puede calificar de protagonista secundario, puesto que no vuelve a aparecer; pero puesto que está ahí, justo es reseñarlo. El párrafo en cuestión es el siguiente2:

Otro acierto de la Compañía fue que el hermano Canalda, encargado de las compras, vistiese de seglar: americana o tobina y pantalón muy arrugado, todo negro; corbata gorda, que le brincaba por el alzacuello; sombrero duro, y zapatones de fuelles. Con hábito y fajín de jesuita, no le hubieran tocado familiarmente en los hombros los huertanos y recoveros del mercado de los lunes. Saber que era jesuita y verle vestido de hombre les hacía sentir la gustosa inocencia de que le contemplaban en ropas íntimas, casi desnudo, y que con ese pantalón y tobina se les deparaba en traje interior, como si dijesen en carne viva, toda la comunidad de Jesús. Ni el mismo hermano Canalda pudo deshacer la quimera advirtiéndoles que los jesuitas usan, bajo la sotana, calzón corto con atadera o cenojil y chaleco de mangas.

Y más adelante:3:

Las tres en todos los relojes de Jerusalén. Las campanadas finas de los cuartos; las campanadas anchas de las horas, que sonaban lo mismo que las de un reloj de pesas del Olivar de su abuelo. En aquel tiempo -se decía Pablo- quizá no hubiera relojes ni campanarios; pero estas horas apócrifas que tocaban el hermano Canalda, el hermano Giner y Córdoba el sereno, con martillos en hojas de sierra, le emocionaban más que los lloros de las mujeres revolcadas de contricción y lástima en las tinieblas de las capillas, más que los gritos, ya roncos, del predicador, más que el terremoto bíblico.



El apellido Canalda en internet

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Gracias a una iniciativa de Arturo Canalda, existe dentro de la red social Facebook una comunidad denominada Canaldas por el mundo, cuyo objetivo es agrupar a todos los que compartimos este apellido y que estemos interesados en conocer su historia. El acceso es libre, aunque es necesaria la inscripción, y por supuesto están invitados todos cuantos lo deseen.




1 MIRÓ, Gabriel. El obispo leproso. Col. Millenium castellano, nº 86. Ed. El Mundo. Barcelona, 2001.
2 Op. cit., pág. 26.
3 Op. cit., pág. 122.


Publicado el 2-12-2006
Actualizado el 8-2-2017