La presencia de los Santos Niños
en las Merindades de Burgos





División comarcal de la provincia de Burgos. En rojo, las Merindades



La comarca de las Merindades, la más septentrional de la provincia de Burgos, forma una especie de cuña que separa a Cantabria del País Vasco adentrándose hasta apenas veinte kilómetros del litoral cantábrico, mientras al sur limita con las también burgalesas comarcas de los Páramos y la Bureba, de las que le separa el curso del río Ebro que cruza de oeste a este la provincia camino de las tierras riojanas.

Las Merindades están situadas, pues, en la vertiente meridional de la cordillera cantábrica -antaño se la conocía como la Cantabria burgalesa- y sus ríos son en su mayor parte tributarios del Ebro a excepción del Cadagua, que drena el Valle de Mena desembocando en la ría de Bilbao a tan sólo 45 kilómetros de Villasana de Mena, la cabecera del municipio.

La comarca ocupa una extensión de 2.800 km2 y está dividida en 27 municipios, aunque de forma muy dispersa ya que sus aproximadamente 25.000 habitantes se reparten por más de 360 núcleos de población, la mayor parte de ellos de minúsculo tamaño. La capital administrativa y cabecera del partido judicial es Villarcayo, que con sus 3.150 habitantes no es la localidad más poblada ya que Medina de Pomar alcanza los 4.600. Otras poblaciones importantes son Espinosa de los Monteros, con 1.300, y Villasana de Mena con 1.600, aunque si en vez de considerar únicamente las cabeceras municipales sumamos también las numerosas pedanías, las cantidades citadas se ven incrementadas.

Para concluir esta introducción, queda añadir que las Merindades bien merecen una visita, puesto que cuentan con una importante historia -fueron la cuna de Castilla-, con un notable patrimonio artístico y con un paisaje sumamente atractivo incluyendo parajes tan singulares como la sima de Ojo Guareña.

Pero lo que aquí nos interesa es su vinculación con los Santos Niños que, tal como ocurre con la práctica totalidad de las regiones del norte de España, ha sido significativa a lo largo de la historia.

En total tengo localizadas catorce referencias, aunque no a todas ellas las he podido investigar con suficiente profundidad y tan sólo algunas han logrado perdurar hasta nuestros días. Corresponden en su totalidad a pequeños núcleos de población e incluso a despoblados, lo que dificulta bastante la búsqueda de datos incluyendo la frustración que supone encontrarse las iglesias cerradas a cal y canto o cuando la información procedente de diferentes fuentes, amén de escasa, resulta ser contradictoria... pero es lo que hay.




Mapa de las Merindades elaborado a partir de un original de la Wikipedia


1.- Cilleruelo de Bezana

2.- Quintanabaldo

3.- Gayangos

4.- Baranda

5.- Caniego

6.- Escaño

7.- Incinillas

8.- Pomar

9.- Villate

10.- Baró

11.- Fresno de Losa

12- Cadiñanos

13.- Pajares

14.- Orbañanos


Cilleruelo de Bezana

Situado en las estribaciones del puerto del Escudo, pertenece al municipio de Valle de Valdebezana y cuenta con 68 habitantes. El Diccionario de Madoz reseña una ermita de los santos Justo y Pastor ubicada en las afueras del pueblo, donde según indica María del Carmen Arribas1 se han identificado enterramientos de la Alta Edad Media que hacen suponer la existencia de un despoblado medieval de cuya iglesia sería heredera la citada ermita, hoy desaparecida aunque, según la página web municipal, se celebra su festividad.




Iglesia antigua. Fotografía tomada de verpueblos.com


La iglesia parroquial está consagrada a santa Juliana, y de ella existen dos templos. El actual se encuentra en el centro del pueblo y fue construido tras la Guerra Civil para reemplazar al primitivo, situado junto al cementerio, que quedó muy dañado y en estado ruinoso durante este conflicto bélico, aunque fue rehabilitado en 2009 y desconozco cual pueda ser ahora su uso.




Iglesia actual. Fotografía tomada de la Wikipedia


Según me comunicó el párroco en la década de 1980, la iconografía original del templo desapareció también en la Guerra Civil, pero desde algunos años antes se conservaba -en la iglesia nueva, supongo- una imagen de cartón piedra de san Justo.




Quintanabaldo

Con tan sólo 4 habitantes, pertenece a la Merindad de Valdeporres. Se asienta a orillas del río Nela, a cuatro kilómetros y medio al sur de Pedrosa de Valdeporres, la cabecera del municipio. María del Carmen Arribas1 cita la existencia a las afueras del caserío, en un meandro del Nela 300 metros aguas abajo, de un paraje denominado Santiuste, posible sede de un asentamiento altomedieval en el cual existió una ermita de San Justo, documentada en el siglo XVI y arruinada a principios del siglo XVIII de la cual no queda el menor rastro.




Gayangos



Otro minúsculo pueblo -53 habitantes- perteneciente a la Merindad de Montija. Está situado en la carretera que enlaza a Villarcayo con el Valle de Mena, y su parroquia está consagrada a los santos Justo y Pastor, celebrándose su festividad. Aunque estuve Gayangos la encontré cerrada, por lo que no pude visitar su interior ni tampoco he podido encontrar ninguna fotografía del mismo o de las imágenes. La breve ficha de la antigua base de datos de los Puntos de Información Cultural (PIC) decía lo siguiente:


“Estilo relevante: Popular. Otros: Gótico. Iglesia de una nave con diversos añadidos y crucero. Cabecera con contrafuertes en esquinas y ventana apuntada, gótica. Torre a los pies, con un hueco para campanario, en cada fachada y rematada por campanillo de reloj (s. XIX) popular. Pórtico en lateral con tres arcos de medio punto. Sillería y mampostería. No se ha podido visitar el interior.”


Contamos también con la siguiente descripción tomada del libro de Emiliano Nebreda Amo a mi pueblo:


“Los santos niños mártires Justo y Pastor son los titulares de su iglesia, barroca, de cruz latina, con bóvedas de piedra en cabecera y el resto encamonadas y con una capilla gótica. El ábside es rectangular. La portada tiene arco de medio punto, sencilla, bajo hermoso pórtico con tres arcadas, también de medio punto de piedra, decoradas y con interesantes capiteles e impostas, con rejas de hierro. Y la torre es cuadrada con cuatro huecos y dos campanas. Está toda ella encalada, menos la sillería de las esquinas. La pila es sencilla y tiene el pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con buenas imágenes y en la capilla hay una Virgen gótica de pie con Niño.”




Baranda




Fotografía tomada de Wikiburgos.es


Pertenece también a la Merindad de Montija y se encuentra a tan sólo dos kilómetros al norte de Gayangos, contando con 27 habitantes. Pascual Madoz atribuye su parroquia a San Justo, pero en la página web de la archidiócesis de Burgos figura consagrada al Salvador, lo que nos lleva una vez más a la problemática cuestión del cambio de advocación de numerosas iglesias originalmente dedicadas a los Santos Niños por la de la Transfiguración o El Salvador a raíz de la implantación de la liturgia romana, en sustitución de la mozárabe, a finales del siglo XI. Desconozco si en la actualidad se conserva algún recuerdo de los mártires complutenses.

La ficha del PIC, por su parte, tampoco aporta mucha información, aunque resulta interesante que en una fecha tan tardía como la década de 1980 atribuya su titularidad a san Justo y no al Salvador:


“Iglesia de San Justo. Estilo relevante: Popular. Iglesia de una nave, popular, planta rectangular, torre adosada a los pies y en lateral, con hueco para campanario en cada fachada. Pórtico popular y sacristía adosados en lateral. Sillería y mampostería, enfoscada y encalada. No se ha podido ver el interior.”


Emiliano Nebreda nos amplía de nuevo la información, y también la confusión respecto a la advocación de la iglesia:


“Su iglesia está dedicada al Salvador y es de una sola nave, sencilla, con paredes enfoscadas y encaladas, ábside rectangular y portada con arco rebajadísimo, casi adintelada, con grandes piedras, bajo pórtico abierto, moderno, con columnas de madera y reja de hierro. La torre es cuadrada, de tres cuerpos, con cuatro huecos y dos campanas. La pila de bautismo es cuadrada y lisa y el retablo mayor es moderno. Hay una Virgen sedente del siglo XVI.”




Caniego

Está situado en el Valle de Mena, a 3 kilómetros al norte de la capital Villasana de Mena, siendo su censo de 44 habitantes. Pascual Madoz lo describe formado por tres barrios separados, Cristantes, La Mata y Santiuste -a los cuales habría que añadir el propio Caniego- sin hacer referencia a iglesias o ermitas consagradas a los Santos Niños. En Santiuste existió2 un antiguo monasterio, del que ha perdurado el topónimo.

En la actualidad Santiuste figura en los listados del INE como un despoblado, aunque en Google Maps se aprecia lo que parece ser una finca agrícola rodeada de varios edificios sin vestigios de edificaciones antiguas.




Escaño




Fotografía de Mariano Villalba tomada de flickr.com


Se encuentra al noroeste del término municipal de Villarcayo de la Merindad de Castilla la Vieja, a 7 kilómetros de Villarcayo por la carretera BU-561, y tan sólo está habitado por cinco personas. Su iglesia, que llama la atención por la inusitada altura de su nave, es una pequeña construcción románica datada en 1088. Está consagrada al Salvador, y así figura en la lápida fundacional que lo conmemora, cuya traducción al español es la siguiente:


“En honor de San Salvador y de Santa María su madre y de los restantes santos cuyas reliquias aquí se contienen. El Abad Álvaro comenzó esta iglesia en la era 1126 (año 1088).”


La existencia de esta lápida habría dejado la cuestión de su advocación definitivamente zanjada de no mediar la circunstancia de que, según los programas de fiestas de Villarcayo de los últimos años, Escaño celebra las fiestas patronales de los santos Justo y Pastor durante el primer fin de semana de agosto, lo que hace plantearse la sospecha de que el templo actual pudiera haberse edificado sobre otro anterior altomedieval cuyos titulares habrían sido los Santos Niños, y el hecho de que se alce sobre el solar de una antigua necrópolis parece avalar esta hipótesis.




Incinillas



Se encuentra en el municipio de Villarcayo de la Merindad de Castilla la Vieja, a escasa distancia del curso del Ebro y a unos 6 kilómetros al sur de la cabecera municipal, y cuenta con una población de 31 personas. Su parroquia, situada en un alto al extremo del pueblo, está consagrada a los santos Justo y Pastor y, al igual que en el caso de Gayangos, la encontré cerrada, aunque sí pude fotografiar los interesantes canecillos y capiteles de su ábside románico, la única parte original del siglo XII. El resto es posterior e incluso relativamente reciente, como indica una inscripción alusiva a la construcción del actual campanario en 1888.




Fotografía tomada de pisakampas.blogspot.com


La fotografía que reproduzco del interior de la iglesia, tomada de internet, no permite apreciar en detalle las imágenes de los Santos Niños que presiden el retablo, aunque parecen ser barrocas y representan a los Santos Niños ataviados con túnicas largas y portando los atributos habituales, las palmas del martirio y los libros escolares.

La ficha del PIC, por su parte, aportaba la siguiente información:


“A cien metros del núcleo. Iglesia parroquial. Siglo más relevante: XI. Otros: XII, XVII, XVIII. Estilo relevante: Románico. Otros: Barroco. Una nave. Cabecera con ábside semicircular, románico con columnas a modo de contrafuertes y capiteles. Grandes canes con figuras. Espadaña adosada a la cabecera, dos huecos para campanario. Sacristía adosada al otro lado de la cabecera. Puerta con arco de medio punto sencillo. Sillería y mampostería.”


Y el libro de Emiliano Nebreda ésta:


“Los santos mártires Justo y Pastor son los titulares de su iglesia, de planta románica con añadidos, de una nave con bóveda de cañón en cabecera y cielo raso en el resto. El ábside es románico, con columnas y capiteles, algunos buenos, con bichas al interior y canes con figuras y aleros con sogueados al exterior. La portada tiene arco de medio punto con grandes dovelas, bajo largo pórtico abierto con columnas de madera. Y la torre es en espadaña, cerrada posteriormente, rematada en pináculos y cruz, con dos huecos y dos campanas. La pila es románica, de copa, rústica, y pie cilíndrico; y el retablo mayor es clasicista.”


Según los programas de fiestas de Villarcayo de los últimos años, Incinillas celebra sus fiestas patronales de los santos Justo y Pastor durante el primer fin de semana de septiembre.




Pomar



Pomar es un pequeño caserío de 19 habitantes situado apenas 2 kilómetros al norte del centro de la vecina Medina de Pomar, cuyo crecimiento le ha convertido prácticamente en un barrio periférico. Situado en un desvío de la carretera que enlaza Medina con Espinosa de los Monteros a la salida de la primera, cuenta con una pequeña iglesia consagrada a los santos Justo y Pastor. Aquí sí tuve suerte, puesto que encontré a varios vecinos celebrando una pequeña fiesta en el atrio y accedieron amablemente a abrírmela.

El edificio no presenta elementos arquitectónicos de interés, y una reciente restauración dejó su interior más parecido a una parroquia postconciliar que a una iglesia rural. El ábside está ocupado por un pequeño retablo dedicado a San Juan Bautista, al que flanquean dos imágenes de serie.




Retablo e imágenes de los Santos Niños


El elemento más interesante es con mucho un retablo lateral -aunque resulta evidente que ésta no era su ubicación original- cuya figura principal es una Virgen del Rosario acompañada por dos pequeñas tallas de San Antonio de Padua y San Ignacio de Loyola y un bajorrelieve representando el entierro de Cristo. Sentadas literalmente sobre la cornisa aparecen unas imágenes de los Santos Niños demasiado grandes para el lugar en el que está colocadas, lo que induce a pensar que ésta tampoco debió de ser su ubicación primitiva. Aparentemente parecen ser unas tallas barrocas ataviadas con túnicas largas -un anacronismo- una de las cuales cubre a modo de manto una túnica interior de color verde. Representan a unos Santos Niños sensiblemente crecidos que portan en sus manos las palmas del martirio y los libros escolares en un segundo -y frecuente en sus representaciones- anacronismo.




Detalle de las imágenes de los Santos Niños


La originalidad de estas imágenes radica en que, tal como he comentado, son el único caso que conozco en el que los patronos complutenses aparecen en posición sedente.




Cuadro de los Santos Niños


La iconografía de los Santos Niños se completa con un pequeño cuadro que reproduce unas imágenes bastante frecuentes -aunque por lo general suelen ser esculturas de bulto- realizadas en serie por los talleres El arte cristiano de Olot.

Leamos la ficha del PIC:


“Situada en el centro del núcleo urbano. Siglo más relevante: XI. Otros: XII, XVII, XVIII. Estilo más relevante: Popular. Otros: Románico, Barroco. Iglesia de una nave, popular, planta rectangular. Restos románicos, canes de grandes dimensiones con motivos decorativos diversos, con cornisa ajedrezada. Pórtico en lateral, popular, apoyado en seis pies derechos de madera y murete. Bajo él, portada con arco de medio punto, muy sencilla. Espadaña a los pies, dos huecos para campanario barroco (s. XVIII). No se ha podido visitar el interior.”


Y la descripción de Emiliano Nebreda:


“Sus habitantes celebran su fe en una iglesia, dedicada a los santos Justo y Pastor, de una nave de cabecera románica y bóveda de cañón. El ábside es rectangular con canes historiados en alero. La portada es de medio punto, sencilla, bajo pórtico abierto. Y la torre es en espadaña, de dos cuerpos, rematada en cruz con tres huecos y dos campanas. La pila es de copa, lisa, y pie cuadrado; y el retablo mayor es neoclásico. En otro, clasicista de hornacina, hay una Virgen con Niño gótica.”




Villate




Fotografía tomada de Wikiburgos.es


Ésta es otra pedanía de Medina de Pomar, de tan sólo 6 habitantes, situada a 12 kilómetros de distancia de la ciudad. Aquí nos encontramos de nuevo con otro más que probable cambio de advocación similar al de Baranda; aunque ya Madoz asigna la titularidad de su parroquia al Salvador, dato que corrobora la página de la archidiócesis de Burgos, la calle vecina del templo se llama San Justo y, pese a lo exiguo de su población, según se indica en la página web del ayuntamiento de Medina de Pomar, se celebran las fiestas de los santos Justo y Pastor el primer domingo de agosto.

María del Carmen Arribas3 aporta una interesante información sobre Villate. En su término se halló una necrópolis medieval catalogada con el nombre de San Justo, mientras la actual advocación del Salvador aparece documentada por vez primera en 1515.

Emiliano Nebreda, por su parte, también atribuye el patronazgo de la iglesia al Salvador:


“Su iglesia está dedicada a El Salvador. Y es barroca, de una nave, con pilastras y arcos de piedra y bóveda de yeso. Su ábside es rectangular. La portada tiene arco de medio punto, sencilla, bajo pórtico abierto tosco con columnas de madera. Y la torre es una espadaña cubierta con un tejadillo, con dos huecos y dos campanas. La pila es de copa lisa con borde moldurado y base cuadrada; tiene una pileta auxiliar; y el retablo mayor, bueno, es clasicista, con pinturas del siglo XVI.”




Baró

Situada en el fondo de un pequeño valle 6 kilómetros al este de Quincoces de Yuso, la principal población del Valle de Losa, municipio al que pertenece, Baró quedó despoblada en la década de 1960. En una documento del año 862 se cita como uno de los bienes donados a la iglesia de San Martín de Losa a “S. Justi el Petri” de Baró, quizá un cenobio altomedieval. Según la página web del Valle de Losa en 1260 existía allí un monasterio dúplice perteneciente a la orden de los Hospitalarios que en esa fecha pasó a depender del de Santa María de Obarenes -Emiliano Nebreda data la donación el 7 mayo de 1189, reinando Alfonso VIII-, también vinculado a los Santos Niños aunque al pertenecer a la vecina comarca de la Bureba queda fuera del ámbito territorial de este artículo. Actualmente tan sólo se conservan de él algunos restos.




Fresno de Losa




Fotografía tomada de Valledelosa.es


Como su nombre indica también pertenece al Valle de Losa, distando algo menos de 10 kilómetros de Quincoces de Yuso en dirección sureste por la carretera BU-552. Al igual que los anteriores cuenta con una población minúscula de tan sólo 18 habitantes. Su parroquia, documentada a principios del siglo IX, está consagrada a los santos Justo y Pastor, a los que también está dedicada una calle del pueblo.

Emiliano Nebreda da la siguiente descripción de la iglesia:


“Tiene la iglesia dedicada a los santos Justo y Pastor. Es románica, de una nave de medio cañón simple. Su ábside es la torre, que tenía una espadaña truncada, y en 1832 la convirtieron en cuadrada, con dos campanas, a las que en 1879 añadieron al reloj. La portada, alta y estrecha, es de arco apuntado, con impostas, grandes dovelas y guardapolvo, bajo pórtico cerrado con puerta adintelada y reja moderna de hierro. El retablo mayor son las imágenes de los santos Justo y Pastor, en hornacina de piedra.”




Cadiñanos

Se encuentra en el municipio de Trespaderne a 5 kilómetros al noreste de la cabecera municipal, y su censo asciende a 56 habitantes. Según María del Carmen Arribas4 está documentada una ermita de San Justo y Pastor en las actas de una visita pastoral diocesana en 1707, en el apeo de los bienes del monasterio de San Salvador de Oña en 1807 y en otros documentos de hasta mediados del siglo XIX, aunque en el Diccionario de Madoz ya no se le menciona. Ha persistido el topónimo Santiuste en un paraje sitguado al sur de la población, junto al camino de Bascuñuelos.




Pajares

Pasamos ahora al Valle de Tobalina para detenernos en Pajares, una pequeña aldea de 10 habitantes situada a 8 kilómetros al este de Quintana Martín Galíndez, la cabecera municipal. En la visita pastoral diocesana de 17074 citada anteriormente está documentada la existencia de una ermita de San Justo, desmantelada en 1724 a raíz de una nueva visita pastoral debido a su mal estado.




Orbañanos

Perteneciente también al Valle de Tobalina, se encuentra a 11 kilómetros y medio de Quintana Martín Galíndez, en el extremo sur oriental del municipio, y cuenta tan sólo con 5 habitantes. Está documentada la fundación en 867 del monasterio de San Juan Evangelista, San Justo y Pastor y San Caprasio, donado al de San Salvador de Oña en 1038.




1 ARRIBAS MAGRO, María del Carmen. Los alfoces de Arreba, de Bricia y de Santa Gadea. Los valles de Bezana y de Zamanzas. ACCI Ediciones. Madrid, 2017.
2 OSABA Y RUIZ DE ERENCHUN, Basilio. Poblados, monasterios y castillos desaparecidos en la provincia de Burgos: Moenia sacra. Boletín de la Institución Fernán González, Nº 166. BURGOS, 1966.
3 ARRIBAS MAGRO, María del Carmen. Las siete merindades de Castilla Vieja. Valdivieso, Losa y Cuesta Urría (300 a.C.-1560). ACCI Ediciones. Madrid, 2018.
4 ARRIBAS MAGRO, María del Carmen. Valpuesta y Berberana. El Valle de Tobalina, Medina de Pomar y sus aldeas. San Zadornil y sus aldeas. Villalba de Losa y su vez. Frías y sus arrabales. ACCI Ediciones. Madrid, 2019.

Ver también
La presencia de los Santos Niños en las comarcas burgalesas de los Páramos, la Bureba y el Valle del Ebro
La presencia de los Santos Niños en las comarcas centrales de Burgos
Los Santos Niños en España. Su culto en Quintanilla de las Viñas (Burgos)
Los Santos Niños en España. La iglesia de Santa Inés (Burgos)


Publicado el 23-7-2019
Actualizado el 7-10-2019