La huella de los Santos Niños en el Alto Pisuerga


La Montaña Palentina es la denominación oficial que recibe el extremo septentrional de esta provincia, diferenciándose en ella las dos subcomarcas drenadas por los cursos altos de los ríos Carrión y Pisuerga, cuyas respectivas fuentes tienen su origen en la vertiente meridional de los Montes Cantábricos.

La segunda de estas subcomarcas se corresponde de forma aproximada con la antigua merindad de Aguilar de Campoo, la principal población de la zona, y limita al norte con el Campoo cántabro -o alto Campoo- con el que estuvo muy vinculada durante siglos hasta que la división provincial de 1833 repartiera ambos territorios entre las provincias de Santander y Palencia. Gracias a estos vínculos históricos y geográficos -el tránsito del valle del Pisuerga al del recién nacido Ebro no presenta grandes dificultades orográficas- los dos Campoos siguen mostrando hoy una gran afinidad.

Por esta razón no es de extrañar que compartieran, entre otras muchas cosas, el culto a los Santos Niños ya en una época muy temprana, quizá desde los primeros tiempos de la Reconquista. Son varias las referencias a ellos que he encontrado al mismo tanto en el Campoo cántabro como en el palentino, y es precisamente a este último al que está dedicado este artículo.

Sin embargo, si lo he titulado La huella de los Santos Niños en el alto Pisuerga, y no El culto a los Santos Niños en el alto Pisuerga, o La presencia de los Santos Niños en el alto Pisuerga, tal como suelo hacer habitualmente, ha sido porque, de los nueve vínculos con los mártires complutenses que tengo registrados en esta comarca, once contando a dos poblaciones vecinas que no pertenecen a ella, tan sólo en dos de ellos, Olleros de Pisuerga y Ruesga, se les rinde culto, mientras en Aguilar se conserva iconografía suya. En lo que respecta a los ocho restantes, tan sólo contamos con antiguas referencias históricas.




Mapa del Alto Pisuerga con las poblaciones vinculadas a los Santos Niños
Google Maps y elaboración propia


Puesto que a Olleros, Ruesga y Aguilar ya les dediqué artículos propios1, en esta ocasión voy a centrar mi atención en los ocho restantes, de los que lamentablemente no cuento con demasiados datos. Son los siguientes:




San Salvador de Cantamuda




Iglesia de San Salvador de Cantamuda, con su espectacular campanario


Esta pequeña localidad de 130 habitantes, perteneciente al municipio de La Pernía, está situada a 15 kilómetros al norte de Cervera de Pisuerga, la principal población de la comarca tras Aguilar. Situada a orillas del río Pisuerga, San Salvador está dividida en dos núcleos urbanos separados por un afluente del Pisuerga, el arroyo Lebanza, y equidistante entre ambos se alza sobre una pequeña loma la iglesia que le da nombre, una de las joyas del románico rural palentino.

La iglesia, antigua colegiata y hoy parroquia, data de finales del siglo XII y merece realmente una visita. Tal como su nombre indica está consagrada a san Salvador, una de las advocaciones de Jesucristo que en realidad corresponde a la Transfiguración del Señor. Sin embargo en ella no existe, o al menos yo no lo encontré, nada relacionado con los Santos Niños.

Al llegar a este punto es preciso recordar una vez más que la festividad de la Transfiguración, o la del Salvador, coincide en el calendario litúrgico con la de los Santos Niños, lo que motivó que, a raíz de la implantación de la liturgia romana en sustitución de la antigua liturgia mozárabe, muchos de los templos dedicados hasta entonces a los mártires complutenses pasaron a acoger esta advocación por ser más importante litúrgicamente. Esto no quiere decir que todas las actuales iglesias del Salvador o de la Transfiguración estuvieran consagradas en su día a los Santos Niños, pero sí existen motivos, siempre que contemos con suficientes indicios, para suponer que en ocasiones ocurrió así.

En este caso el indicio es claro: en San Salvador de Cantamuda se celebra la festividad de los Santos Niños, aunque no me ha sido posible determinar los detalles concretos de esta celebración. ¿Significa esto que pudieran ser los titulares originales de la iglesia? Entra dentro de lo posible, pero conviene ser precavidos. La fecha de su erección se sitúa en torno al año 1185, aproximadamente un siglo después de que se implantara en Castilla la liturgia romana, por lo que el actual templo no pudo estar dedicado a los santos Justo y Pastor. Cabe la posibilidad, por supuesto, de que éste viniera a reemplazar a otro anterior al que sí se le hubiera cambiado en su momento la advocación, pero no dispongo de datos que puedan confirmar o descartar esta hipótesis. De todos modos, resulta extremadamente llamativa la persistencia de la celebración de la fiesta de los Santos Niños, y no la del Salvador, después de tantos siglos.




Valsadornín

Valsadornín es una pequeña aldea de ocho habitantes perteneciente al municipio de Cervera de Pisuerga, de la que le separan unos 3,5 kilómetros. Su iglesia está consagrada a san Saturnino, pero Justiniano Rodríguez Fernández2, citando al historiador de la orden benedictina Romualdo Escalona (1723-1801) en su obra Historia del Real Monasterio de Sahagún (1782), recoge la existencia de un monasterio de los Santos Justo y Pastor en Val Sadurnín, dependiente de Sahagún, del cual no queda en la actualidad ningún rastro ni he podido localizar su ubicación.

Sí aparece en los mapas topográficos, aproximadamente a un kilómetro y medio al norte de Valsadornín, un paraje denominado Perayesto que quizás pudiera provenir de una corrupción de Yuste; pero nada puedo afirmar al respecto.




Quintanaluengos




La iglesia de San Justo de Quintanaluengos a principios del siglo XX
Fotografía tomada del trabajo de Artemio Manuel Martínez Tejera


A unos ocho kilómetros aguas abajo de Cervera, a cuyo municipio también pertenece, y ribereña del Pisuerga, se encuentra Quintanaluengos, otra pequeña localidad de apenas 35 habitantes cuya parroquia actual está consagrada a san Lorenzo.

Al igual que en Valsadornín también aquí nos encontramos con otro antiguo monasterio, femenino en esta ocasión, acogido a la advocación de los santos Justo y Pastor. Está documentado que en 1043 fue donado al de Sahagún. Según un trabajo publicado por Artemio Manuel Martínez Tejera, en 1752 tan sólo se conservaba la iglesia, que persistió hasta principios del siglo XX aunque en 1918 lo único de ella que quedaba ya en pie era el ábside. La construcción sobre su solar, en 1930, del actual cementerio acabó con los últimos restos, aprovechándose parte de los sillares para los muros. También se conservó el topónimo, dado que el cementerio lleva el nombre de San Justo. Hoy no queda más rastro del antiguo templo que tres capiteles en el Museo Arqueológico Provincial de Palencia y la portada, conservada en el Museo Diocesano de Palencia.




Foldada




Iglesia del Salvador de Foldada
Fotografía de Mikelr tomada de Panoramio


Situada a 9 kilómetros al oeste de Aguilar de Campoo, a cuyo municipio pertenece, esta pequeña aldea de 16 habitantes se encuentra en el mismo caso que San Salvador de Cantamuda, con su iglesia consagrada a San Salvador sin que según todos los indicios exista en la actualidad culto o iconografía de los Santos Niños, pese a lo cual también celebran su fiesta.

En la página web del ayuntamiento de Aguilar podemos leer lo siguiente:


La iglesia parroquial del Salvador es un templo de estilo gótico cisterciense (s. XIV) de doble espadaña y portada de arquivoltas apuntadas, que reparte su planta en una sola nave, dividida en tres tramos que se cubren con bóveda de cañón también apuntada, cuyos arcos fajones se apean sobre curiosas columnillas gemelas colgadas y sustentadas por ménsulas lisas. La capilla mayor -en cambio- se cubre con bóveda de crucería, y en ella podemos contemplar su retablo mayor barroco, donde se entroniza una buena imagen gótica del Salvador (s. XVI), a la que acompaña otra de San Juan Bautista y San Francisco. Adorna el acceso a la sacristía, una noble portada renacentista en cuyo tímpano puede verse el escudo del marquesado de Aguilar. Pegado al pórtico de ingreso a este templo, se localiza la cilla o panera que mentábamos cuando hablábamos de Frontada.




Mave

También a 9 kilómetros de Aguilar, esta vez en dirección sur, se encuentra Mave, otra pedanía de este municipio que roza los 70 habitantes. Conviene no confundirla con la vecina Santa María de Mave, famosa por su antiguo monasterio benedictino hoy convertido en hotel y la magnífica iglesia románica que se ha preservado como tal. Pero de Mave lo que nos interesa es que allí existió otro monasterio, en esta ocasión femenino, consagrado a los Santos Niños, algo que no es de extrañar dada su cercanía a Olleros de Pisuerga.

Es muy poco lo que se conoce de este monasterio hoy desaparecido que, al igual que los de Valsadornín y Quintanaluengos, fue donado al de Sahagún, concretamente en 1049. Actualmente no queda rastro del culto a los Santos Niños en esta localidad, cuya parroquia está consagrada a san Lorenzo.




Pozancos




Iglesia del Salvador de Pozancos


A 6 kilómetros de Mave y 18 de Aguilar, a cuyo municipio también pertenece, se encuentra Pozancos, también con una población minúscula de tan sólo 24 habitantes. Éste es el tercer caso, junto con San Salvador de Cantamuda y Foldada, en el que nos encontramos con una iglesia de San Salvador y con la persistencia del recuerdo de los Santos Niños a través de la celebración de su fiesta, aunque no se conserve su culto.

La iglesia de Pozancos, que tuve ocasión de visitar gracias a la amabilidad de un vecino, conserva importantes elementos románicos, principalmente en el ábside. Leamos el texto que figura en el rótulo adosado a su fachada:


Iglesia parroquial de El Salvador.
Monumento histórico artístico.

Su edificio es una de las joyas del románico menos conocidas del entorno aguilariense. Se la fecha entre los siglos XII y XIII y se cree que en ella intervinieron los mejores maestros canteros del románico montañés.

Destacan en ella su portada de cuatro arquivoltas con sus correspondientes capiteles historiados, dignos de ser vistos con detenimiento; así mismo, y siempre siguiendo en el exterior del edificio, la relación de canecillos figurados que sostienen una cornisa sogueada. Su ábside destaca de manera especial en todo el conjunto, articulándose en tres paños que se separan mediante dos columnas con poderosas basas y bellos capiteles historiados. El conjunto se ve ampliado por dos bellos ventanales entre los que destaca el situado al mediodía.

La pila bautismal es románica, decorada con un relieve que representa la lucha de un león contra un dragón. Completa su patrimonio sacro un buen conjunto de Santa Ana, un Calvario burgalés del siglo XVI y dos retablos platerescos.




Retablo de la iglesia del Salvador de Pozancos


El retablo es ciertamente magnífico, pero ni en éste ni en los laterales encontré el menor vestigio de los Santos Niños. La ya citada página web del ayuntamiento de Aguilar indica que, según se recoge en una bula papal de 1224, la iglesia formó parte del antiguo monasterio de San Martín de Pozancos, un dato que, dicho sea de paso, no nos aclara gran cosa.




Vega de Bur




Ubicación del castillo de Eburi o de Vega (remarcado en rojo)
Detalle de la hoja 133 Prádanos de Ojeda 1972 del mapa topográfico 1:50.000


Relativamente cercanas a Aguilar de Campoo, pero fuera ya de la comarca de la Montaña Palentina, se encuentran las localidades de Vega de Bur y Prádanos de Ojeda. Ambas pertenecen a la comarca de Boedo-Ojeda y se encuentran a algo más de 20 kilómetros al suroeste de Aguilar. Distan entre sí 15 kilómetros, y en la carretera que las une se alza el conocido monasterio de San Andrés del Arroyo.

Su vínculo con los Santos Niños no hay que buscarlo en la parroquia, consagrada a san Vicente, sino en el antiguo monasterio de los santos Justo, Pastor y Pelayo fundado en 967 al pie del castillo de Eburi, o de Ebur, a las afueras de la población y del cual toma su nombre el pueblo actual. Según Luciano Serrano3, de quien he tomado estos datos, estuvo agregado al importante monasterio de Santa Eufemia de Cozuelos, distante una docena de kilómetros y del que hoy sólo se conserva la iglesia.

Del monasterio de Eburi no queda el menor rastro y ni siquiera he podido determinar su ubicación exacta, aunque cabe suponer que pudiera haberse encontrado entre el castillo y el pueblo, quizás a orillas del río Burejo que discurre entre ambos.




Prádanos de Ojeda




Calle de San Justo, de Prádanos de Ojeda
Fotografía tomada de Google Maps


Prádanos de Ojeda, vecina de Vega de Bur -las separan 15 kilómetros-, es cabecera de su municipio -no cuenta con pedanías- y su población asciende a unos 180 habitantes. Su vínculo actual con los Santos Niños consiste en una calle y una travesía bautizadas con el nombre de San Justo, pero en un documento de 1596 recogido Ricardo San Millán López en su Historia de Prádanos de Ojeda aparece citada una ermita de la que eran titulares los mártires complutenses. Debió desaparecer en un momento indeterminado anterior a la publicación del Diccionario de Madoz, puesto que en éste ya no está descrita a diferencia de otras de las enumeradas en el documento de 1596.




Rótulo de la calle de San Justo
Fotografía tomada de Google Maps


Ricardo San Millán apunta que, pese a su desaparición, su nombre se conservó como topónimo en recuerdo del lugar en el que estuvo ubicada, aunque las referencias que aporta (“La ermita de San Justo, sita en el lugar donde hoy se levanta la casa de Cesidio García”) no resultan de ayuda para alguien ajeno al pueblo, como es mi caso. Lo que está claro es que no puede corresponder a la calle homónima al encontrarse extramuros, mientras la calle atraviesa al pueblo en dirección norte-sur, de parte a parte, a lo largo de casi trescientos metros, una distancia considerable para un caserío de su tamaño, mientras la travesía discurre paralela a ella.

Pudiera ser que la calle correspondiese al camino que conducía a la ermita, pero ¿en cuál de los dos sentidos? En los mapas topográficos escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional no aparece ningún topónimo con su nombre en la totalidad del término municipal, por lo que no me ha sido posible ubicarla.




1 Ver también:
Los Santos Niños en España. Los bustos de la colegiata de Aguilar de Campoo (Palencia)
Los Santos Niños en España. La iglesia rupestre de Olleros de Pisuerga (Palencia)
Los Santos Niños en España. Su culto en Ruesga (Palencia)

2 RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, Justiniano. El monasterio de Ardón. Centro de Estudios e Investigación de San Isidoro de León, 1964.
3 SERRANO, Luciano. El Obispado de Burgos y Castilla primitiva. Tomo I. Instituto de Valencia de Don Juan, 1935.


Publicado el 19-9-2015
Actualizado el 8-3-2025