Los imagineros de la Semana Santa complutense





Cristo de los Doctrinos


Aunque he dedicado a las imágenes que procesionan en la Semana Santa complutense en el que se indican los datos de sus autores, no viene mal complementarlo con una reseña más específica de éstos. Y para empezar, conviene puntualizar algunos términos técnicos considerados sinónimos en el lenguaje normal pero no en el ámbito de las bellas artes. Así, tenemos verbos como tallar, labrar, esculpir, modelar... sobre los cuales no se ponen totalmente de acuerdo las diferentes fuentes, aunque por lo general a las esculturas en madera se les denomina tallas, dado que el trabajo se realiza mediante el tallado del material con herramientas de carpintería tales como escoplos y gubias, con la ayuda de una maza si es necesario. También se puede tallar la piedra con herramientas similares, pero en este caso se suele hablar más frecuentemente de labrado.

No obstante, aunque formalmente sean tallistas, a los escultores de imaginería religiosa se les denomina con el término específico de imagineros. No todas las imágenes son de madera, también las hay labradas en piedra o mármol, en metales como la plata o el oro -lo que entraría ya dentro del ámbito de la orfebrería-, en bronce e incluso en cartón piedra, junto con las realizadas en serie, mediante moldes, con materiales como la escayola, la pasta de madera -una mezcla de serrín y cola aglutinante- y más recientemente la resina de poliéster u otros materiales plásticos, la fibra de vidrio o la marmolina, similar a la pasta de madera sustituyendo el serrín por polvo de mármol o una sustancia similar.

Como se ve hay materiales para elegir, aunque hasta finales del siglo XIX la Iglesia Católica sólo permitía aquellos que eran considerados nobles como la piedra y el mármol, la madera o los metales nobles. No obstante, por razones prácticas -una imagen de mármol es mucho más pesada que una de madera para llevarla en procesión- e incluso estéticas, ya que hasta finales del siglo XVIII los retablos se elaboraban mayoritariamente en madera, la práctica totalidad de las imágenes procesionales suelen ser de madera tallada o de sustitutos más baratos como la escayola, poco indicada para las procesiones a causa de su fragilidad, o la pasta de madera, de textura más parecida a la de ésta. Normalmente estas tallas solían, y suelen, policromarse incluyendo técnicas como el dorado o el estofado, aunque en algunos casos se deja el color natural de la madera con tan sólo una capa de barniz. Asimismo pueden ser de vestir, recubiertas con ropajes de tela, o llevarlos pintados.

Centrándonos en Alcalá y en sus imágenes de Semana Santa, aunque no todas las existentes participan en las procesiones, podemos clasificarlas en varios grupos para estudiarlas mejor: las antiguas, entendiendo como tales las anteriores a la Guerra Civil; las de serie y las modernas.


Imágenes antiguas anteriores a la Guerra Civil




Cristo Yacente del Santo Entierro


Comencemos por las antiguas. Alcalá, como cabe suponer, llegó a atesorar un ingente patrimonio artístico en sus numerosas iglesias, el cual se logró preservar en buena parte incluso en períodos tan complicados como la Guerra de la Independencia y las sucesivas desamortizaciones. Esto hizo que, salvo contadas excepciones, no fuera necesario adquirir nuevos pasos cuando a partir de 1917 se recuperaron las procesiones de Semana Santa tras un largo paréntesis sin ellas, ya que a diferencia de otras poblaciones españolas aquí las había de sobra y, si algo faltaba, eran suficientes cofradías y cofrades para poder hacerse cargo de ellas.

Cosa muy diferente fue por desgracia la Guerra Civil, en la que el vandalismo sectario y no las consecuencias directas del enfrentamiento bélico, arrasó las iglesias complutenses junto con la mayor parte de las obras de arte que atesoraban en su interior, incluyendo obras maestras del calibre del Cristo de la Agonía atribuido a Pedro de Mena. De todas las imágenes de Semana Santa tan sólo se salvaron tres: El Cristo de los Doctrinos, el Cristo Yacente de las Dominicas y el Cristo Yacente de las Bernardas. Los dos primeros procesionan en la actualidad con su cofradía titular y la del Santo Entierro, mientras el último lo hizo esporádicamente entre 1946 y 1948, llevándoselo las Bernardas cuando abandonaron su convento en el año 2000.




Cristo Yacente de las Bernardas


Poco es lo que se sabe de ellas. El Cristo de los Doctrinos, la joya de la imaginería complutense, es de estilo manierista y está datado entre 1587 y 1590. Tradicionalmente se ha atribuido su autoría al escultor jesuita Domingo Beltrán, nacido en Vitoria en 1535 y fallecido en Alcalá en 1590, seguidor de Miguel Ángel.

El Cristo Yacente de las Dominicas es una talla anónima del siglo XVII, de la que no se conocen datos acerca de su autoría aunque en ocasiones se le ha considerado, sin suficiente base documental, perteneciente a la escuela de Gregorio Fernández. Todavía menos es lo que se puede decir del otro Yacente, el de las Bernardas, que asimismo figura como anónimo.

En Alcalá existe otra imagen antigua, aunque no llegó a nuestra ciudad hasta después de la Guerra Civil, en un momento indeterminado de la década de 1940, procedente del desaparecido convento de San Francisco de Calatayud. Es un crucifijo al que las monjas del convento de Santa Clara bautizaron como Cristo de la Esperanza, pero tras convertirse en la imagen titular de la cofradía del Trabajo amplió su nombre al de Cristo de la Esperanza y el Trabajo. Se trata de una talla neoclásica realizada probablemente en las últimas décadas del siglo XVIII o las primeras del XIX, y tampoco se conoce su autor.




Cristo de la Esperanza y el Trabajo


En los años anteriores a la Guerra Civil, como he comentado, hubo muy pocas incorporaciones al patrimonio escultórico de la Semana Santa de Alcalá. En 1921 se estrenaron dos nuevos pasos recién adquiridos, la Oración en el Huerto y la Flagelación, ambos fruto de iniciativas privadas, y en 1931 la Asociación de los Santos Niños compró el de la Borriquilla. Ninguno de los tres sobrevivió a la guerra, y no se conserva documentación gráfica de ellos. El de la Borriquilla procedía de los talleres de Olot, por lo que cabe suponer que fuera de serie y también, según algunos testimonios, de tamaño menor del natural. Todavía menos es lo que se sabe de la Oración en el Huerto y la Flagelación salvo que eran tallas modernas, probablemente también de serie y de escaso valor artístico.


Imágenes de serie posteriores a la Guerra Civil


Calvario original del Cristo de la Agonía y María Magdalena


El segundo apartado comprende las imágenes de serie que se conservan actualmente en Alcalá, todas ellas adquiridas con posterioridad a la Guerra Civil. La mayoría son procedentes de los talleres de Olot, aunque la del Cristo Resucitado fue realizada en los madrileños Talleres Ganda, actualmente ubicados en Alcalá. Por lo general estas imágenes suelen ser anónimas o, por decirlo con más precisión, las empresas que las comercializan no aportan información sobre el artista que diseñó el modelo original a partir del cual se reproducen las copias, y sólo en algún caso se ha podido seguir el rastro para encontrar su nombre.


Nazareno de las Úrsulas (izquierda) y de la Imagen (derecha)


La relación de estas imágenes es la siguiente: el calvario del Cristo de la Agonía, formado por las figuras del Cristo de la Agonía, la Virgen de los Dolores, San Juan y María Magdalena; el Jesús de Medinaceli anterior al actual, en realidad la segunda imagen con la que contó esta cofradía, que actualmente interviene en la procesión de la residencia de ancianos; el Cristo de la Columna de la cofradía homónima; los dos Nazarenos o Cristos con la cruz a cuestas, virtualmente idénticos salvo en las túnicas añadidas sobre las figuras originales, que se conservan en las iglesias de los conventos de la Imagen y de las Úrsulas; la Virgen Dolorosa del Santo Entierro, el Cristo Resucitado y la reciente incorporación de la Virgen de la Soledad de la parroquia de San Diego. También podemos reseñar aquí la imagen de la Virgen de la Soledad que esta cofradía adquirió en sustitución de la original destruida en la Guerra Civil, la cual fue a su vez reemplazada en 1961 por la actual; tras conservarse durante años en la parroquia de Santa María y en el convento de las Claras, fue cedida por éstas a otro convento de clarisas situado fuera de Alcalá. Existen más imágenes de serie, pero dado que nunca han intervenido en las procesiones no las reseño aquí aunque sí en el artículo correspondiente.




Dolorosa del Santo Entierro


Son muy pocos los datos que poseemos de la mayoría de ellas. Las tres figuras originales del calvario del Cristo de la Agonía fueron adquiridas de forma gradual aproximadamente -hay discrepancias en las distintas fuentes- entre 1946 y 1954, y a ellas se sumó en 2010 la de María Magdalena. El Nazareno de las Úrsulas, entonces en las Juanas, aparece ya en un programa de 1950, sin que conozcamos la fecha de su llegada a Alcalá, como también ocurre con su gemelo de la Imagen. La Virgen Dolorosa fue comprada por la cofradía del Santo Entierro en 1951, y la segunda imagen de Jesús de Medinaceli que he citado anteriormente fue adquirida por su cofradía en 1968. El Cristo de la Columna llegó al convento de la Imagen a finales de la década de 1960; sólo en este último caso ha sido posible conocer el nombre del autor del modelo original, el imaginero catalán Sabel Costa y Obrador (Olot, 1888 - 1976). En 2004 se estrenó la imagen de Cristo Resucitado, una escultura de serie -aunque no moldeada, sino tallada con pantógrafo- realizada en los Talleres Granda. Lamentablemente, también desconozco el nombre del autor del modelo original.


Cristo de la Columna y Cristo Resucitado


Un caso particular es el de la imagen de Jesús de Medinaceli que procesionó esta cofradía por vez primera en 1957 tras la constitución de la misma. Al parecer -de nuevo nos encontramos con una pavorosa escasez de datos- fue donada por un particular, y se desconoce su autor aunque no aparenta ser de Olot, dado que presenta unos rasgos muy diferentes a la que la sustituyó cuando la cofradía se trasladó en 1968 de las Úrsulas a las Bernardas. De hecho, ni siquiera he podido comprobar si se trata de una imagen de serie, como parece lo más probable, o de una talla original. Esta imagen se quedó en las Úrsulas, y desde 2006 interviene en un Vía Crucis organizado por la cofradía del Cristo de la Agonía bajo la advocación de Jesús Cautivo.




Jesús de Medinaceli de las Úrsulas


Imágenes originales posteriores a la Guerra Civil




Virgen de la Esperanza (fotografía de Juan de la Plaza)


Pasamos por último al tercer apartado, las imágenes originales -llamémoslas así para diferenciarlas de las anteriores- llegadas a Alcalá con posterioridad a la Guerra Civil, donde por lo general sí disponemos de información sobre su autoría.

Lamentablemente esto no ocurre con la primera de ellas, la Virgen de la Esperanza, adquirida por la cofradía de los Doctrinos en 1945. La cofradía ha venido afirmando que era obra del imaginero madrileño Justo Garrido, pero lo cierto es que su nombre no figura entre los escultores que entonces estaban activos en España. Antonio Bonet Salamanca, uno de los mayores estudiosos de la Semana Santa española de la posguerra, me comunicó su opinión de que Justo Garrido fuera en realidad el comerciante de arte religioso que les vendió la imagen, pero no quien la realizó. Aunque la identidad de su autor no ha podido ser confirmada, Bonet piensa que pudo tratarse de Juan Giner Masegosa (Alicante, 1902 - Poliñá de Júcar, 1971), dadas sus similitudes estilísticas con las obras documentadas de este escultor. No obstante, la cuestión sigue abierta.

En 1951 la cofradía del Santo Entierro incorporó a la procesión del Silencio los pasos de la Virgen Dolorosa, ya comentado, y los Atributos de la Pasión. Este último, de diseño muy sencillo, fue realizado al parecer por un artesano local cuyo nombre no nos ha llegado. El paso dejó de salir a raíz de la desaparición de la procesión del Silencio en 1969 y quedó arrumbado puesto que no llegó a participar en la general, perdiéndose finalmente.




Virgen de la Soledad


Por fin disponemos de datos fiables con la imagen actual de la Virgen de la Soledad, adquirida por la cofradía en 1961 y estrenada en la procesión de 1962. Su autor fue el afamado imaginero Antonio Castillo Lastrucci (Sevilla, 1878 - Sevilla, 1967), que le dio un típico aspecto andaluz que aún hoy la diferencia de otras Vírgenes complutenses.




Cristo de la Agonía de la Catedral-Magistral


También de la década de 1960, concretamente de 1963, es el Cristo de la Agonía -no hay que confundirlo con el titular de la cofradía homónima- que se conserva en la Catedral-Magistral. Fue tallado por Tomás Casado Herrero (Monleras, Salamanca, 1899 - Alcalá de Henares, 1977), un imaginero salmantino radicado en Alcalá, a petición del canónigo Ricardo Íñiguez con la intención de colocarlo presidiendo el altar mayor del templo una vez que fuera terminada la restauración, algo que finalmente no sucedió. Este crucificado nunca intervino en las procesiones de Semana Santa hasta que en 2019 la hermandad de Jesús Resucitado lo eligió para realizar un Vía Crucis durante la cuaresma.




Jesús de Medinaceli de Emilio Tudanca


Hubo que esperar hasta 1975 para que Alcalá contara con otra nueva imagen, aunque en realidad se trató de la sustitución del Jesús de Medinaceli que había sido titular de esta cofradía desde 1968, procedente de Olot, por la talla actual salida del taller de Emilio Tudanca Ruiz, burgalés asentado en Madrid en 1929 y fundador de una dinastía de imagineros.

A partir de 1987 la larga decadencia de casi dos décadas de la Semana Santa complutense dio paso a una recuperación, en principio tímida, que la llevaría a ser declarada en 2019 Fiesta de Interés Turístico Nacional. Y aunque inicialmente se recurrió a imágenes ya existentes que o bien no habían procesionado nunca como el Cristo de la Columna o el Cristo del Trabajo y la Esperanza, o bien habían dejado de hacerlo por diferentes circunstancias como el Cristo de los Doctrinos, la Virgen de la Esperanza o la Virgen Dolorosa, pronto se planteó la necesidad de disponer de otras nuevas.




Virgen de la Trinidad


La primera de ellas fue la Virgen de la Trinidad encargada a Javier Tudanca Pérez (Madrid, 1954), nieto de Emilio Tudanca Ruiz, por la cofradía de Jesús de Medinaceli, abriendo la tendencia de las cofradías a contar con dos pasos, que hasta entonces sólo tenían las de los Doctrinos y el Santo Entierro. Tallada en 1998, salió por primera vez en procesión en 1999.




Virgen de las Angustias


El año 2000 tuvo lugar la presentación de la nueva cofradía de la Virgen de las Angustias, una advocación que no contaba con iconografía en Alcalá -existió antes de la Guerra Civil, pero no sobrevivió al conflicto- salvo una pequeña imagen de la Virgen de la Piedad, una advocación similar, del convento de las Bernardas que no servía para procesionar dado su reducido tamaño. La recién creada cofradía presentó ese mismo año la imagen de la Virgen de las Angustias obra de José Antonio Jiménez Langa (Cuenca, 1969), aunque dada la ausencia del Cristo de los Desamparados que completaba el conjunto, tallado por el mismo autor, no pudo incorporarse a las procesiones de Semana Santa hasta 2001 ya con el paso completo.


Entrada de Jesús en Jerusalén y Virgen de las Lágrimas


En 2006, fueron dos las novedades: la Entrada de Jesús en Jerusalén o la Borriquilla, una talla de Javier Tudanca Pérez que completó otro de los huecos existentes en el ciclo procesional complutense, y la Virgen de las Lágrimas de la cofradía de la Columna, obra de Bartolomé Alvarado Carrasco (Úbeda, 1945 - Barcelona, 2018), que saldría en procesión por vez primera al año siguiente. Asimismo la cofradía del Cristo de la Agonía recuperó el primer Jesús de Medinaceli que se conservaba en la Úrsulas, con el nombre de Jesús Cautivo, como imagen titular de su Vía Crucis de cuaresma tras casi cuarenta años después de que quedara desvinculado de la cofradía homónima.


El Descendimiento en 2020 y la Virgen de la Misericordia


Aunque en 2007 no se estrenó ninguna imagen nueva, sí se anunciaron importantes novedades: el nuevo paso de misterio del Descendimiento de la cofradía de la Soledad, encargado a Jesús Méndez Lastrucci (Sevilla, 1971), bisnieto de Antonio Castillo Lastrucci, y la Virgen de la Misericordia de la cofradía de la Esperanza y el Trabajo, obra de Rafael Martín Hernández (Sevilla, 1983). El Descendimiento, todavía incompleto, comenzó con la figura de Cristo crucificado (2008) a la que siguieron Nicodemo (2009), José de Arimatea (2012) y San Juan (2020), faltando las de la Virgen y María Magdalena. La Virgen de la Misericordia, por su parte, fue bendecida en 2008 y realizó su primera procesión en 2009.




El paso de las Negaciones de San Pedro completo. Fotografía de la hermandad


En 2008 la cofradía de las Angustias comenzó su paso de las Negaciones de San Pedro con la imagen de Nuestro Señor de la Divina Misericordia. A ella siguieron las de San Pedro (2011), Caifás y la posadera (2012), Nicodemo (2019) y el soldado romano que lo completa (2022), todas ellas de José Antonio Jiménez Langa al igual que el paso titular.


Verónica y los Atributos de la Pasión


En 2009 la cofradía de la Agonía completó su paso del Nazareno con una imagen de la Verónica ejecutada por la artista alcalaína Cristina Canales, y en 2010 la cofradía del Santo Entierro recuperó el paso perdido de los Atributos de la Pasión con uno nuevo de factura similar realizado en el taller Artemartínez de la localidad alcarreña de Horche. Ese mismo año, tal como he comentado, la cofradía la Agonía incluyó una María Magdalena de Olot, anónima por variar, al calvario de su paso principal.


Virgen de la Salud (arriba), Cristo del Silencio y Virgen de los Dolores en su Esperanza


En 2013 la recién constituida cofradía de Jesús Resucitado adquirió, como paso mariano, la Virgen de la Salud y del Perpetuo Socorro, obra del imaginero sevillano Salvador Madroñal Valle (Dos Hermanas, 1965). Un año más tarde las carmelitas de la Imagen encargaron a Luis Álvarez Duarte (Sevilla, 1949 - Sevilla, 2019), el Cristo del Silencio en su Flagelación y la Virgen de los Dolores en su Esperanza. Ambas se conservan en clausura y sólo en una ocasión salió la primera en una procesión extraordinaria, por lo que nunca han participado en las procesiones de Semana Santa. No obstante, su valía artística hace necesario recordarlas aquí.


San Juan del paso de la Virgen de la Trinidad y Virgen de la Amargura


De 2015 datan la imagen de San Juan de la cofradía de Jesús de Medinaceli, obra de Juan Manuel Montaño Fernández (Sevilla, 1988), y la de la Virgen de la Amargura, adquirida en 2014 y bendecida este año, pero tallada en 2011 por Fernando Murciano Abad (Sevilla, 1973). Actualmente se conserva en la capilla privada de la Hermandad del Carmen, y aunque ha salido en varias ocasiones en procesión, no ha participado todavía en la Semana Santa ni de momento está previsto que lo haga.




Jesús Despojado con el sayón (fotografía de Jorge Renedo
tomada de Diario de pasión) y Virgen de la Paz



En 2016 llegaron a Alcalá Jesús despojado de las vestiduras y la Virgen de la Paz y Esperanza, ambas propiedad de la recién creada cofradía homónima y talladas por Rafael Martín Hernández. El proyecto de esta cofradía es mucho más ambicioso, ya que consiste en un paso de misterio de la imagen titular con un total de nueve imágenes y el de palio con la Virgen de la Pazy San Juan, aunque por el momento a las dos figuras principales tan sólo se ha sumado en 2022 -aunque fue presentada en 2020- la de un sayón obra de este mismo escultor, mientras la Virgen de la Paz, aunque ha salido en procesión en varias ocasiones, todavía no lo ha hecho en la de Semana Santa.


Resumen

Esta tabla recoge, a modo de resumen cronológico y onomástico, la relación de imágenes de Semana Santa de las que he podido indentificar el autor siquiera de forma aproximada. Las fechas se refieren, salvo indicación contraria, a su llegada a Alcalá, por lo que en algunos casos podría existir alguna disparidad respecto a cuando fueron talladas.


Domingo Beltrán (atribuido) Cristo de los Doctrinos c 1587
Juan Giner Masegosa (posible) Virgen de la Esperanza 1945
Antonio Castillo Lastrucci Virgen de la Soledad 1961
Tomás Casado Herrero Cristo de la Agonía (Catedral-Magistral) 1963
Sabel Costa y Obrador Cristo de la Columna (original) 1960-1969
Emilio Tudanca Ruiz Jesús de Medinaceli 1975
Javier Tudanca Pérez Virgen de la Trinidad 1999
Entrada de Jesús en Jerusalén 2006
José Antonio Jiménez Langa Virgen de las Angustias 2000
Cristo de los Desamparados 2001
Nuestro Señor de la Divina Misericordia 2008
San Pedro 2011
Caifás 2012
Posadera 2012
Nicodemo (Negaciones) 2019
Soldado romano 2022
Bartolomé Alvarado Carrasco Virgen de las Lágrimas 2006
Jesús Méndez Lastrucci Cristo del Descendimiento 2008
Nicodemo (Descendimiento) 2009
José de Arimatea 2012
San Juan (Descendimiento) 2020
Rafael Martín Hernández Virgen de la Misericordia 2008
Jesús despojado de sus vestiduras 2016
Virgen de la Paz y Esperanza 2016
Sayón 2020
Cristina Canales Verónica 2009
Salvador Madroñal Valle Virgen de la Salud 2013
Luis Álvarez Duarte Cristo del Silencio en su Flagelación 2014
Virgen de los Dolores en su Esperanza 2014
Fernando Murciano Abad Virgen de la Amargura 2014
Juan Manuel Montaño Fernández San Juan (Trinidad) 2015




Ver también:
Las imágenes de la Semana Santa complutense
Las otras imágenes de la Semana Santa complutense


Publicado el 18-4-2022