Las antiguas chimeneas de Alcalá
Si existe una faceta poco estudiada de Alcalá es posiblemente su faceta industrial. Cierto es que nuestra ciudad careció prácticamente de industrias de importancia hasta bien entrado el siglo XX, cuando Forjas inició su actividad en la década de 1920. Aparte de ella, de tres fábricas de harina y varias cerámicas, habría que esperar hasta finales de la década de 1950 y sobre todo a partir de la de 1960, para que comenzara su industrialización acelerada, sin que su cercanía cronológica haya suscitado excesivo interés entre los historiadores.
No pretendo en modo alguno profundizar en este tema, sino tan sólo dar unas pinceladas sobre unos elementos que durante mucho tiempo fueron el símbolo por excelencia de los centros fabriles marcando el perfil de las ciudades en todos los países industrializados: las grandes chimeneas con los que éstos estaban dotados, la mayoría de las cuales acabaron demolidas salvo algunas de ellas que fueron preservadas como parte del patrimonio arquitectónico.
Las chimeneas surgieron, o al menos se generalizaron, a raíz del inicio de la Revolución Industrial en algunos países como Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, aunque su gran desarrollo tendría lugar ya a partir de las primeras décadas del siglo XIX. La principal energía motriz durante toda esta época sería el vapor, y el combustible utilizado para producirlo y para muchas otras actividades industriales era el carbón.
Pero el carbón tenía un inconveniente, aunque no fue hasta más que mediado el siglo XX cuando se empezó a abordarlo y ponerle coto: era muy contaminante y llegó a crear graves problemas en amplias áreas de Europa como la lluvia ácida o el famoso smog londinense. Claro está que entonces no había demasiada preocupación por sus efectos perniciosos -como ocurre ahora con el petróleo, dicho sea de paso- e incluso se veía a las chimeneas humeantes como un signo de progreso.
Lo que sí se hizo, puesto que tampoco era cuestión de asfixiar a los habitantes de los barrios cercanos a las fábricas en las que se quemaba el carbón, fue construir chimeneas para la evacuación del humo, las cenizas y los gases contaminantes suficientemente altas para que éstos se disiparan en la atmósfera y no a ras de suelo; algo que si bien no solucionaba el problema, al lo menos lo alejaba un tanto.
Alcalá, por las razones expuestas, no contaría con demasiadas chimeneas aunque sí las hubo; en la actualidad se conservan dos, he localizado otras dos en fotografías antiguas y una quinta en el anuncio publicitario de la fábrica de mostaza que existió en el paseo del Val y de la cual no he conseguido encontrar la menor referencia aparte de éste. Posiblemente pudo haber más, pero por el momento tan sólo puedo reseñar éstas.

Chimenea de la
cerámica de Pinilla
Comenzaremos con las dos existentes en la actualidad. Se trata de la de la antigua cerámica de Pinilla y la de Química Sintética. La primera de ellas perteneció a la desaparecida cerámica de Pinilla, que estaba situada en la Ronda Fiscal frente al actual parque de Manuel Azaña. Aunque la cerámica fue demolida y sobre su solar se construyó un edificio de viviendas, se tuvo la precaución de preservar la chimenea, cuya cegada boca sirve hoy de asiento a un nido de cigüeñas.

Chimenea de
Química Sintética
Justo al otro lado de la ciudad, al final del barrio de Caballería Española entre el parque de Juan de la Cueva, la avenida de Meco y la vía férrea, se encuentra Química Sintética, la antigua Prona, una de las industrias más antiguas de Alcalá y una de las pocas de ellas que sigue en activo. Como indica su nombre se dedica a la fabricación de productos químicos, y la chimenea se encuentra en el interior del recinto aunque ya fuera de uso; por fortuna también fue preservada, regalándonos con su esbelta silueta enmarcada en el perfil de los cerros.
Pasamos ahora a la historia. Tal como expliqué en el artículo correspondiente el primitivo convento de San Juan de la Penitencia o de las Juanas, fundado por Cisneros, estuvo ubicado antes de su traslado en 1884 a la calle de Santiago en la calle de San Juan, conservándose de él la antigua iglesia transformada en la Casa de la Entrevista y la parte ocupada por la concejalía de Cultura y por el colegio Cardenal Cisneros.

Chimenea de la
fábrica de luz. Colección de postales, nº 37. Pinceladas
(2022)
El convento llegó a ocupar más de la mitad de la manzana delimitada por las calles San Juan, Cardenal Sandoval y Cardenal Cisneros, y tras la marcha de las clarisas debido a su estado de ruina pasó a ser propiedad del Ayuntamiento, que demolió en 1887 toda la parte frontera con Cardenal Sandoval para ensanchar esta calle. Hacia finales del siglo XIX se instaló en parte de este solar una fábrica de luz, tal como denominaban entonces a las centrales eléctricas, que levantó una chimenea cabe suponer que por utilizar carbón como combustible. En esta fotografía, datada hacia 1930, se aprecian la chimenea y parte de la instalación fabril vistas desde el Torreón de Tenorio.
Existe una segunda fotografía de la década de 1920 que nos ofrece una visión justo desde el lado opuesto, desde la Puerta de Madrid, en esta ocasión sobresaliendo de los tejados de los edificios existentes en la confluencia de las calles Cardenal Cisneros y Cardenal Sandoval.

Otra vista de la
chimenea. Memoria gráfica de Alcalá (1860-1970). CABRERA,
Luis Alberto,
HUERTA, José Félix y SÁNCHEZ
MOLTÓ, M. Vicente. Brocar (1996). Colección José
Félix Huerta
Y también una tercera, en este caso una fotografía aérea de Alcalá tomada en 1932, en la que la chimenea se distingue perfectamente dado que no se trata de una fotografía cenital en la que se pierde la perspectiva, sino que está tomada a baja altura y en un ángulo que permite apreciar los detalles.

Detalle de una
fotografía aérea de 1932. La chimenea está enmarcada por
el óvalo rojo
Por último, he extraído este fotograma del documental Ciudades castellanas, Alcalá de Henares, rodado en 1935. La secuencia a la que pertenece fue tomada desde la torre de la Catedral-Magistral, por lo que la combinación de la cercanía y la perspectiva nos proporciona una vista de la chimenea con mayor detalle que las fotografías anteriores.

Fotograma del
documental Ciudades castellanas, Alcalá de Henares, rodado en
1935
¿Qué ocurrió con esta central eléctrica y con la chimenea, ambas desaparecidas? En la conocida fotografía de la Legión Cóndor de 1938 -ésta sí es cenital y está tomada a mucha más altura- la chimenea se aprecia con dificultad, pero sabiendo donde se encontraba gracias a las fotografías anteriores es posible identificarla. No ocurre lo mismo con otra fotografía aérea también cenital de 1956, donde ya ha desaparecido. Sabemos también que en agosto de 1943 se inauguraron unos baños municipales en la calle Cardenal Sandoval, y aunque no se indica el lugar exacto de su ubicación no podía ser otro que la zona ocupada por la antigua fábrica. Este datos nos indican una fecha tentativa para el posible cierre de la central, aunque no tuvo por qué coincidir necesariamente con el derribo de la chimenea, que podría haber permanecido sin uso durante algún tiempo. Asimismo el edificio situado entre el instituto Cardenal Cisneros y una vivienda particular, que en su día fue un dispensario municipal, posteriormente la sede del Centro de Interpretación del Burgo de Santiuste y en la actualidad del Centro de Interpretación de la Semana Santa, perteneció al parecer a la fábrica de luz de la que sería el único vestigio conservado, y fue construido por el arquitecto municipal Martín Pastells.
En la actualidad sobre su solar se alza el instituto Cardenal Cisneros, pero el edificio que ocupa éste fue construido a principios de la década de 1960 y ocupado en 1961 por la Escuela de Maestría Industrial, que tiempo después fue reconvertida en el instituto de formación profesional Alonso de Avellaneda, actualmente IES Alonso de Avellaneda, que se trasladó a un nuevo edificio en el Val. En resumen, sabemos que a mediados de la década de 1950 ya no existía la antigua fábrica de luz aunque no la fecha exacta de su desaparición y la consiguiente demolición de la chimenea, causada con toda probabilidad por la sustitución de las antiguas centrales eléctricas locales por una red de distribución nacional.
![]() |
![]() |
|
La chimenea de la cerámica Estela en construcción. Alcalá habla, hoy es ayer. OLMO, Ramón de. Ayuntamiento de Alcalá de Henares (2006). Colección Lemarmó |
|
La segunda de las chimeneas desaparecidas de la que tengo documentación gráfica perteneció a la cerámica Estela, una de las más importantes de Alcalá. Estaba situada, como la mayoría de ellas, en la zona de la carretera de Pastrana, posiblemente por la cercanía a las canteras de los cerros de donde tomaban la arcilla. La Estela, en concreto, estaba en la margen derecha de esta carretera y ya cercana al puente Zulema. En esta ocasión mi fuente es Ramón del Olmo, que en su libro Alcalá habla relata su historia y reproduce dos interesantes fotografías de su construcción. Ésta tuvo lugar en 1923 y alcanzó la respetable altura de 52 metros; dañada por un rayo en 1953, fue demolida.

Lata de mostaza
Tito Molina. Al fondo, el inconfundible perfil del Malvecino y los
cerros
Concluyo el artículo con la ya citada chimenea de la fábrica de mostaza de Tito Molina, de la cual lo único que he podido averiguar es que estuvo ubicada al final del paseo del Val, frente al antiguo campo de fútbol y en la zona delimitada por éste, el paseo de la Alameda y la entonces inexistente calle Sevilla, aunque según se aprecia en las fotos pudo existir un camino o una entrada particular coincidente con el trazado de esta última. Pese a que debió de alcanzar una relativa importancia no he conseguido averiguar ni el momento de su apertura ni el de su cierre, quizás posterior a la Guerra Civil. Asimismo el único dato gráfico de que dispongo es la fotografía de una de las latas donde se envasaba la mostaza, en la que aparece un dibujo representándola con el inconfundible perfil del Malvecino y los cerros al fondo.

Ampliación
de una fotografía aérea de 1938 (AGMAV). El círculo
enmarca la posible ubicación
de la fábrica. El Malvecino se
encontraría en dirección a la esquina inferior derecha
1.-
Paseo de la Alameda. 2.- Paseo del Val.
Reproduzco este curioso dibujo porque en él se aprecia una chimenea humeante, aunque tengo serias dudas de su verosimilitud. En las fotografías aéreas antiguas que he podido manejar, de nuevo la de 1938 y la de 1953 -otro inconveniente es que desconozco los años en los que la fábrica estuvo activa- no aparece ese cruce de calles en perpendicular, ya que como he comentado la actual calle Sevilla no existía y tampoco podía tratarse de la de Manuel Merino, ya que en la fotografía de 1938 toda esa zona eran solares y en la de 1953 existían viviendas en toda su longitud. Y tampoco puede corresponder a la confluencia del paseo del Val con el de la Alameda, porque estas dos calles no son perpendiculares sino que trazan el vértice de un triángulo. En lo que respecta al terreno de forma triangular en donde supongo que debió de estar la fábrica, en ambas fotografías aparecen edificaciones difíciles de identificar y aparentemente diferentes entre sí pese a que tan sólo están distanciadas quince años. Tampoco se aprecia nada que se pueda identificar con una chimenea, aunque al tratarse de fotos cenitales y no tener suficiente resolución no es posible descartar su existencia.

Ampliación
de una fotografía aérea de 1953. El círculo enmarca la
posible ubicación
de la fábrica. El Malvecino se
encontraría en dirección a la esquina inferior derecha
1.-
Paseo de la Alameda. 2.- Paseo del Val.
Existe otro motivo de peso para descartar que la fachada principal del dibujo pueda corresponder al paseo del Val, puesto que desde éste el Malvecino y los cerros se ven, o se veían cuando todavía no había edificios altos, justo hacia el otro lado tras el antiguo campo de fútbol, por lo cual no podría aparecer detrás de la fábrica. Por idéntica razón tampoco puede tratarse del paseo de la Alameda, primero porque la calle lateral sería entonces el paseo del Val y tropezamos de nuevo con el problema del ángulo de la esquina, y segundo porque entonces el Malvenino del dibujo quedaría justo en la dirección contraria hacia el centro de Alcalá, ya que se alza frente al paseo de la Alameda y en su día era visible desde los Cuatro Caños. Se trata pues de una recreación difícil de encajar con la realidad de la cual desconocemos su grado de verosimilitud y ni siquiera podemos asegurar que la chimenea existiera, salvo en la imaginación del dibujante.
O quizás la fábrica pudo no estar allí, sino en otro lugar más o menos cercano...
Publicado el 18-3-2026
Actualizado el 23-3-2026