Otros Quijotes en Alcalá (III)
Iniciativas particulares



Además de la diferente iconografía dedicada al Quijote que ya ha sido tratada en otros artículos1, existen en Alcalá un buen puñado de iniciativas de índole particular que pese a su variado valor artístico, en ocasiones notable, en otras no tanto, merecen ser recordadas. Para una mayor comodidad las he organizado por temáticas, aunque conviene tener en cuenta que en ocasiones estas imágenes han podido ser retiradas, vendidas o cambiadas de lugar; o bien, dado que la mayoría de ellas se encuentran en el interior de establecimientos públicos, puede también ocurrir que las haya perdido el rastro a raíz del cierre o la remodelación de alguno de ellos. Siempre que sea posible reflejaré estas circunstancias, aunque no puedo garantizar en su totalidad que no se me escape alguna.




Esculturas


Este apartado no está dedicado a las esculturas de gran formato, que cuentan con un artículo propio, sino a aquéllas más modestas realizadas por lo general con fines decorativos, aunque en la práctica hay un poco de todo.




Quijote de la librería Cervantes


Dentro de la librería Cervantes -su nombre es ya una declaración de principios-, ubicada en la céntrica calle de Ramón y Cajal, se conserva esta interesante escultura de Don Quijote en actitud pensativa. Aunque de pequeño formato, no por ello carece de interés.


Don Quijote y Sancho Panza de la cervecería Indalo


Existe también un nutrido grupo de esculturas y tallas, de variados materiales y calidades, dispersas por diferentes establecimientos de la ciudad, generalmente bares o cafeterías. Buen ejemplo de ellas son las figuras de Don Quijote y Sancho Panza, ambas de alrededor de un metro de altura, con pátina oscura y sin policromar, que se encuentran a la entrada del popular Indalo de la calle de Libreros.




Don Quijote y Sancho Panza de la la tienda de decoración Donatto


Estas esculturas son prácticamente idénticas, salvo en la pátina del acabado y el pedestal, a las que encontré puestas a la venta en la desaparecida tienda de decoración Donatto, que estuvo situada en el número 1 de la avenida de José María Pereda, en el barrio del Ensanche.

Sin embargo, las más frecuentes son con diferencia unas curiosas esculturas hechas de chapa metálica con un estilo muy característico, lo que parece indicar que sean obra de un mismo escultor del cual desconozco su nombre. De ellas tengo localizadas al menos cuatro, aunque tan sólo una se conserva en su ubicación original. La primera estuvo durante mucho tiempo en el Indalo de la calle Libreros; en la primavera de 2013 fue trasladada a la recién inaugurada La Posada de Indalo, en la calle de la Tercia, pero tras el cambio en la propiedad de este local un año después, la he perdido el rastro sin que conozca su paradero actual. A las tres restantes las encontré en la heladería Dall’agnese Venezzia de la plaza Cervantes -ésta es la única que continúa actualmente en su lugar-, en el antiguo bar Casa Rojas -ahora con diferente nombre y decoración-, situado en la esquina de la plaza de Cervantes con la calle de Libreros, y en la veterana tienda de regalos Ramírez, en la calle Mayor y también desaparecida.


De izquierda a derecha, y de arriba a abajo, Quijotes del Indalo, de Dall’agnese Venezzia, de Casa Rojas y de Ramírez


Todas ellas estaban muy próximas, en un radio de apenas unas decenas de metros, y eran asimismo muy similares, aunque la de Casa Rojas se diferenciaba algo más de las restantes. Al menos en tres de los casos es evidente que fueron adquiridas con fines decorativos, mientras es probable que la de Ramírez, que tiempo después fue retirada del escaparate, estuviera destinada a la venta.


Quijotes de la tienda de regalos Ramírez


También en el escaparate de la citada tienda de regalos Ramírez encontré otros dos Quijotes, en esta ocasión sendas tallas en madera de un estilo mucho más tradicional. Al igual que su compañera es de suponer que estuvieran también destinadas para la venta, razón por la cual ambas desaparecieron mucho antes de que la tienda fuera cerrada.




Relieve del estanco de la calle Cervantes


En el estanco de la céntrica calle Cervantes podemos contemplar este curioso relieve metálico, aparentemente realizado mediante la técnica del batido, que representa a don Quijote y Sancho Panza jinetes en sus respectivas cabalgaduras.




Quijote de la cafetería Oh, la, lá


Justo al lado podemos contemplar el curioso motivo artístico que se encuentra en el patio interior de la cafetería Oh, la, lá, también en la calle Mayor. Este patio está profusamente decorado con motivos cervantinos, incluyendo un relieve que reproduce de una manera un tanto libre la fachada de la Universidad, uno de cuyos atlantes ha sido sustituido por una representación de Don Quijote en actitud meditativa mientras el otro recuerda al propio Cervantes.


Don Quijote y Sancho Panza de la tienda de frutos secos Hermanos Montero


Concluye el recorrido por las esculturas quijotescas de Alcalá con estas simpáticas figuras de Don Quijote y Sancho Panza que adornan el escaparate de la tienda de frutos secos Hermanos Montero, situada en la calle Torrelaguna. Llama la atención la curiosa figura del escudero ya que, a diferencia de la más convencional del caballero, ésta se desvía de sus representaciones más habituales al ir ataviada con una coraza incongruentemente acompañada por unos pantalones de tela, mientras en las manos porta -eso sí es típico de Sancho Panza- un caldero de comida y una bota de vino.





Azulejos




Rótulo exterior de la cervecería El Hidalgo


La presencia de azulejos alusivos al Quijote es también frecuente en Alcalá, y se encuentra en su totalidad en bares u otros establecimientos de hostelería. De todos ellos sin duda los más llamativos son los de la colección de la cervecería El Hidalgo, ubicada en la céntrica calle del Bedel, uno de los cuales sirve de rótulo exterior del establecimiento. Como es fácil de deducir, ya el propio nombre recuerda inequívocamente su vínculo con nuestro personaje cervantino.




Azulejos de temática cervantina recreados en Alcalá


Ya en el interior, son seis en total los azulejos que representan algunos de los episodios más conocidos de la novela. De todos ellos dos son de especial interés, ya que en ellos se ha imaginado una hipotética visita de Don Quijote y Sancho a Alcalá, mezclando a nuestros dos personajes con motivos reales de la ciudad tales como la universidad y la antigua parroquia de Santa María, donde fuera bautizado Cervantes, esta última tomada de una antigua fotografía anterior a la guerra civil. El resultado es, cuanto menos, curioso.




Azulejos con motivos cervantinos de la cervecería El Hidalgo


Los cuatro restantes, por su parte, reproducen diversas escenas del Quijote tales como la aventura de los molinos de viento o la de los odres de vino, en esta ocasión sin adiciones complutenses. El conjunto resulta ser sumamente llamativo y estético, siendo de lamentar eso sí que lo afeen objetos como televisiones o estanterías.




Azulejo del zaguán de Las Cuadras de Rocinante


En el largo y estrecho zaguán que sirve de entrada al ya citado mesón de Las Cuadras de Rocinante nos encontramos con un modesto azulejo que, aunque no reproduce ninguna imagen, recoge una pintoresca frase atribuyendo a ese lugar, en un castellano deliberadamente arcaico, el haber sido antaño las hipotéticas cuadras de la cabalgadura de Don Quijote, lo que justificaría el nombre del establecimiento. Como bien dice la conocida locución italiana, Se non è vero, è ben trovato.




Azulejos con motivos cervantinos y complutenses de la cervecería El Hidalgo


Volvemos a la cafetería Oh, la, lá para encontrarnos con un cuadro de azulejos que reproduce un dibujo antiguo del Quijote. Gracias al rótulo que aparece al pie de este último sabemos la fecha en la que fue realizado -y probablemente también el resto de la decoración-: 2005, coincidiendo con el IV centenario de su publicación.




Motivo cervantino de La Casa Vieja


En la calle de San Felipe, y más concretamente en la fachada del restaurante La Casa Vieja, se encuentra un friso de azulejos pintados en los que se representa una escena, probablemente copiada de alguna ilustración antigua, con don Quiote y Sancho en una venta, el primero contando sus aventuras a varios parroquianos y el segundo comiendo, como cabía esperar en él, ajeno por completo a las palabras de su amo.




Escena del Quijote de la freiduría Tupamaro


Fuera del casco antiguo, también podremos encontrar en distintos barrios esta decoración de temática cervantina o quijotesca. Uno de los bares que ha rescatado esta tradición de decorar el local con azulejos es la freiduría que el grupo hostelero Tupamaro tiene abierta, junto con otros dos establecimientos más, en la calle de Luis Madrona, en el barrio de Juan de Austria. En los dos laterales del zaguán de entrada al mismo se encuentran sendos cuadros de azulejos policromados que representan a Cervantes el uno y a una escena del Quijote el otro. Veamos el correspondiente al Quijote, el cual lleva la firma -en la esquina inferior derecha, al igual que su compañero- de su autor: Fotoporcelánico. Alcalá de Henares.




Rótulo cervantino de El yelmo de Mambrino. Vista general (arriba) y detalle


En otro barrio bastante alejado de allí, en la avenida de la Alcarria, existió un curioso rótulo, también de azulejos y también de un bar, en esta ocasión bautizado con el quijotesco nombre de El Yelmo de Mambrino. Se dio la circunstancia de que años atrás este establecimiento cambió de dueño y de nombre, con lo cual el rótulo primitivo fue cubierto por uno nuevo, que nada tenía que ver con la obra cervantina. Tras el traslado del bar a otro local, al retirar su rótulo apareció el original, por fortuna bien conservado. Lamentablemente, tras cierto tiempo en el que el rótulo fue respetado, e incluso limpiado, hubo un nuevo cambio y los arrendatarios del establecimiento optaron por taparlo de nuevo, por lo cual actualmente estas fotografías son el único testimonio de su existencia.





Cerámicas




Collage cerámico del número 8 de la calle de la Madre de Dios
Fotografía de Jacqueline del Mar García Nieves


Aunque emparentado con los azulejos, el mural cerámico que se conserva en el portal del número 8 de la calle de la Madre de Dios presenta características propias que merecen ser reseñadas, no sólo por tratarse de una especie de mosaico, o collage, formado por piezas de cerámica, y no por azulejos pintados, sino también porque su autor fue el llorado Carlos Chacón, que lo realizó a finales de la década de 1960. El mural recoge varios motivos arquitectónicos y paisajísticos de Alcalá -la Universidad, la Puerta de Madrid, las murallas, las torres de San Justo y de Santa María, el quiosco de la plaza de Cervantes, los cerros- y, razón por la que viene reflejado aquí, las siluetas de Don Quijote y Sancho Panza que, desde la esquina inferior izquierda de la composición, parecen contemplar respetuosamente a la ciudad natal de su autor. Todo un lujo, sin duda, disponer de semejante obra de arte.





Cuadros




Cuadro de la cafetería El Molino. Vista general y detalle


Pese a la existencia en Alcalá de bastantes cuadros de temática cervantina2, no son muchos los que cumplen la condición de ser fruto de una iniciativa privada, algo ciertamente llamativo dado su evidente potencial publicitario. Uno de ellos estuvo durante muchos años en el interior de la veterana cafetería El Molino, situada al final de la calle Talamanca, y consistía en un amplio mural en el que se representaba, haciendo honor a su nombre, la conocida aventura de los molinos justo en el momento en el que Don Quijote arremete contra uno de ellos, creyéndole un gigante, ante la desesperación de su fiel escudero incapaz de impedir su locura. El cuadro desapareció tras un cambio de propiedad y una remodelación del local, sin que me haya sido posible averiguar su actual paradero.




Cuadro de la cafetería de la gasolinera San Isidro


Mucho más reciente -de hecho no lo descubrí hasta hace poco- es el cuadro que adorna la fachada exterior de la cafetería de la gasolinera San Isidro, justo en la zona en la que está situada la terraza. Aunque desconozco la técnica pictórica utilizada parece estar formado por un conjunto de tablas pintadas, y representa las siluetas del caballero y su escudero, jinetes sobre sus respectivas monturas, atravesando un paisaje típicamente manchego bajo la luz rojiza del atardecer.





Otros elementos




Rótulo de Las Cuadras de Rocinante


Aun cuando he dedicado un artículo a los rótulos cervantinos de Alcalá, he preferido recoger aquí aquéllos que poseen valor artístico, tal como ocurre con el desaparecido de El Yelmo de Mambrino incluido en el apartado de los azulejos, o con éste de Las Cuadras de Rocinante, realizado en hierro y que desde hace muchos años anuncia a un conocido mesón de la calle Carmen Calzado.




Quijote de El reino de Micomicón


Vecina suya era El reino de Micomicón, una tienda de regalos especializada en temática alcalaína que también estuvo situada en la calle del Carmen Calzado. Ya de por sí el nombre dice bastante de sus motivaciones no sólo complutenses sino también cervantinas, y durante el mercado cervantino de 2013 exhibió en su entrada este simpático Quijote realizado, con toda probabilidad, en cartón piedra.




Panel de La Casa Vieja


En la ya citada Casa Vieja, y más concretamente en la acera de su fachada, lleva tiempo colocado este simpático panel en el que, imitando a las antiguas fotografías, cualquiera puede retratarse transmutado momentáneamente en Don Quijote o Dulcinea, una iniciativa que ha sido objeto de gran aceptación por parte de los viandantes.




Placa cervantina de El Doncel


Le llega por último el turno a esta curiosa placa que he descubierto adosada a la fachada de varios establecimientos hosteleros de la ciudad, aunque no me ha sido posible determinar su número exacto. La que reproduzco corresponde a la cafetería El Doncel, situada en la avenida de Guadalajara. Como puede apreciarse, se trata de la iniciativa de una conocida marca de cervezas en la que se conmemora el cuarto centenario de la edición del Quijote, en 2005. Además, lógicamente, del logotipo de la marca, apreciamos, a la izquierda, una letra Q mayúscula que enmarca un retrato idealizado del Quijote, y a la derecha un aspa que simboliza a un molino de viento junto con el texto QUIXOTE y, ya en letra más pequeña, IV Centenario.





1 Ver también:
Las esculturas de don Quijote en Alcalá
Otros Quijotes en Alcalá (I). Los Quijotes institucionales
Otros Quijotes en Alcalá (II). Los Quijotes privados
Los rótulos cervantinos de Alcalá

2 Ver también:
Dos cuadros cervantinos de Carlos Chacón
Dos cuadros de temática cervantina en Alcalá


Publicado el 5-10-2016
Actualizado el 17-10-2018