La comparsa de los gigantillos





La comparsa al completo excepto Pinocho. Fotografía tomada de www.ondacero.es



Aunque gigantillo es un diminutivo de gigante, en el ámbito de los gigantes festivos tiene diversas acepciones en función de la localidad que se trate, de modo que los gigantillos o gigantillas -con ambos géneros se los conoce- pueden ser diferentes de un lugar a otro. Así, en Burgos son dos gigantes achaparrados y de menor tamaño que el resto -los gigantones-, con los cuales contrastan tanto por la menor altura como por su exagerada anchura. En otras poblaciones como Alcañices, por el contrario, se denomina gigantillas a los cabezudos.

En Alcalá se podría considerar que son un caso intermedio, ya que si bien cuentan con un cuerpo completo formado por la cabeza, el armazón y los ropajes, vienen a ser una versión reducida de los gigantes, con los que a diferencia de Burgos comparten las proporciones.

Otra peculiaridad de los gigantillos complutenses es lo relativamente cercano de su aparición a diferencia de los gigantes y cabezudos, cuyo origen se remonta -me refiero a los festivos, puesto que en siglos anteriores hubo gigantes que acompañaban a la procesión del Corpus- a 1902.


El Gafas en 2002 y Cantinflas en 2004


Los gigantillos surgieron a principios del siglo XXI, justo un siglo después de la primera comparsa de los gigantes, con la intención de que fueran llevados por niños sirviendo así de cantera de futuros giganteros. A su menor tamaño se sumaba un peso asimismo inferior capaz de ser soportado por ellos, de forma que en lugar de los aproximadamente 30-40 kilos que suelen pesar en promedio los gigantes -aunque Cervantes y Don Quijote son bastante más pesados-, éstos rondan entre los 8 y los 12 kilos, con alguna excepción.


Pinocho, Homer Simpson, Mickey Mouse y Minnie Mouse en las Ferias de 2007


Los primeros gigantillos de los que tengo referencia fueron realizados por miembros de la comparsa de los giganteros aprovechando cabezas antiguas colocadas sobre unos cuerpos de confección artesanal que, desde un punto de vista estético, dejaban bastante que desear. Estos gigantillos acompañaban a los gigantes en sus desfiles, y no resulta fácil seguir su evolución puesto que variaban de un año a otro y a veces las cabezas eran desmontadas y sustituidas por otras.

Sin ánimo de ser exhaustivo, puedo reseñar como más antiguos a los confeccionados con las cabezas del Gafas y de Cantinflas, ambos originalmente cabezudos. Estos dos gigantillos no duraron demasiado, ya que en 2007 Cantinflas fue reconvertido en gigante mientras más o menos por entonces el Gafas volvió a su condición de cabezudo.


El Bachiller, Sin Chan, Pinocho, Dulcinea y Marge Simpson en las Ferias de 2010


Esto se debió a que los giganteros cambiaron de criterio pasando a confeccionar gigantillos nuevos, la mayor parte de ellos réplicas en miniatura de los gigantes de la comparsa: Cervantes, Sancho Panza, Dulcinea, el Duque, la Duquesa,el Bachiller, el Gitano, el Indio, el Tuno, el Moro, los tres Reyes Magos... así como otros sin correspondencia con sus hermanos mayores: Charlot, Pinocho, Homer y Marge Simpson, Mickey y Minnie Mouse, Sin Chan...


Los tres Reyes Magos en las Navidades de 2010


La aparición y desaparición de estos gigantillos fue bastante irregular y en algunas ocasiones efímera, por lo que no puedo precisar más detalles de su paso por la comparsa. Salvo el Duque, para el que se aprovechó la antigua cabeza del gigante cuando ésta fue reemplazada por una nueva, y quizá Pinocho, el resto de las cabezas fueron de elaboración artesanal y de escasa o nula calidad artística. En lo que respecta a los cuerpos, éstos también fueron dispares no sólo en el diseño sino también en el tamaño, con los mayores de porte cercano al de los gigantes y los menores de poco más de la mitad de su altura.


El Aldeano acompañado por el Tuno en 2017 y el Enanito Sabio en 2019


Esta situación comenzó a cambiar en 2017, cuando se incorporó a la comparsa el Aldeano. En esta ocasión la cabeza no era artesanal sino procedente de Aragonesa de Fiestas, uno de los fabricantes clásicos de gigantes y cabezudos asentado en Zaragoza de cuyos talleres salieron varios componentes de la comparsa complutense. A éste siguió, dos años más tarde, un nuevo gigantillo representando a uno de los enanitos de Blancanieves, concretamente el Enanito Sabio conforme a la conocida película de Walt Disney y también de Aragonesa de Fiestas. Estos dos gigantillos contaron además con unos cuerpos más elaborados que los de sus predecesores y de notable tamaño, 3 metros -similar al de los gigantes más pequeños- el Aldeano con un peso de 18 kilos y 2,30 el Enanito, mientras los antiguos no suelen rebasar los 2 metros.


Los gigantillos en las Ferias de 2019: El Gitano, Sancho Panza, el Aldeano, Cervantes, el Indio, Charlot,
el Enanito Sabio, el Duque, Dulcinea, el Moro -Baltasar reciclado-, Pinocho, Minnie y Mickey


Tras el paréntesis provocado por la pandemia de covid, en las Ferias de 2022 se produjo una auténtica revolución al dividirse la comparsa en dos, por un lado los gigantes y por el otro los gigantillos, constituidos en comparsa propia bajo el nombre de Los Pequeñantes. Ambas desfilaron por las calles de Alcalá, los gigantes por la mañana como es tradicional y los gigantillos por la tarde. Y mientras en los gigantes no hubo variaciones significativas, e incluso eché en falta alguno, los gigantillos nos sorprendieron con una comparsa no sólo remozada en su práctica totalidad, sino también incrementada con un número significativo de nuevos integrantes de una calidad muy superior a la que nos tenían acostumbrados.


Los siete gigantillos nuevos: Popeye, el Baturro, el Pirata,
el Vampiro, la Dragona, Pinocho y la Torre de San Justo


Así, en la exposición organizada en Santa María la Rica en paralelo con la de los gigantes en la Casa de la Entrevista, pudimos contemplar un total de doce gigantillos, siete de ellos nuevos: Popeye, el Baturro, el Pirata, el Vampiro -Drácula en el catálogo de Aragonesa de Fiestas-, el Dragón -masculino en el catálogo, según el rótulo de la exposición Dragona-, Pinocho y, el más original de todos, la Torre de San Justo con cigüeña incluida, el único no antropomorfo. Las cabezas de todos ellos, salvo la Torre de San Justo, por razones obvias, proceden también de Aragonesa de Fiestas. Los cuerpos, excepto el de Pinocho, son de considerable envergadura -Popeye mide tres metros- y una calidad muy aceptable.

Como curiosidad, cabe reseñar que este Pinocho es el tercero que ha habido en Alcalá. El primero fue un gigante de los años sesenta que, como la mayoría de los de esa época, no perduró demasiado en la comparsa, y el segundo el gigantillo que he reseñado con anterioridad. A diferencia de los dos primeros, que seguían con más o menos fidelidad el modelo implantado por la película de Disney, la cabeza del actual es muy diferente aunque fácilmente reconocible por su característica nariz. El Pirata tampoco tiene nada que ver ni con el gigante de la peña Los Doblones ni con el cabezudo que hubo años atrás y del cual desconozco su situación actual.


Los cinco gigantillos antiguos. De izquierda a derecha y de arriba a abajo:
el Aldeano, el Enanito Sabio, el Gitano, el Tuno y Charlot


Los cinco antiguos que permanecen en la comparsa son el Aldeano, con un traje nuevo; el Enanito Sabio, el Gitano, también con traje nuevo; el Tuno y Charlot, sin que tenga noticias del paradero del resto. Es de desear que en los próximos años la comparsa siga mejorando.




Ver también:
La comparsa de los gigantes en la actualidad


Publicado el 30-8-2022