Alcalá de Henares en el siglo XXI
Población y economía





La plaza de Cervantes, corazón de la ciudad



El asentamiento de población en los nuevos barrios -Espartales, el Ensanche y la Garena-, en parte procedente de Madrid o de otros lugares de su área metropolitana, pero sobre todo la llegada masiva de inmigrantes, hicieron que la población de Alcalá creciera en los primeros años del siglo XXI muy por encima de las previsiones. Mientras en 2001 los habitantes censados eran alrededor de 172.000, tan sólo cinco años más tarde, en 2006, se rebasaban los 200.000, alcanzándose en 2013 un máximo cercano a los 205.000 a partir del cual, y a consecuencia de la crisis económica, comenzó a descender de forma lenta, pero continua, hasta los casi 194.000 habitantes de 2018, experimentando una ligera recuperación de casi dos mil personas en 2019. Éstos son los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística para el período comprendido entre 2001 y 2019, siempre referidos al 1 de enero de cada año:


2001 172.418 2008 203.645 2015 198.750
2002 179.602 2009 204.574 2016 195.907
2003 188.519 2010 204.120 2017 194.310
2004 191.545 2011 203.686 2018 193.751
2005 197.804 2012 203.924 2019 195.649
2006 201.380 2013 204.823 2020 197.562
2007 198.723 2014 200.768

Una parte importante de este incremento correspondió a la llegada de un elevado número de ciudadanos extranjeros, cuya presencia había sido casi testimonial hasta el año 2000 -3.954 personas, el 2,38% del censo- pero cuyo número se había doblado tan sólo un año más tarde: 8.315, el 4,82%, el 1 de enero de 2001. A partir de este momento, y mientras la población española se mantenía estable a lo largo de los siguientes dieciséis años en torno a los 160-165.000 habitantes, la población extranjera creció espectacularmente alcanzando en 2012 un máximo de 45.241 habitantes censados -el 22,19% de la población total- para, a partir de entonces, comenzar a decrecer de una manera continua hasta 2018, experimentando a partir de 2019 una leve recuperación paralela a la de la población total de Alcalá.

Según los últimos datos publicados por el INE, en 2018 la población foránea se había reducido hasta un valor ligeramente inferior a los 30.000 habitantes, el 15,39% del censo, lo que supone un descenso de 15.400 empadronados con respecto a 2012, equivalente al 34% del total, aunque cabe suponer que parte de esta cantidad pudiera deberse a las nacionalizaciones. Esta caída se suavizó gracias al repunte de 2019 y 2020, que elevó el censo de ciudadanos extranjeros hasta los 32.142 y su porcentaje a un 16%. Los datos completos, año por año, están recogidos en la siguiente tabla:


Año Total Españoles Extranjeros % extr. Año Total Españoles Extranjeros % extr.
1996 163.386 161.173 2.213 1,35 2009 204.574 162.311 42.263 20,66
1998 163.831 161.288 2.543 1,55 2010 204.120 161.450 42.670 20,90
1999 164.463 161.459 3.004 1,83 2011 203.686 160.879 42.807 21,02
2000 166.397 162.443 3.954 2,38 2012 203.924 158.683 45.241 22,19
2001 172.418 164.103 8.315 4,82 2013 204.823 161.961 42.862 20,93
2002 179.602 165.455 14.147 7,88 2014 200.768 162.734 38.034 18,94
2003 188.519 167.333 21.186 11,24 2015 198.750 163.396 35.354 17,79
2004 191.545 166.722 24.823 12,96 2016 195.907 163.750 32.157 16,41
2005 197.804 167.183 30.621 15,48 2017 194.310 163.969 30.341 15,61
2006 201.380 166.231 35.149 17,45 2018 193.751 163.933 29.818 15,39
2007 198.723 163.908 34.815 17,52 2019 195.649 164.502 31.147 15,92
2008 203.645 162.989 40.656 19,96 2020 197.562 165.420 32.142 16,27

Aunque en el padrón municipal de estos años figuran más de cien nacionalidades distintas, la procedencia mayoritaria de esta población inmigrante era de los países del este europeo, en especial de Rumania, cuyos nacionales llegaron a suponer más de la mitad de la población extranjera total, aunque también se asentaron en la ciudad significativas colonias de polacos, búlgaros o ucranianos. Otros colectivos importantes procedentes de otros continentes fueron, de América, los colombianos y ecuatorianos; de África los marroquíes y nigerianos, y de Asia los chinos, cuyo espectacular incremento fue el único que no se vio afectado por la crisis económica surgida a finales de la primera década del siglo, mientras otros experimentaron importantes descensos conforme avanzaba la crisis. Un caso particular fue el de los venezolanos, cuyo número se incrementó notablemente a partir de 2018 a causa de la grave crisis política, económica y social que padece este país.

Junto con la pérdida de población provocada por el retorno a sus países de un significativo número de residentes extranjeros, hay que considerar también la existencia de trasvases de población de Alcalá hacia los municipios cercanos en los que la vivienda era más barata, un fenómeno iniciado con anterioridad a 2001 pero que se incrementó notablemente a partir de este año. Aunque resulta evidente que no todo este crecimiento fue a costa de Alcalá, se dieron variaciones tan espectaculares en lo que llevamos de siglo como las de Camarma de Esteruelas, que pasó de los 2.500 a los 7.400 habitantes; Meco, de 7.000 a 14.700; Daganzo de Arriba, de 4.200 a 10.300; Valdeavero, de 640 a 1.600; Fresno de Torote, de 700 a 2.300; Los Santos de la Humosa, de 930 a 2.700; Torres de la Alameda, de 4.500 a 7.800; Villalbilla, de 4.600 a 14.400, o Loeches, de 3.200 a 8.900.

Ya en la provincia de Guadalajara, pero dentro del área de influencia complutense, cabe reseñar incrementos asimismo importantes en municipios como Quer, que pasó de 87 a 830 habitantes; Torrejón del Rey, de 1.400 a 5.600; Valdeaveruelo, de 370 a 1.100; Villanueva de la Torre, de 2.100 a 6.600; El Pozo de Guadalajara, de 400 a 1.300, o Pioz, de 600 a 4.350. Caso especial por su importancia demográfica es el de Azuqueca de Henares, que pasó de los 20.400 habitantes de 2001 a los 35.400 de 2020.

Consecuencia directa de esta evolución demográfica, fue la aplicación a Alcalá, en noviembre de 2004, del estatuto de Gran Ciudad, lo que supone en la práctica un reforzamiento de las competencias del alcalde sobre el pleno municipal y una descentralización administrativa mediante la creación de cinco juntas de distrito en sustitución de las nueve delegaciones de distrito anteriores, las cuales comenzaron a ser operativas el 23 de marzo de 2007, aunque no quedarían constituidas oficialmente hasta el 12 de noviembre de 2009. En cuanto a los denominados “ayuntamientos de barrio” es decir, las juntas de distrito, éstas se constituyeron entre finales de octubre y principios de noviembre de 2011.

La dura crisis económica que azotó el país desde finales de la primera década del nuevo siglo marcó su profunda huella en Alcalá ya que, al igual que ocurriera tres décadas atrás, los cierres de numerosas empresas provocaron un espectacular incremento en el número de parados, que rebasaron los 20.000 en 2012. Especialmente llamativos, por su importancia y su arraigo histórico en la ciudad, fueron los de Electrolux (antigua Ibelsa) en septiembre de 2012 y el de la sección de saneamientos de Roca en abril de 2013.

La otra cara de la moneda la constituyeron el acuerdo de marzo de 2013 para mantener todos los puestos de trabajo de Química Sintética (una de las pocas empresas grandes que quedan en Alcalá) al menos durante diez años y la inauguración, en abril de ese mismo año, de un centro de procesamiento de datos de Telefónica en el campus universitario. Asimismo, en septiembre de 2016 la cadena de supermercados Lidl inauguró su nueva plataforma logística, asentada en el solar de la antigua fábrica de Ibelsa, y en octubre de 2020 Amazon hizo lo propio en el polígono industrial El Encín, al otro extremo de la ciudad.

Dentro de tan negro panorama un rayo de luz vino a ser la caída en la ciudad de gran parte (ciento treinta de las ciento sesenta series) del premio gordo del sorteo de navidad de 2012 vendido en una administración del barrio del Chorrillo, lo que supuso una lluvia de quinientos veinte millones de euros a los que se sumó otro medio millón largo correspondiente a varias series del tercer premio vendidas en los barrios del Val y Reyes Católicos, así como un Cuponazo de la ONCE, vendido la víspera también en Reyes Católicos, por valor de más de once millones de euros. Cuatro años más tarde la ciudad volvería a ser agraciada por la suerte con dos buenos pellizcos del segundo y de uno de los cuartos premios del sorteo de navidad de 2016, vendidos respectivamente en la calle Mayor y en Reyes Católicos y, tan sólo unos días más tarde, en enero de 2017, con un premio de casi 12,7 millones de euros en un sorteo de la Lotería Primitiva sellado en el Chorrillo.

Nunca antes habían tocado en Alcalá premios de semejante magnitud, existiendo tan sólo el precedente del segundo premio del sorteo de navidad de 1988, que tuvo un importe diez veces inferior al de éstos. No obstante, hubo años como 2019 en los que menudearon premios de notable importancia: la administración del barrio de San Isidro inauguró el año repartiendo más de tres millones de euros en el sorteo del Niño y lo cerró con casi un millón de euros más en el de navidad, mientras la Lotería Primitiva otorgaba 700.000 euros en septiembre en Juan de Austria y 724.000 en noviembre en el centro comercial de Alcalá Magna, ambos correspondientes a boletos únicos.

2020, un año nefasto para casi todo, trató bien a Alcalá en lo que la lotería se refiere, con una parte importante del segundo premio del sorteo de navidad, vendido en la administración del Corte Inglés, que dejó 56 millones en la ciudad. La suerte se repetiría en el sorteo del Niño de 2021 con otro segundo premio, vendido en esta ocasión por la administración de la galería Juan de Austria, y un tercero en la del centro comercial La Dehesa.



Publicado el 10-12-2007
Actualizado el 28-1-2021