La Universidad en la Exposición Universal de 1900

Les Exposiciones Universales surgieron en la segunda mitad del siglo XIX como escaparate de los avances científicos, tecnológicos, artísticos y culturales de los países, dentro del marco del desarrollo promovido por la Revolución Industrial. Aunque se siguen celebrando hoy en día, la época dorada de estos eventos coincidió mayoritariamente con la Belle Époque, entre las últimas décadas del siglo XIX y el inicio de la I Guerra Mundial.

Pabellón
español
Las más importantes de este período fueron las de Londres de 1851, París de 1878, Barcelona de 1888, París de 1889, Chicago de 1893, París de 1900, San Luis de 1904 y San Francisco de 1915, junto con la más tardía de Barcelona de 1929 esta última bajo la consideración de Exposición Internacional.

Fachada principal del
pabellón
Aunque la mayoría de los pabellones eran de arquitectura efímera y fueron desmontados una vez terminada la exposición, algunas de éstas dejaron como herencia a las ciudades anfitrionas monumentos icónicos como el Crystal Palace de la londinense de 1851, destruido por un incendio en 1936; la torre Eiffel de la parisina de 1889, o el Atomium de la bruselense de 1958.
Y, como era de esperar, en muchas de ellas participó España. En lo que a Alcalá respecta, resulta interesante fijarnos en el pabellón que nuestro país presentó en la Exposición Universal de París de 1900, en el cual la fachada de nuestra Universidad tuvo un señalado protagonismo.

Fachada lateral del
pabellón
Pero no nos adelantemos. El pabellón español estaba ubicado en la orilla izquierda del Sena, concretamente en el Quai d'Orsay entre el puente de los Inválidos y el del Alma junto con los de otros países. Fue diseñado por el arquitecto José Urioste en estilo neoplateresco, con la peculiaridad de que se inspiró en varios monumentos españoles tales como las Universidades de Alcalá y Salamanca, el Alcázar de Toledo, el Palacio de Monterrey de Salamanca y el Hospital de la Santa Cruz de Toledo.
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Ventanas de los alabarderos en la fachada frontal y lateral de la torre |
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Pese a lo heterogéneo de los modelos, a juzgar por la documentación gráfica que se conserva Urioste logó un conjunto armónico y atractivo que según las crónicas tuvo un notable éxito entre la crítica, lo que le valió a su autor una medalla de oro en la categoría de arquitectura. Lamentablemente, tal como estaba previsto, el pabellón fue desmantelado una vez terminada la exposición, por lo cual tan sólo disponemos de las descripciones y elementos gráficos contemporáneos, no siempre con la suficiente resolución para poder apreciar con nitidez los detalles. Asimismo tan sólo he conseguido encontrar fotografías de los de las cuatro fachadas, la principal y una de las laterales, por lo cual desconozco como pudieron ser las dos restantes.
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Ventanas de los torreones |
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Tal como cabe deducir de lo anteriormente expuesto, a diferencia de otras copias de la fachada de la Universidad como la del Teatro Cervantes de Buenos Aires o la de la Universidad Tecnológica de Texas, José Urioste no recreó la fachada más o menos completa, sino que tomó algunos elementos de ella combinándolos con los del resto de los monumentos seleccionados. En concreto, y conforme a las fotografías y los grabados, las ventanas del primer piso de la torre corresponden al balcón central, incluyendo a los alabarderos que la flanquean. Asimismo las ventanas de los dos torreones réplicas de los del Palacio de Monterrey estaban copiadas de las que flanquean al balcón central de nuestra Universidad, al igual que la situada sobre la puerta de entrada principal.

Frontón de la
fachada principal
Más compleja resulta la identificación del frontón que remata la fachada, ya que aquí el arquitecto mezcló distintas influencias creando un híbrido de todas ellas. Sin ser una réplica del de la Universidad, ya que es más estrecho y aparece exento sobre la fachada en lugar de estar integrado en ésta, reproduce el escudo de Carlos V y las Columnas de Hércules, pero no el resto de la iconografía: las cruces de Borgoña, las figuras de Perseo y Andrómeda, la guirnalda superior y la cruz, sustituida por un pináculo sostenido por dos figuras. Dada la falta de resolución no he podido identificar las figuras del interior del frontón, lo que impide compararlas con el Dios Creador de la fachada alcalaína. Las dos figuras que flanquean el escudo, por el contrario, pertenecen a la fachada del Alcázar de Toledo.

Grutescos de los
torreones
Otros elementos que pudieran corresponder también a la Universidad son los pilares grabados con grutescos de la planta baja de la torre y de los torreones, y quizás también la puerta principal aunque reducida en su anchura, así como las dos ventanas que la flanquean aunque simplificadas.

Puerta principal y
ventanas
En cuanto al interior tan sólo he podido encontrar una fotografía del claustro, pero en compensación ésta es excelente. De tamaño reducido éste es también un compendio del plateresco, a la par que un rompecabezas de complicada resolución. Las columnas de la planta baja, junto con los arcos de medio punto parecen corresponder al claustro del Alcázar de Toledo, aunque también muestran cierta similitud con los del Hospital de la Santa Cruz de Toledo e incluso con los del desaparecido del Palacio Arzobispal complutense, algo que no es de extrañar puesto que los tres fueron obra de Covarrubias. La balaustrada del piso superior, las columnas y probablemente los arcos que no se aprecian en la fotografía también están claramente inspirados en el Alcázar toledano. Por último, al fondo de estos últimos se aprecian varios arcos mixtilíneos que recuerdan a los de los claustros universitarios salmantinos.

Claustro
Otro elemento significativo es la escalera, que de nuevo recuerda, en lo que se puede ver de ella, a las de los claustros de Santa Cruz o del Palacio Arzobispal, que en 1900 todavía se conservaba en su integridad.
Por último, nos encontramos con dos elementos decorativos que no corresponden a ninguno de los tres modelos considerados: el friso plateresco que separa las dos plantas y la decoración de las enjutas -el espacio triangular que queda entre dos arcos- situadas bajo éste. En ambos casos desconozco cual pudiera ser su origen, ya que no se asemejan a ninguno de los modelos considerados.
Como anécdota, cabe reseñar que la estatua situada en el centro del claustro representaba a Velázquez y fue realizada por Mariano Benlliure. Ésta es lo único que se conserva del pabellón, pero no se encuentra en España sino en Buenos Aires, concretamente en los jardines del Museo de la Cárcova.
Publicado el 7-7-2026