Los Santos Niños en España
Su presencia en la provincia de Guadalajara



Dentro de la amplia extensión del culto a los Santos Niños en España resulta interesante considerar a la vecina provincia de Guadalajara pese a no ser, ni de lejos, la que cuenta con más lugares vinculados a los patronos complutenses; doce en total, de los cuales tan sólo en uno de ellos, Málaga del Fresno, son los titulares de la parroquia, razón por la que le he dedicado un artículo propio.

Las once referencias restantes, por el contrario, corresponden bien a topónimos bien a antiguos vínculos ya desaparecidos, quedando pendiente de determinar la influencia que pudo haber tenido, al menos en los pertenecientes a las comarcas más próximas, la vecindad de Alcalá.

Representándolos sobre un mapa de la provincia, nos encontramos con la siguiente distribución:




Mapa de la provincia de Guadalajara elaborado a partir de un original de la Wikipedia


Pulsar sobre un nombre para acceder a su descripción.

1.- Pedehuste

2.- Málaga del Fresno

3.- Cabanillas del Campo

4.- Medranda

5.- Santiuste

6.- Riba de Santiuste

  7.- Despoblado del castillo de Riba de Santiuste

  8.- Tobes

  9.- Bretes

10.- Budia

11.- Pastrana

12.- Santiuste (Corduente)


Como es fácil de comprobar, aparecen dos detalles interesantes. El primero de ellos es la frecuencia con la que aparece el topónimo Santiuste, derivado de San Justo, o bien variantes de éste como Pedehuste, indicio por lo general de un culto medieval a los mártires complutenses en muchos casos desaparecido, pese a lo cual ha persistido fosilizado como topónimo.

El segundo detalle es su peculiar distribución a lo largo de la geografía provincial. Dado lo exiguo de su número resulta difícil determinar patrones, aunque se aprecia una notable concentración -cinco referencias, casi la mitad del total- en el ángulo noreste de la provincia que linda con las tierras sorianas de Medinaceli, donde está documentada la existencia de una antigua parroquia medieval. Este rincón, encajonado entre los Altos de Barahona y la Sierra Ministra y hoy apartado de las principales vías de comunicación, estuvo siglos atrás cercano al antiguo camino que comunicaba el valle del Ebro con la meseta sur a través de los cursos de los ríos Jalón y Henares pasando por Torralba y Sigüenza. Sorprende bastante la inexistencia de ningún tipo de vínculo con los Santos Niños en Sigüenza ya que esta ciudad hubiera sido el lógico foco de expasión de su culto por toda la zona, pero de existir éste no he conseguido encontrarlo por ahora.

En lo que respecta a las siete referencias restantes, éstas se encuentran muy dispersas por toda la geografía provincial y sin aparente relación entre ellas: una al noroeste, en la sierra de Ayllón; tres en la Campiña del Henares; dos en la Alcarria y una en el Señorío de Molina. Pasemos a estudiarlas una a una.


1.- Pedehuste

Despoblado perteneciente al término de Valverde de los Arroyos, situado en la vertiente oriental del pico Ocejón. Existen también unas tinadas con el nombre de Periuste y un arroyo llamado Peyuste. Todos estos topónimos derivan probablemente de Yuste, la denominación medieval de Justo de donde procede también Santiuste.




2.- Málaga del Fresno




Parroquia de los santos Justo y Pastor de Málaga del Fresno. Vista exterior


Situada en la Campiña Alta, a 23 kilómetros de Guadalajara y a unos 50 de Alcalá, cuenta con una población de 183 habitantes. Su parroquia está bajo la advocación de los santos Justo y Pastor y, al contar con un artículo propio1, remito a éste para ampliar la información.




3.- Cabanillas del Campo




Calle Santiuste de Cabanillas del Campo. Fotografía tomada de Google Maps


Cabanillas del Campo es una localidad situada en la Campiña Baja, más concretamente en el mal denominado Corredor del Henares, a 7 kilómetros de distancia de Guadalajara y 26 de Alcalá. Como todas las poblaciones situadas entre las dos ciudades ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, alcanzado los 10.100 habitantes en 2018. Sin vínculo alguno con los Santos Niños hasta hace muy poco, una de las nuevas calles de su ensanche ha sido bautizada con el nombre de Santiuste, cabe suponer que en referencia a la localidad homónima dado que el resto de las calles del barrio ostentan asimismo nombres de diversas localidades de la provincia de Guadalajara, sin que aparentemente sigan ningún criterio geográfico determinado.

Es tan reciente la calle, que en las fotografías de Google Maps fechadas en octubre de 2018 se aprecian tan sólo algunas viviendas unifamiliares recién terminadas y aparentemente todavía sin habitar, mientras el resto de los solares permanece sin edificar.




4.- Medranda

Medranda es una pequeña población de 72 habitantes situada en el valle medio del Henares, a orillas del río Cañamares poco antes de su confluencia. La población cercana más importante es Jadraque, de la que le separan 8,5 kilómetros, siendo 56 su la distancia a Guadalajara.

Aunque la actualidad no existe vínculo alguno con los Santos Niños, en las Relaciones de Felipe II se cita la existencia de una ermita consagrada a ellos desaparecida en una fecha indeterminada en todo caso anterior a la mitad del siglo XIX, puesto que ya no aparece mencionada en el Diccionario de Pascual Madoz.




5.- Santiuste


El primero de los Santiustes de la provincia de Guadalajara es un pequeño municipio de tan sólo 18 habitantes perteneciente a la comarca de la Serranía. A 30 kilómetros de Sigüenza y 20 de Atienza, se asienta a orillas del río Regacho, un pequeño afluente del Salado que a su vez es tributario del Henares, en las cercanías del embalse de El Atance.




Parroquia de la Transfiguración del Señor de Santiuste


Pese a su nombre en Santiuste se ha perdido todo recuerdo a los Santos Niños, aunque resulta extremadamente probable que este vínculo existiera en el pasado. En la iglesia, según me confirmó el párroco, tampoco se conserva ninguna iconografía ni ninguna documentación acerca de estos mártires. Sin embargo, se da la llamativa circunstancia de que este templo, que los lugareños llaman de El Salvador, está consagrado en realidada la Transfiguración del Señor, una festividad que también se celebra el 6 de agosto.




Otra vista de la parroquia de la Transfiguración del Señor de Santiuste
Fotografía de Cestero publicada en Panoramio


Esta circunstancia no es excepcional, ya que tras el cambio de la antigua liturgia mozárabe por la romana a finales del siglo XI la Transfiguración se impuso como la celebración principal de este día en el calendario litúrgico, desplazando en muchos lugares de España a los Santos Niños. De hecho, hasta la propia Magistral alcalaína tuvo que solicitar en su momento un permiso papal para poder celebrar la fiesta de sus patronos en lugar de la Transfiguración, mientras otros templos con los que compartía patronazgo se vieron obligadas a trasladar su celebración al día 9, al domingo siguiente o, como todo parece indicar que ocurrió en este caso, a cambiar de advocación.




6.- Riba de Santiuste


Riba de Santiuste es una pedanía del ayuntamiento de Sigüenza situada 18 kilómetros al norte de esta ciudad, en el curso alto del río Salado, en la carretera que enlaza a la ciudad del Doncel con la población soriana de Barahona. Cuenta con 11 habitantes y, pese a su similitud, no debe el “apellido” al anterior Santiuste, del que le separan 26 kilómetros, sino al despoblado de igual nombre que veremos a continuación, que estuvo situado junto al cercano castillo homónimo.

Su iglesia parroquial, pequeña y de estilo indefinido, pasa desapercibida perdida como está en mitad del caserío, aunque su interior es bastante más interesante que el exterior destacando principalmente un buen retablo con los cuadros en un deplorable estado de conservación.




Parroquia de la Asunción de Riba de Santiuste. Vista exterior


El templo no está consagrado a los santos Justo y Pastor sino a la Asunción de Nuestra Señora y, al igual que ocurre con la anterior Santiuste, en ella no se rinde culto a estos mártires habiéndose perdido toda memoria histórica de los mismos. Sin embargo, sí se conservan unas imágenes que son conocidas por los habitantes del pueblo como “los angelitos”, lo que no impide que las mismas sean fácilmente atribuibles a los Santos Niños como puede comprobar cualquiera que esté mínimamente familiarizado con la iconografía de estos mártires. Las imágenes son de pequeño tamaño y corresponden a un barroco tardío muy recargado. Pese a haber perdido, como suele ser bastante habitual, sus atributos tradicionales en forma de tablillas escolares y palmas de martirio, no resulta difícil su identificación inmediata. Están colocadas en la parte alta de un pequeño altar lateral consagrado a san Fortunato, el patrono local, que inicialmente estuvo colocado en una nave lateral, en el lado de la epístola, hasta que ésta fue demolida años atrás al presentar problemas estructurales, lo que dejó reducida la iglesia a una sola nave.




Parroquia de la Asunción de Riba de Santiuste. Altar de san Fortunato,
con las imágenes de los Santos Niños en el ático. Foto cedida por Marcos Nieto


Estas imágenes no son originales del templo, lo que justificaría su falta de culto, sino que proceden con toda probabilidad de alguno de los lugares cercanos en los cuales, según consta en diferentes documentos medievales, se veneró a nuestros patronos, tal como recoge Marcos Nieto en su página web dedicada a Sigüenza y su tierra. No resulta fácil determinar su procedencia exacta, ya que en las proximidades de Riba de Santiuste están documentadas al menos tres poblaciones posibles candidatas a ello: el desaparecido Santiuste del castillo y los despoblados de Tobes, a unos 4 kilómetros al este junto a la localidad de Sienes, y Bretes, ubicado en el término de Villacorza a unos 10 kilómetros al sur.


Imágenes de los santos Justo y Pastor. Parroquia de la Asunción de Riba de Santiuste


El hecho de que las imágenes sean barrocas, probablemente de fines del siglo XVII o principios del XVIII, es un factor a tener en cuenta, ya que nos impone un límite en la fecha del despoblamiento de la aldea en cuestión (motivo probable de su traslado a la cercana Riba de Santiuste), que necesariamente hubo de ser tardío. En opinión de Marcos Nieto habría que descartar por ello a Santiuste ya que las referencias al mismo desaparecen con la Reconquista, aunque pudiera tratarse de Bretes, los bienes de cuya iglesia se repartieron entre otras parroquias vecinas en el siglo XVIII, de Tobes, despoblado en fechas recientes, o incluso de alguna otra población cercana en la que hubieran podido recibir culto sin que tenga noticias de ello. En cualquier caso, se trata de un tema a investigar.




7.- Despoblado del castillo de Riba de Santiuste




Castillo de Riba de Santiuste


Unos seiscientos metros al norte de Riba de Santiuste, cruzando el breve curso del río Salado, se alza sobre un otero el imponente castillo homónimo, de propiedad particular. No resulta fácil determinar si la población y el castillo forman parte de una única referencia o si, por el contrario, deberían considerarse por separado; pero dado que algunos documentos medievales diferencian entre Riba de Santiuste y Santiuste considerándolas poblaciones distintas, cabe pensar en la existencia, tal como indica Marcos Nieto, de un despoblado hoy desaparecido que estaría situaado a varios centenares de metros de distancia del castillo pero en la vertiente opuesta a la de Riba -la norte- del cerro sobre el que éste se asienta.

En las fotografías aéreas de Google Maps no he podido encontrar ningún rastro de edificaciones o de ruinas en esta zona, por la que discurre una pequeña vaguada en la que probablemente estuvo asentado este despoblado.




8.- Tobes


Tobes es un pequeño pueblo perteneciente al municipio de Sienes. Está situado junto al límite nororiental de las provincias de Guadalajara y Soria, y quedó abandonado en 1973. Aunque su iglesia, en ruinas como el resto de las edificaciones del pueblo, estaba consagrada a san Agustín, un documento de 1256 citado por Marcos Nieto afirma que en Tobes se rendía culto a los Santos Niños. En cualquier caso su culto debió de desaparecer bastante pronto, ya que no vuelven a aparecer en fechas posteriores.




9.- Bretes


Tres kilómetros al sur de Tobes en línea recta, y a unos diez por carretera, se encuentra el despoblado de Bretes situado en las cercanías de Villacorza, una pedanía situada al noreste del término municipal de Sigüenza. No he podido determinar su ubicación exacta, pero en las fotos de Google Maps se aprecia lo que parecen ser las ruinas de un pequeño caserío aproximadamente a kilómetro y medio al norte de Villacorza.

Según recogen las Relaciones Topográficas de Tomás López, en fecha tan tardía como el siglo XVIII existía en Bretes una ermita consagrada a San Justo, pero a mediados del siglo XIX Pascual Madoz lo describe ya como despoblado.

Coincidencia o no, esto es algo que sería necesario investigar, aunque la parroquia de Villacorza está consagrada a Santa María Magdalena, un camino que rodea al pueblo lleva el nombre de la rotonda Santos, y de éste arranca otro que conduce hasta las ruinas citadas.




10.- Budia




Parroquia de San Pedro de Budia


Del valle del Salado hemos de desplazarnos a la Alcarria para encontrarnos con Budia, un municipio situado entre Brihuega y Cifuentes cercana a la cabecera del embalse de Entrepeñas y una población de poco más de doscientos habitantes.

Su vínculo con los Santos Niños era un cuadro que se conservaba en el retablo de la parroquia de San Pedro, ejecutado por el pintor seguntino Diego de Madrid hacia 1570. Lamentablemente, fue destruido en 1936.




11.- Pastrana




Retablo de la colegiata de Pastrana
Fotografía tomada de www.pastrana.org


Pastrana es una de las principales poblaciones de la Alcarria Baja, tanto por su demografía -2.300 habitantes- como por su gran patrimonio histórico y artístico, uno de cuyos principales monumentos es la colegiata, un antiguo templo medieval reedificado y enriquecido con notables obras de arte por los Príncipes de Éboli y por su hijo fray Pedro González de Mendoza.

Según las Relaciones de Felipe II de 1576 en la colegiata se conservaban “más de tres mil reliquias, entre las cuales están (...) dos costillas de los mártires Justo e Pastor”. Puesto que los Príncipes de Éboli habían tomado posesión del ducado de Pastrana siete años antes, en 1569, cabe la posibilidad -aunque habría que investigarlo- de que las reliquias fueran llevadas a esta villa por la propia Ana de Mendoza, la famosa Princesa de Éboli, muy vinculada a Alcalá dado que durante su infancia residió en el palacio de sus padres, situado en el solar del actual parque del Huerto de los Leones, y fue asimismo en Alcalá donde contrajo matrimonio.

Lamentablemente, desconozco si se siguen conservando las reliquias en este templo.




12.- Santiuste (Corduente)




Castillo de Santiuste (Corduente)
Fotografía tomada de la Wikipedia


Un último Santiuste aparece en el Señorío de Molina, concretamente en el término municipal de Corduente, a 10 kilómetros de Molina de Aragón y a 139 de Guadalajara, cercano al conocido santuario de la Virgen de la Hoz.

Situado a kilómetro y medio de Corduente, Santiuste fue originalmente una aldea convertida en despoblado en fecha indeterminada aunque todavía el Diccionario de Madoz lo describe a mediados del siglo XIX como “Caserío y restos de un antiguo y bonito castillo en la provincia de Guadalajara, partido judicial de Molina, término jurisdiccional de Canales [del Ducado]”.

En la actualidad nada queda de la antigua población, aunque todavía existen algunas edificaciones -entre ellas un alojamiento rural- en torno al castillo. Según describe Antonio Herrera Casado, historiador y cronista de la provincia de Guadalajara, el castillo, hoy restaurado, perteneció al Común de Molina desde la reconquista hasta el año 1410, fecha en la que fue adquirido por don Juan Ruiz de Molina, quien en años posteriores edificaría en su solar la recia fortaleza que ha llegado hasta nuestros días. Proyectado como defensa fronteriza frente al cercano reino de Aragón, pasó años después a manos del marquesado de Embid, siendo hoy de propiedad privada. Nada he podido encontrar acerca de su relación con los Santos Niños, pero por analogía con otros casos similares cabe pensar que, a raíz de la reconquista de la zona durante el reinado de Alfonso VI, bien pudiera haber habido allí un centro de culto a los patronos complutenese, hoy completamente desaparecido a excepción del topónimo conservado por el castillo.




Para terminar este artículo es preciso recordar el traslado de las reliquias de los mártires desde Huesca hasta Alcalá, haciendo hincapié en el itinerario que éstas siguieron a través del valle del Henares, ruta natural como resulta obvio entre Aragón y la ciudad -entonces todavía villa- complutense. Para ello he seguido el libro Los mártires de Alcalá, de Julián Fernández Díaz, publicado en nuestra ciudad en 1920. Según este autor, que seguramente se guió por lo relatado por Ambrosio Morales, las reliquias partieron de Huesca el día 24 de enero de 1568, recorriendo las poblaciones de Zaragoza y Calatayud antes de recalar el 3 de febrero en el monasterio soriano de Santa María de Huerta y, dos días más tarde, en Medinaceli.

El día 7 de febrero llegaron a Sigüenza, ciudad que las recibió con una solemnidad similar a la que disfrutaron durante todo su viaje. La siguiente etapa, que concluyó el día 11, sería Hita tras haber pasado por Jadraque. En Hita permanecieron una semana durante la que se les rindieron unas solemnes fiestas, partiendo el día 18 en dirección al cercano monasterio benedictino de Sopetrán -en el término de Torre del Burgo-, hasta hace poco abandonado y ruinoso, donde los monjes celebraron una procesión en homenaje a las reliquias. En la noche de ese mismo día rendirían viaje en Tórtola, a las puertas ya de la ciudad de Guadalajara.

El día 19, por fin, entraron en Guadalajara, donde recibieron una vez más un solemne homenaje de la ciudad, siendo depositadas en la iglesia de Santiago. De Guadalajara no fueron directamente a Alcalá sino que se desviaron hasta la villa de Meco, donde llegaron el día veintiuno de febrero. Allí permanecieron hasta el siete de marzo, fecha en la que finalmente entraron en Alcalá, donde fueron objeto de una de las más apoteósicas celebraciones que jamás tuvieran lugar en esta ciudad, siendo depositadas con toda solemnidad en la iglesia Magistral. Como se ve, fue un largo viaje plagado de homenajes y fervores de todo tipo con el cual fue satisfecha, siquiera parcialmente -las reliquias llegadas a Alcalá fueron una parte mínima de las originales-, una de las más acendradas reivindicaciones de los alcalaínos. Y en la Magistral permanecen hoy en día, en su artística urna de plata, salvadas casi milagrosamente del incendio y posterior saqueo de este templo durante los primeros días de la Guerra Civil.





Publicado el 31-7-1993, en el nº 1.345 de Puerta de Madrid
Actualizado el 25-10-2019