Una calle repetida







Paseando por las calles de Medina de Rioseco, una histórica localidad vallisoletana perteneciente a la comarca de la Tierra de Campos, me encontré con este curioso rótulo en una de sus calles. No es un caso único, ya que me he encontrado otras calles con nombres singulares en diferentes poblaciones españolas, pero sí me llamó la atención por su rotundidad y por lo sorprendente del apelativo, ya que si bien lo habitual en estos casos suele ser una alusión a las características propias de la calle, aquí no le encuentro similitud alguna que pudiera atribuírsele.

De hecho, el término bis, procedente del latín con esa misma grafía, significa repetición, réplica o duplicación, y en castellano se utilizó tradicionalmente en la numeración de las calles para intercalar un número duplicado entre dos consecutivos -pares o impares, según la acera- cuando no había hueco entre ellos, añadiéndose al primero: 7, 7 bis, 9... sistema que en la actualidad no se aplica al haber sido sustituido por la adición de letras en orden alfabético tras el número o los números en cuestión.

Pero que yo sepa, y he ahí la singularidad del nombre, nunca se empleó para dar nombre a las calles, sobre todo teniendo en cuenta que, a diferencia de otros países como los Estados Unidos, salvo excepciones en España las calles no se suelen numerar.

Por si fuera poco el bis aparece duplicado, algo todavía más sorprendente puesto que en la numeración de las calles el triplicado no se denominaba bis bis, sino tris conforme a los ordinales latinos; y tampoco existe una calle paralela que pudiera justificar el duplicado doble, mientras todas las cercanas tienen nombres normales.





Asimismo llama la atención que a la entrada aparezca una señal de calle cortada, cuando en realidad ésta discurre sin interrupciones hasta la calle trasera, donde termina, excepto por un estrechamiento justo en la esquina donde se encuentra la señal. En cualquier caso, está justificada su presencia en esta sección.


Publicado el 27-7-2025