Carlos





San Carlos Borromeo


Carlos es un nombre de origen germánico cuyo significado se atribuye normalmente a “fuerte” o “viril”, aunque otros autores le dan el significado más piadoso de “hombre prudente”. Tiene varios femeninos: Carla, Carlota, Carola o Carolina.

Este nombre es relativamente reciente en el santoral, puesto que el más conocido de los santos homónimos es San Carlos Borromeo, nacido en Arona (Italia) en 1538 y muerto en 1584 en Milán, de donde era arzobispo y cardenal. Miembro de una de las familias más nobles de Italia y doctor en Derecho por la universidad de Milán, a lo largo de su vida desempeñó importantes cargos eclesiásticos tales como secretario de estado del papa Pío IV o secretario general del Concilio de Trento, amén del ya citado arzobispado milanés. Su festividad se celebra el 4 de noviembre.

Otros santos de este nombre son San Carlos de Sezze, un franciscano nacido en 1620 en el seno de una familia humilde en el pueblo italiano de Sezze y fallecido en 1670, cuya festividad se celebra el 25 de septiembre; San Carlos Garnier, jesuita asesinado en 1649 por los indígenas de la provincia canadiense de Ontario, por lo cual la Iglesia le honra como mártir el 19 de octubre; San Carlos Hyon Song-mun, coreano martirizado en 1846 (fiesta el 19 de septiembre); San Carlos Luanga, uno de los 26 mártires de Uganda asesinados en 1886 por el reyezuelo ugandés Muanga, con fiesta el 3 de junio; San Carlos de San Andrés, religioso pasionista irlandés nacido en 1821 y fallecido en 1893, o San Carlos de Foucault (1858-1916, fiesta el 2 de diciembre), un ex-militar francés que tras cambiar las armas por el hábito trapense marchó como misionero al desierto del Sahara, donde fue asesinado por los tuaregs en 1916. A ellos hay que sumar alrededor de una quincena de beatos, alguno de los cuales es probable que pasado un tiempo sea asimismo canonizado. A título de curiosidad cabe añadir que el rey inglés Carlos I, decapitado por orden de Cromwell en 1649, es considerado mártir y santo por algunas ramas de la iglesia anglicana.

A diferencia de José, han sido numerosos los monarcas que han ostentando este nombre, solo o compuesto, entre ellos cinco reyes españoles incluyendo el emperador Carlos V y el actual Juan Carlos I. A ellos hay que sumar dos príncipes herederos, ambos malogrados, Carlos, hijo de Felipe II, y Baltasar Carlos, hijo de Felipe IV; tres reyes navarros (aunque el primero de ellos fue en realidad Carlos IV de Francia), el también navarro príncipe de Viana, considerado por algunos como Carlos IV, y varios pretendientes al trono español tales como el austríaco archiduque Carlos, futuro emperador Carlos VI, durante la guerra de Sucesión, y otros tres pretendientes carlistas que ostentaron, a lo largo del siglo XIX, los ordinales quinto a séptimo.

Franceses y alemanes comparten a Carlomagno, nieto de Carlos Martel, y a Carlos el Calvo, nieto a su vez de éste, llegando posteriormente los reyes franceses hasta el ordinal X y los emperadores alemanes al VII, incluyendo claro está a nuestro Carlos I, V de los suyos. En Suecia los Carlos han sido dieciséis; en el reino de Saboya-Cerdeña cuatro; en Sicilia, de la dinastía de los Anjou, tres; en Inglaterra dos, junto con el actual príncipe heredero de Gran Bretaña; en Rumanía dos y en Portugal uno, sin olvidar tampoco, aunque no llegaran a ser reyes, a Carlos el Bueno, conde de Flandes beatificado en 1884, y a Carlos el Temerario, duque de Borgoña.

Dentro de los numerosos personajes célebres que han ostentado este nombre, podemos recordar a los escritores Charlotte Brontë, Charles Dickens, Charles Baudelaire, Carlo Collodi, Carlos Arniches, Carlos Fuentes y Carlos Ruiz Zafón; los músicos Karl Maria von Weber, Charles Gounod y Carl Orff; los científicos Carl Friedrich Gauss, Charles Darwin, Charles Babbage, Carl Gustav Jung y Carl Sagan; el ingeniero Carl Benz; los filósofos Karl Marx y Karl Popper; el militar Carl von Clausewitz; el pionero de la aviación Charles Lindbergh, o el Papa Karol Wojtyla, más conocido como Juan Pablo II.

En el mundo del cine y el teatro contamos con alguien de la talla de Charles Chaplin, y también con Charles Laughton, Charles Boyer, Carol Reed, Carole Lombard, Charlton Heston -su verdadero nombre era John Charles Carter-, Charles Bronson, Charlie Sheen, Charlize Theron y los españoles Carlos Larrañaga y Carlos Saura, mientras en el ámbito de la canción podemos enumerar a Carlos Gardel, Charles Aznavour, Carole King y Ray Charles.

Aunque son numerosas las poblaciones que ostentan el nombre de San Carlos, ninguna de ellas alcanza la relevancia internacional de las de San José de Costa Rica o San José de California. Dentro de España contamos con San Carlos de la Rápita, en Tarragona; San Carlos de Menorca; Villanueva de San Carlos y San Carlos del Valle, ambos en Ciudad Real, o la pequeña población de Villarreal de San Carlos, en Monfragüe (Cáceres), así como (en una variación del nombre) La Carolina, en Jaén y La Carlota, en Córdoba.

A nivel mundial la onomástica geográfica de este nombre está encabezada por las islas Carolinas, en Oceanía, y las dos Carolinas, del Norte y del Sur, en los Estados Unidos. Precisamente en Carolina del Norte se ubica la ciudad de Charlotte, la más poblada de este estado, mientras en Carolina del Sur encontramos a Charleston, un topónimo bastante común en los Estados Unidos. Dentro de Europa el nombre más conocido es sin duda el de Montecarlo, o Monte de Carlos, perteneciente al pequeño principado de Mónaco; en Alemania tenemos el desaparecido castillo de Kalsberg (Montaña de Carlos) y la ciudad de Karlsruhe (El Descanso de Carlos); en la República Checa el afamado balneario de Karlovy Vary (Baños de Carlos) y el famoso Puente de Carlos, en Praga, construido por Carlos I de Bohemia; en Suecia, por último, Karlstad (Ciudad de Carlos) y Karlskrona (Corona de Carlos).

San Carlos aparece como topónimo en numerosos países hispanoamericanos y en Brasil, Guinea Ecuatorial, Filipinas, Estados Unidos y las islas Malvinas. En otros idiomas nos encontramos con varios Saint Charles, tanto en su grafía francesa como en la inglesa, en Francia, Estados Unidos, Canadá y la isla de Barbados, a los que se suman otros tantos San Carlo en Italia y la Suiza italiana y diversos São Carlos en Brasil. En ninguno de estos casos se trata de poblaciones importantes a excepción de la ciudad argentina de San Carlos de Bariloche, famosa por su estación invernal.

En lo que respecta a las instituciones, cabe citar al madrileño Hospital Clínico de San Carlos, la Universidad Carlos III de Madrid, el Instituto de Salud Carlos III, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, la Academia de San Carlos de México, la Universidad San Carlos de Guatemala, el Banco de San Carlos (antecedente del actual Banco de España), la Fundación Carlos de Amberes y dos teatros de ópera, el Teatro di San Carlo de Nápoles y el Teatro Nacional de São Carlos de Lisboa.

Dos conocidas marcas de cerveza ostentan asimismo el nombre de Carlos en sus etiquetas: la alemana Kalsberg, llamada así por el castillo homónimo, y la danesa Calsberg, de etimología similar, que cedió su nombre a un prestigioso museo de Copenhague fundado por los propietarios de esta empresa cervecera.


Publicado el 13-3-2007
Actualizado el 30-1-2017