Greguerías apócrifas





Ramón Gómez de la Serna



Con permiso de Ramón Gómez de la Serna, por supuesto, dejando bien claro que no pretendo imitarlo, algo realmente difícil dada la maestría con la que manejó estos breves y divertidos juegos de palabras; pero haré lo que pueda, al menos intentado emular el espíritu de este género de su invención.

Aunque por el momento esta sección, recién nacida, es necesariamente breve, confío en que pueda ir creciendo conforme vaya pasando el tiempo.



Las abejas son las casamenteras de las flores.



La babosa es un caracol que no pagó la hipoteca.



El cangrejo ermitaño es el okupa de los crustáceos.



El cero es la hache de las cifras.



Las costras son los andamios de las heridas.



La ch es una c con muleta.



En Canarias es imposible ser puntual; siempre se llega una hora tarde.



La equis es una letra tan pobre que ni siquiera aparece en su propio nombre.



El esquilado es el estriptis de las ovejas.



Febrero es el mes más pobre del año.



Gambia es una hernia estrangulada de Senegal.



La h es una letra de camuflaje.



Los hijos de los aristócratas no son varones, sino marqueses, condes o duques.



La k es una q con ínfulas.



El laurel es una gloria comestible.



La lava es el vómito de los volcanes.



La ll es el clon de la l.



Los millonarios jamás cometen errores garrafales; los suyos son siempre embotellados y gran reserva.



Las moscas son unos insectos que siempre están de luto.



La niebla es la censora de la meteorología.



Las nubes son el maquillaje del cielo.



La ñ es una n con tupé.



La sopa de letras es el plato favorito de los escritores.



Las traviesas son las costillas de las vías.



La w es una v dipsómana.



La z es una letra tan elitista que sólo se relaciona con las vocales fuertes.





Publicado el 3-11-2020
Actualizado el 21-9-2021